Encuentro de "resistencia y Sabiduría de los Pueblos Indígenas".

 

CONCLUSIONES ENCUENTRO DE PUEBLOS INDÍGENAS

"El exterminio de los pueblos indígenas de América es una pregunta que nos acecha en el viento: ¿porqué permitimos que esto ocurriera, porqué sigue ocurriendo?" (Nelson Mandela).

Convocados por SoldePaz.Pachakuti nos dimos cita en Asturias diversos representantes de colectivos, con el ánimo de conocer los testimonios de organizaciones y sus propuestas de vida, con el objetivo de profundizar en su conocimiento y asumir compromisos de lucha.

Bolivia ,Movimiento Indígena Pachakuti, 

y Movimiento Al Socialismo,

Ecuador (CONAIE)

Venezuela (W’ayuu)

México (CIPO)

Colectivos Sociales y Solidarios (Amnistía Internacional, Comité de Solidaridad con América Latina, Asociación de Inmigrantes Residentes en Asturias, Coordinadora de Inmigrantes, Asamblea por la Paz, Departamento de Derecho Internacional Universidad de Oviedo, Profesoras y estudiantes de Trabajo Social, Comité de DDHH de Colombia, Asociación Ecuador Llaktakaru,  y ciento treinta personas más.

"Los primeros españoles que vinieron al Nuevo Mundo vivían aturdidos por el canto de los pájaros, se mareaban con la pureza de los olores. Muchos de ellos, y otros que llegarían después, eran criminales rasos en libertad condicional, que no tenían más razones para quedarse. Menos razones tendrían muy pronto los nativos para querer que se quedaran.

Cristóbal   Colón, respaldado por una carta de los reyes de España para el emperador de China, había descubierto aquel paraíso por un error geográfico que cambió el rumbo de la historia. La víspera de su llegada, antes de oír el vuelo de las primeras aves en la oscuridad del océano, había percibido en el viento una fragancia de flores de la tierra que le pareció la cosa más dulce del mundo. En su diario de a bordo escribió que los nativos los recibieron en la playa como sus madres los parieron, que eran hermosos y de buena índole, y tan cándidos de natura, que cambiaban cuanto tenían por collares de colores y sonajas de latón.

Pero su corazón perdió los estribos cuando descubrió que sus narigueras eran de oro, al igual que las pulseras, los collares, los aretes y las tobilleras; que tenían campanas de oro para jugar, y que algunos ocultaban sus vergüenzas con una cápsula de oro. Fue aquel esplendor ornamental, y no sus valores humanos, lo que condenó a los nativos a ser protagonistas del nuevo Génesis que empezaba aquel día. Muchos de ellos murieron sin saber de dónde habían venido los invasores. Muchos de éstos murieron sin saber dónde estaban.

Era un mundo más descubierto de lo que se creyó entonces. Los incas, con diez millones de habitantes, tenían un estado legendario bien constituido, con ciudades monumentales en las cumbres andinas para tocar al dios solar. Tenían sistemas magistrales de cuenta y razón, y archivos y memorias de uso popular, que sorprendieron a los matemáticos de Europa, y un culto laborioso de las artes públicas, cuya obra magna fue el jardín del palacio imperial, con árboles y animales de oro y plata en tamaño natural.

                            Los aztecas y los mayas habían plasmado su conciencia histórica en pirámides sagradas entre volcanes acezantes, y tenían emperadores clarividentes, astrónomos insignes y artesanos sabios que desconocían el uso industrial de la rueda, pero la utilizaban en los juguetes de los niños.

Organizaron una sociedad que era un modelo oscurantista, de discriminación racial y violencia larvada, bajo el manto del Santo Oficio...".

(Gabriel García Márquez).

 

ALTO AL SAQUEO Y AL ETNOCIDIO.

Los europeos que buscaban nuevas rutas para el comercio encontraron un vasto territorio que creyeron era la India por lo que llamaron "indios" a los pueblos que temerosos salían a recibirles; los aborígenes lo nombraban como Abya Yala, Tawaintinsuyu.

La riqueza y exhuberancia del "Nuevo Mundo" deslumbró a los recién llegados, por la abundancia de metales como el oro y la plata, las maderas preciosas, la enorme variedad de animales entre los que contaban los aborígenes pues el europeo llegó a América considerándose como paradigma del "hombre", como el verdadero humano culto, mientras los aborígenes y luego los negros secuestrados en Africa para esclavizarlos, fueron considerados primero como animales y luego como primitivos, bárbaros de raza inferior.

El "efecto llamada" fue inmediato: miles de personas de toda laya se embarcaron desde la vieja y hambreada Europa al saqueo, ávidos de riqueza fácil. Pero con el paso del tiempo la sociedad occidental, que se pretendía como la única civilizada, entró en una profunda crisis. La explotación intensiva de la naturaleza, amenaza la vida y al planeta.

El fundamentalismo neoliberal y su dogma del crecimiento económico ilimitado lanza a centenas de millones de personas a la miseria, amenaza con exterminar a los pueblos aborígenes sobrevivientes para imponer la cultura y los intereses imperiales.

Pero Occidente que no pudo imponerse como cultura única, no debe continuar por el camino del saqueo y el etnocidio. Por todo el mundo y para alegría de la vida, los aborígenes existen y resisten.

Reivindican el Derecho Mayor -nacido de la tierra- para exigir reconocimiento como Pueblos Indígenas. Resisten a la homogenización cultural y rechazan la usurpación y colonización de sus territorios.

Proponen que ningún tipo de racionalidad puede proclamar el monopolio de la razón ni imponer la muerte. La naturaleza es vida y la vida habla, pero muchos olvidaron escucharla. Si no nos oímos entre humanos, menos aún oiremos el mensaje de los árboles, los animales, el agua. Quien no escucha a la vida y pisotea a la naturaleza, cultiva culturas de muerte

La existencia de variados pueblos indígenas del mundo que pueden ser unas 300 millones de personas -sobrevivientes de la colonización y el etnocidio- está en serio peligro por los planes neo coloniales que pretenden despojarlos de territorios y culturas mediante la violencia, el engaño y el bloqueo a una legislación internacional más favorable.

Los pueblos indígenas siguen resistiendo organizados, afianzados en sus territorios ancestrales, en su unidad cultural y en la búsqueda de la autodeterminación. Son pueblos viables, inteligentes, sensibles, que proponen una reconciliación donde occidente abandone la arrogancia, el racismo, y respete el derecho de los indígenas a existir en sus territorios y con sus culturas.

Invitan a compartir la idea de fundar sociedades basadas en el respeto a la vida y a la naturaleza, en los valores de lo colectivo, la pluriculturalidad y la espiritualidad.

Al recordar que todo ser humano al recibir la vida está obligado a preservar la vida de todos los seres, animales y plantas, recordamos que América entró al 6º siglo de etnocidio y que el asunto pendiente de los pueblos indígenas es hoy también un asunto global, que cuestiona a un capitalismo egoísta, etnocéntrico, que pretende imponerse sin consideraciones con un mundo pluricultural, aplastando otros valores.

América es un Continente de gran biodiversidad, y su mayor riqueza son las diversas culturas de sus aborígenes que han sobrevivido pero están amenazados por proyectos que a veces ni siquiera saben que existen.

Para los indígenas la tierra no es un lote, es la madre y la mamá ni se compra ni se vende.

Pero para la voracidad capitalista todo el planeta y las culturas están en venta; todo, hasta la madre si hace falta cae bajo las reglas del mercado y lo que se le oponga se opondría al "progreso", por lo que debe ser destruido.

 

PLANES DE MUERTE BAJO MÁSCARA DE PROGRESO.

El gran capital tiene nuevos planes sobre territorio ajeno. Aspira a realizar una segunda "conquista" bajo el señuelo del desarrollo, la máscara de "el progreso". Cada uno de estos planes es como una condena de muerte para los pueblos indígenas y para la naturaleza.. La diversidad humana se debe a la naturaleza como la biodiversidad, y ambas están en peligro por los planes de explotación ilimite de los recursos naturales.

Y los Estados que se llaman democráticos no recogen, no representan a los indígenas, y sólo recogen cada vez más los intereses económicos que están detrás de quien gobierna.

Además y siguiendo la constante histórica, ningún plan de éstos ha sido consultado con los pueblos mestizos, ni con los indígenas. Son planes impuestos y algunos tienen elementos secretos que tememos.

El Plan Puebla Panamá.

Pretende con ayuda del gobierno de España y ENDESA construir 32 represas en México y 26 represas más en Centro América, financiadas por bancos japoneses, para interconectar esta red con las represas de Colombia, todo para solucionar la falta de energía del sur de los EUA al costo de exterminar los pueblos indígenas centroamericanos sobrevivientes.

Proyectan la construcción de varias carreteras y vías férreas en territorio indígena para saquear el petróleo y la biodiversidad centroamericana.

Nuevo Canal Interoceánico.

Proyectan también un nuevo Canal Interoceánico para unir los océanos Pacífico y Atlántico por la ruta del Río Atrato y el San Miguel (Colombia), como ruta alterna al viejo canal de Panamá. Ya comenzó el asesinato por paramilitares de los indios Kuna de Panamá y Colombia para sacarlos del área selvática aledaña del nuevo canal.

PLAN IIRSA, SUR AMERICA

La Iniciativa de Integración de la Infraestructura de Sur América, IIRSA, pretende la privatización de los gigantes ríos de América del Sur como el Río de La Plata, el Amazonas, el Orinoco, el Meta, el Putumayo, para rodear y saquear el pulmón del mundo: la selva del Amazonas, con sus reservas de petróleo, gas, agua dulce, la mayor biodiversidad genética en el mayor bosque del planeta donde habitan cerca de 300 pueblos indígenas que lo han conservado hasta hoy.

AREA DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMERICAS, ALCA..

La moderna versión de la gran estrategia neocolonizadora, el padre de todos los planes es el ALCA, que pretende convertir las Américas en el "área del dólar". Con el ALCA se reafirma la condición de patrio trasero o área de reserva asignada por Estados Unidos a las Américas Central y del Sur. En esta zona del mundo aspiran a eliminar los derechos de los obreros, privatizar por la eternidad los servicios públicos domiciliarios y los sectores productivos estratégicos y sobre todo preparan la eliminación de la protección de los territorios indígenas para meterlos al mercado controlado por poderosas multinacionales y latifundistas.

Ya se viene dando una nueva modalidad de saqueo: las empresas químicas y de farmacia vienen patentando como "propiedad intelectual" suya el patrimonio genético de los indígenas y de las comunidades y naciones latinoamericanas. Roban el germoplasma de personas, animales y plantas en los territorios indígenas; saquean un patrimonio colectivo.

¡ Y LA GUERRA¡

Del arcabuz y la espada, a los fusiles, tanques, bombarderos de bombas inteligentes y grupos de paramilitares van muchos años, pero pocos cambios de fondo. Cinco siglos después se sigue justificando y empleando la guerra, la violencia como la vía expedita para vencer la resistencia indígena, campesina, negra y popular

La guerra es el elemento más cruel del neo colonialismo en Colombia, pues bajo la excusa de combatir el narcotráfico se expulsa violentamente a los campesinos de sus tierras y despoja a los indígenas de sus territorios.

Es un Plan de guerra conocido como Plan Colombia o Iniciativa Regional Andina ejecutado desde el 2001 con métodos de terror por militares y paramilitares colombianos, con la participación directa de centenas de militares y asesores norteamericanos.

El Plan Colombia pretende proteger los privilegios de los terratenientes criollos y limpiar el camino de gente sobrante, es decir indígenas, campesinos, negros, sindicalistas, opositores, que estorban a los intereses norteamericanos.

Y como la resistencia de los Pueblos indígenas y de los mestizos cubre toda Suramérica el Plan Colombia ha sido convertido por Mr. Bush en la "Iniciativa Regional Andina" con el fin de expandir la guerra civil de Colombia por toda América del Sur para limpiarla de opositores a la expansión, al saqueo, al "desarrollo y progreso", gentes que considera sobrantes.

Al mundo le dirán que están defendiendo la salud en la lucha contra los cultivos ilícitos y defendiendo democracias.

LA RESISTENCIA INDIGENA Y NEGRA.

Desde los comienzos de la invasión hace 510 años los indígenas han resistido de diferentes maneras, pero la base de su lucha ha sido siempre la preservación de sus culturas y sus territorios.

Los pueblos asumen por propia mano con sus organizaciones la resistencia: la movilización, la participación política y parlamentaria, la insurgencia.

Muchos indígenas se enfrentaron y resistieron con sus defensas tradicionales, frente a las armas de fuego, caballos, perros y cañones de los blancos. Muchos afroamericanos resistieron a la esclavitud y fundaron pueblos libres, con territorio, organización, identidad cultural y una autonomía que defendieron con la vida. Hoy la preservación del territorio indígena desafía el poder de las transnacionales que presionan la venta o apropiación de sus riquezas pasando por encima de del derecho mayor que es el de los indígenas donde la propiedad colectiva funda el carácter inalienables de esos territorios.

LA ORGANIZACIÓN-MOVILIZACION SOCIAL.

En muchos países los pueblos indígenas han desarrollado fuertes organizaciones de base y generado movimientos sociales de gran capacidad, estrechamente coordinados entre sí y con solidaridad internacional.

En países como Ecuador y Bolivia los indígenas ya no sólo se plantean ser gobierno sino ser poder.

Y algunos pueblos envían a sus voceros a escenarios internacionales para dar a conocer la existencia de su Pueblo, su lucha y los peligros que asechan a sus derechos y consensos colectivos.

La OIT mediante el Convenio 169 reconoció la existencia de "pueblos tribales e indígenas con territorios", con sus valores, culturas, religiones, y dispuso que los empresarios -antes de desarrollar cualquier proyecto en territorio indígena- debían consultar a las comunidades.

Este convenio que es una importante conquista de los Pueblos indígenas es saboteado permanentemente por las transnacionales y por el gobierno de Estados Unidos que no lo suscribió y ahora pretende reemplazarlo por una legislación imperial donde resulte fácil practicar la división organizativa, el engaño, el saqueo, la muerte.

Y otros países que han suscrito este Convenio lo incumplen, como el gobierno colombiano en el caso de los indígenas U´was que luchan por evitar que en su territorio ancestral se monten explotaciones petroleras, y también en el caso de los indígenas Embera Katío, que están siendo asesinados por oponerse a una represa donde hay intereses españoles.

O como el caso de Chile donde los indígenas Mapuches son apresados o asesinados por oponerse al monocultivo del eucalipto que empobrece y seca las tierras y la naturaleza, y por rechazar los embalses del río Bio Bio por el capital español.

EL COMPROMISO:

Los pueblos occidentales están llamados a asumir la PLURICULTURALIDAD, a superar el racismo escondido en prácticas etnocéntricas, a reconocer que los valores de occidente (el desarrollo, el mercado, el crecimiento económico, la ganancia, la propiedad privada, la democracia, la explotación intensiva de la naturaleza...) no son los únicos, ni deben ser siempre los principales pues existen otras culturas, otros valores que sobreviven y tienen derecho a existir y a negociar como iguales con otros pueblos.

Es muy importante que la ciencia haya avanzado al punto de comprender gran parte de la racionalidad, las lenguas, la cosmovisión, las culturas indígenas.

Estos aportes y la solidaridad ayudarán a establecer nuevas formas de relación intercultural que ayude a los indígenas a hacer frente a la violencia histórica y a la incomunicación.

Los pueblos y personas del mundo están llamadas a la solidaridad con los Pueblos Indígenas y pueden contribuir luchando contra el racismo, denunciando el etnocidio, acompañando las reivindicaciones de los aborígenes que reclaman su derecho a existir.

Un mundo pluricultural, respetuoso de las culturas diferentes, es posible y es necesario.

Los pueblos indígenas comportan valores que pueden ser útiles para una sociedad del futuro guiada por valores como el valor de lo colectivo, la autodeterminación, la justicia, la equidad, el respeto a la naturaleza y a la vida.

Seguir presionando a la ONU para que aborde la aprobación de la Declaración sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y que apruebe una prórroga de diez años más dedicados al tema inconcluso del reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas.

El etnocidio continúa. En esta segunda colonia cruel, corremos el riesgo de ser exterminados. Ya comenzamos a perder derechos arrancados a la primera colonia. Ahora vienen por el resto de nuestros territorios. Frente al genocidio acudimos a un principio de justicia universal que permita procesar a los empresarios y gobiernos

Nuestra cultura no es folclor, es forma de vida, cosmovisión.

Nadie tiene autorización en el mundo para imponerle la felicidad a los pueblos que es el argumento del imperialismo para invadir, avasallar. Y menos podrá occidente imponernos la felicidad pues ha convertido al planeta en un campo de muerte, donde exporta valores que después niega.

Se impone para los humanos vivos y conscientes hacer un trabajo de hormiguita para construir la resistencia, aunque se demore un poco.

El camino para rechazar la guerra y el imperialismo pasa por reconocer el conocimiento ancestral que es acopio de vida, lectura de sueños, forma armónica de vivir con la naturaleza y con los demás seres vivos.

Como cultura nacida en un espacio, el conocimiento ancestral tradicional que se lleva a otras culturas donde no se respeta la vida, es un conocimiento que muere, como el árbol arrancado de raíz y trasplantado a otro hábitat.

El concepto de desarrollo es discutible desde todos lados. ¿desarrollo para qué, para quién, a qué costo?. No queremos un desarrollo para vivir entre comodidades que matan, ni para beneficiar a unos pocos ni al costo de destruir a la madre tierra.

Jamás entenderemos ni aceptaremos que un pueblo maltrate a otros pueblos. Nos resistimos a la transculturización , como a la globalización de las multinacionales.

La lucha y la resistencia indígena como los temas de territorio, vida, autodeterminación, son temas globales, no son simples "asuntos tribales" a tratar en la agenda del asistencialismo.

Como el hambre que no se estudia, se siente, decimos que es prioritario mantener la soberanía alimentaria de los pueblos indígenas y mestizos. Nuestra lucha no es sólo por nuestros derechos; desde la cultura indígena la resistencia incluye a todos los seres vivos del planeta.

Como el conocimiento no todo se escribe, luchamos por una escuela que enseñe a vivir, a resistir, a liberar el conocimiento oculto, olvidado, y el apropiado por algunos para venderlo como propiedad privada.

No se pide sólo solidaridad: se pide lucha conjunta contra el poder imperial, contra la globalización que llega a nuestros territorios con máscara de desarrollo y zarpazos neo coloniales.

Y como la lucha es por la vida, estamos contra la guerra en Irak, Palestina, Colombia... guerras que amenazan pueblos, culturas, biodiversidad y al planeta mismo.

Se lucha es por la vida que nace de la tierra, madre cuna y tumba común.

Se necesita una lucha conjunta, compresión, generosidad, decisión de seguir intercambiando ideas, luchas, esperanzas. 

¡ Y QUE NOS SIGA ACOMPAÑANDO EL PADRE-SOL ¡ .