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Asturias y los
agrocarburantes
Asturias
y los Agrocombustibles:
Usados en desmesura en Campaña electoral, sin ningún atisbo
de moderación o analisis de sus consecuencias, mientras las Autoridades
(Presidente de Asturias, Consejero de Industria, Alcaldesa de Xixón,
se niegan desde hace año y medio a recibir a los grupos ecologistas
que indican Consecuencias graves..).
Jimenez Belinchón, mayoritario en el grupo Natura, Duro Felguera,
Ingemas...hablan con descaro de "la mayor planta del mundo"
en el Musel, y ahora hay "frenazo" o paralización...¿y
el Gobierno Asturiano nada dice.?)
Campaña divulgativa sobre los usos
y abusos de los agrocarburantes: Picu Rabicu, Arcu la Vieya, Ecologistas
en Acción, Coordinadora Ecoloxista d´Asturies, Soldepaz,
Acsur-Las Segovias, Cambalache, Escanda.
Agrocombustibles: el juego de las lógicas
perversas,
por Silvia Ribeiro(*)
Agrocombustibles:
el juego de las lógicas perversasPreocupa a organizaciones ambientalistas
el fuerte incentivo a los agrocombustibles a nivel mundial
Una de las muestras más claras de lógicas perversas globales
es el empuje que desde gobiernos y trasnacionales se da a la producción
industrial de agrocombustibles, principalmente etanol y biodiesel. La
mayoría de los enunciados en esta campaña -mediática,
política y subsidiada con recursos públicos- son falsos.
Lo que sí es verdad es que el capitalismo aprovecha los desastres
que provoca para generar nuevos negocios. Y como éstos generan
nuevos desastres, entonces habrá nuevos negocios.
Presentan los agrocombustibles como una alternativa ambientalmente amigable,
frente a los efectos del calentamiento global y el consecuente cambio
climático -que es un desastre auténtico y una amenaza seria
para los pueblos y los ecosistemas, principalmente para campesinos, pescadores
artesanales y pastores, es decir, los que proveen al mundo de la mayor
parte de los alimentos y son al mismo tiempo los más desposeídos
del planeta.
Pero
aunque existe debate al respecto, las cifras de eficiencia de tales combustibles
no son halagüeñas. Según David Pimentel y Tad Patzek,
de la Universidad de Cornell y de California en Berkeley, respectivamente,
por cada unidad de energía fósil usada en la producción
de agrocombustibles, el retorno es de 0.778 en el caso de metanol de maíz,
0.636 en el etanol de madera y 0.534 en biodiesel de soya. O sea, el balance
es negativo. En lugar de aliviar el problema ¡lo aumenta! El cálculo
se basa en la cantidad de insumos que son necesarios para la producción
industrial de agrocombustibles, incluyendo cultivo y procesado.
Quienes promueven los agrocombustibles se han dedicado a denostar estos
estudios, pero pese a cálculos alegres de otros investigadores,
la ganancia neta de energía no mejora considerablemente. Pero ni
en estos estudios ni en los de Pimentel y Patzek se incluyen los altos
costos ambientales y sociales, producto de la erosión y contaminación
de suelos, el aumento de uso de agua -un recurso ya en crisis y disputa-,
la pérdida de biodiversidad por el avance de la frontera agrícola
sobre áreas naturales y ecosistemas únicos, y la disputa
de tierras que en lugar de producir alimentos se usan para alimentar autos.
En el caso de Brasil, donde la eficiencia del etanol producido a partir
de caña de azúcar aparenta dar mejores resultados, se oculta
el dato brutal, denunciado por Vía Campesina, el Grito de los Excluidos
y otros movimientos sociales de ese país, de que la producción
de caña de azúcar, desde la Conquista se basa en trabajo
esclavo y ahora semiesclavo, en condiciones laborales deplorables, a las
que se agrega la devastación ambiental producida por los grandes
monocultivos y las refinerías.
Sin embargo, Estados Unidos y Europa han adoptado regulaciones para que
se tenga que incluir porcentajes de agrocombustibles en el consumo de
sus automóviles en el curso de la próxima década.
El G8 solicitó al Banco Mundial que abriera créditos para
apuntalar el desarrollo de este tipo de cultivos en los países
del sur, lo cual ha hecho. De una primera ojeada podría ser difícil
entender por qué se empuja este tipo de producción, cuando
los datos de su eficiencia son tan controvertidos, y además no
existen en los países industriales tierras disponibles para ello.
Un conjunto de razones explican este "negocio redondo". Los
inversores son la gran industria automovilística y petrolera -las
mayores empresas del planeta-, junto a las trasnacionales que controlan
el monopolio de la distribución de cereales y las que dominan el
sector de semillas y agrotóxicos, que son las mismas que producen
transgénicos.
Como explica el economista Andrés Barreda, de la Universidad Nacional
Autónoma de México, la industria automovilística
tiene una sobreproducción anual. Existen mil millones de autos
en el planeta -con una población de 6 mil 600 millones de personas.
Se producen cerca de 80 millones de nuevos autos cada año, pero
el consumo es poco más de 60 millones. Esta poderosísima
industria, que está entre las más grandes del planeta y
es la causante principal del calentamiento global, vio ahora una oportunidad
excelente de aumentar sus ventas. Con la obligatoriedad de incorporar
una mezcla de agrocombustibles en la gasolina debido a las nuevas regulaciones
-o la transformación de hecho de los proveedores- los automóviles
deberán ser necesariamente cambiados por otros que se adapten a
ello.
Con
los porcentajes que han decidido los gobiernos, los agrocombustibles no
competirán con la gasolina, pero las petroleras están en
el negocio para controlar también este insumo, utilizando sus mismas
redes y en connivencia con la industria automotriz.
Por su parte, las grandes cerealeras avizoran excelentes negocios: ADM
ya controla 30 por ciento del mercado de etanol en Estados Unidos, mientras
que Cargill y Bunge buscan consolidarse en los mercados latinoamericanos.
Las trasnacionales de semillas y agrotóxicos, que son las mismas
que nos han castigado con los transgénicos, ya están ganando
con el nuevo impulso agrícola, pero, además, ellas aprovechan
que actualmente los agrocombustibles no son eficientes, y están
todas desarrollando cultivos transgénicos que prometen serán
más efectivos. Aunque en el camino dejen de ser comestibles y provoquen
desastres de contaminación.
Muchos gobiernos del sur avanzan en introducir legislaciones que posibiliten
la conversión a la producción y consumo de agrocombustibles
-en muchos casos subsidiados con préstamos que van a engrosar las
deudas externas y por tanto pagamos todos-, toma nuevo impulso la producción
para exportación en desmedro de la producción agrícola
diversificada de pequeña escala y para la soberanía alimentaria.
Y todo esto, afirman los contaminadores, es una solución ambientalmente
amigable
*Investigadora de Grupo ETC. Esta nota fue publicada por el diario mexicano
La Jornada .
Foto:
El Sr Presidente de Asturias Avala planta del Musel, colocando la Primera
Piedra...
pero...¿y ahora que la empresa dice que ya no es rentable, la prensa
que hay un "frenazo" o paralización.....qué hara
el gobierno?
http://www.pachakuti.org/(...)1piedra-musel.html
http://www.pachakuti.org/(...)i_agrocarburantes.html
http://www.nodo50.org/(...)biodiese_asturiano.html
entrevista al Conseyeru:
http://www.fusionasturias.com/(...)
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