Septiembre de 2008
Un
nuevo informe desvela el coste real de los agrocombustibles en América
Latina
Bruselas (Bélgica) / Porto Alegre (Brasil) / Montevideo (Uruguay)/
Madrid (España). La rápida expansión de los
agrocombustibles en América Latina plantea un escenario de
grandes beneficios empresariales y escasos beneficios para la población
local, según un nuevo informe presentado hoy por Amigos de
la Tierra Internacional. [1]
El nuevo informe, “Fomentando la destrucción en América
Latina”, refleja los desarrollos actuales y futuros en varios
países de América Central y del Sur, dónde
la producción de agrocombustibles está aumentando
de forma espectacular para satisfacer los mercados internos y, de
forma creciente, para satisfacer las demandas de diesel y gasolina
de Europa y los EE.UU.
El informe muestra que aumentar la cantidad de tierras destinadas
al cultivo para agrocombustibles significa aumentar la deforestación
y la destrucción de la fauna y flora, aumentando los conflictos
por la tierra, la expulsión de las comunidades rurales, proporcionando
pobres condiciones laborales y contaminación ambiental.
Paul de Clerck, portavoz de Amigos de la Tierra Internacional, afirmó:
“Cultivar agrocombustibles a gran escala en América
Latina es totalmente insostenible y no ayuda a la población
local ni al medio ambiente. Más agrocombustibles significan
que las multinacionales agrícolas, los especuladores financieros
y los grandes terratenientes obtendrán grandes beneficios
a costa de la población y del medio ambiente”.
El informe destaca que:
* Prácticamente todos los desarrollos están conduciendo
a grandes monocultivos de materias primas altamente dependientes
de pesticidas químicos y fertilizantes, así como de
grandes cantidades de agua. Estas plantaciones a menudo desplazan
otras actividades agrícolas hacia zonas delicadas como selvas
y sabanas y dan como resultado deforestación generalizada
y amenazas para la biodiversidad.
* Las condiciones de trabajo son a menudo muy pobres, con condiciones
consideradas de moderna esclavitud y es bastante normal la utilización
de trabajo infantil. La especulación por el terreno también
está forzando la subida de precios de la tierra y existen
evidencias de que la producción de agrocombustibles desplaza
la producción de alimentos para las poblaciones locales.
* Las comunidades rurales están siendo desplazadas para dejar
paso a las plantaciones, aumentando los conflictos sobre los derechos
de las tierras en todos los países. El avance de los agrocombustibles
se desarrolla de forma poco transparente y democrática, sin
prácticamente ninguna planificación sobre el uso de
la tierra y en algunos casos con uso de violencia e implicación
de grupos paramilitares.
* Las estrechas conexiones entre negocios y política fomentan
gobiernos que presentan políticas atractivas para las multinacionales
agrícolas, como deducciones fiscales, derechos de tierras
e infraestructuras. Esta estrecha relación también
implica conflictos de interés, corrupción y gobiernos
que miran para otro lado ante actividades ilegales de propietarios
de tierras y productores.
* Los grandes productores, comerciantes e inversores ven como aumentan
sus beneficios gracias a la ampliación de ventas de materias
primas, insumos agrícolas y ganancias financieras de la especulación
de tierras. Las multinacionales cada vez están cada vez más
implicadas en todos los países de América Central
y del Sur examinados en este informe.
"El conflicto social y los problemas ambientales se verían
exacerbados con los objetivos obligatorios de la UE para el uso
de agrocombustibles. La expansión de plantaciones a gran
escala con cultivos para producir agrocombustibles no es sostenible.
El aumento de la demanda europea de agrocombustibles no es una solución
a las crisis climáticas y energéticas: la solución
es reducir el consumo y ahorrar energía", añadió
Lucía Ortiz, Coordinadora de Amigos de la Tierra Brasil.
El Parlamento Europeo vota mañana en Comisión de Industria
sobre el objetivo obligatorio de introducción de agrocombustibles
en la UE. Este objetivo, marcado inicialmente para el 10% en 2020,
sufrió un duro revés en votación en la Comisión
de Medio Ambiente el pasado mes de Julio [2]. Varias organizaciones
ecologistas, de cooperación y otros colectivos han enviado
una carta conjunta a los Eurodiputados españoles solicitándoles
un voto negativo a estos objetivos [3]
David Sánchez, responsable de agricultura de Amigos de la
Tierra España afirmó: “Necesitamos que la UE
deje de alentar una industria tan perjudicial con sus objetivos
obligatorios. Los agrocombustibles no son la solución para
nuestros problemas climáticos y energéticos pero además,
como demuestra este informe, agravan los problemas sociales, ambientales
y de derechos humanos ya existentes en los países del Sur”.
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