Categórico Informe Agrocarburantes en Colombia. (rumbo a la Conferencia del Clima en Cochabamba)
Misión
internacional para la verificación del impacto de los agrocombustibles
en 5 zonas afectadas por los monocultivos de palma aceitera y caña de
azúcar en Colombia
Impactos sobre los territorios, los derechos, la soberanía alimentaria y el medio ambiente Abril de 2010
la producción de agrocombustibles en Colombia ha tenido un impresionante crecimiento
de 328.973,8 ha. plantadas con palma en 2007, siendo 921.000 ha. la meta del gobierno nacional para el año 2010
la
Misión pudo observar que los conflictos territoriales yacen sobre
lógicas y estrategias de apropiación y uso de bienes ambientales
comunidades
indígenas, afrodescendientes, campesinas y ribereñas implican
violaciones a los derechos comunitarios, comprometiendo la soberanía
territorial y afectando su reproducción sociocultural
resulta preocupante la consolidación violenta de un modelo terrateniente y hacendatario de expropiación
la
Misión reconoció la responsabilidad que ostenta la demanda
internacional de agrocombustibles sobre los conflictos
socio-ambientales locales derivados de la expansión de los monocultivos
de caña de azúcar y palma aceitera en Colombia
Además de los
diputados europeos Thérèse Snoy y Jean Louis Christ, la asistente
Anabelle Sack del eurodiputado Daniel Cohn-Bendit y el asesor Eros Sana
del Senador francés Jacques Muller, las organizaciones internacionales
involucradas en la convocatoria y gestión de la Misión fueron La
Coordinación Belga por Colombia, que incluye a Broederlijk Delen
(Bélgica), CNCD (Bélgica), Oxfam Solidaridad (Bélgica) y Solidarité
Socialista (Bélgica), adicionalmente, El Comité Católico contra el
Hambre y por el Desarrollo (Francia), Salva la Selva (Alemania), KOLKO
e.V. (Alemania), Instituto para los Estudios Avanzados en las Ciencias,
Tecnologías y la Sociedad (Austria), WOLA (EEUU), Congress on Latin
America - NACLA (EEUU), Human Rights Network (EEUU), Ecologistas en
Acción (España), Taula Catalana per la Pau i les Drets Humans a
Colombia (España), MUNDUBAT (España), Mensen mete en Missie (Holanda),
Corporate Europe Observatory –CEO- (Holanda), Red de Alternativas a la
impunidad y la Globalización (Italia), Human Rights Every Where –HREW-
(Luxemburgo), coordinación Suiza-Colombia (Suiza), Sobrevivencia
(Paraguay), Nucleo Amigos da Terra NAT (Brasil), Radio Mundo Real
(Uruguay), WAHLI - Amigos de la Tierra Indonesia (Indonesia), Sindicato
de Campesinos de Java Occidental (Indonesia), y varias redes
internacionales como la Global Forest Coalition, FIAN internacional y
Amigos de la Tierra Internacional. En total, al menos 14 países
participaron en la Misión y más de 30 organizaciones sociales.
las
denuncias y demandas asociadas con la expansión de los monocultivos de
caña y de palma en Colombia están directamente relacionadas con
conflictos por el uso y propiedad de las tierras, el paramilitarismo,
el desplazamiento forzado, la flexibilización laboral y las condiciones
infrahumanas de trabajo, la pérdida de la seguridad y soberanía
alimentaria, la violación de derechos colectivos de pueblos indígenas y
afrodescendientes, la pérdida de biodiversidad y ecosistemas
fundamentales de las regiones, y la grave transformación cultural y de
las estrategias de supervivencia de las comunidades locales
una
intervención del Estado a nivel local a través de los planes de Acción
Social, pero también a través del fortalecimiento de los
emprendimientos agro-empresariales y de la intensificación de las
fuerzas militares legales, en complicidad con fuerzas paramilitares
RECOMENDACIONES Comunidad Internacional
- Acompañar
a las comunidades de Curvaradó y Jiguamiandó, en el Choco; San Alberto,
Puerto Wilches, Puente Sogamoso, Regidor, Rio Viejo, Las Pavas,
Barrancabermeja y Yarima, en el Magdalena Medio; Consejo Comunitario de
Bajo Mira y Frontera, Consejo Comunitario de Alto Mira y Forntera, y
pueblo indígena Awá, en Nariño; comunidades de El Hormiguero, Palmira,
Guachené, Candelaria, El Bolo y otras de la cuenca del río Cauca, en
los departamentos de Cauca y Valle del Cauca; y a las comunidades de
Primavera y Cumaribo en el Vichada. Estas comunidades recibieron a la
Misión y aportaron sus conocimientos, vivencias y experiencias para que
los delegados pudieran tener un panorama claro sobre la situación de
los agrocombustibles en Colombia, incluso bajo el riesgo que esto
implica para sus vidas e integridad personal y comunitaria.
- Acompañar
a las organizaciones Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, CENSAT
Agua Viva, La Vía Campesina Colombia (Fensuagro, Coordinador Nacional
Agrario, Fenacoa), Diócesis de Quibdó, Organización Nacional Indígena
de Colombia (ONIC), y Proceso de Comunidades Negras (PCN), quienes
convocaron desde Colombia esta Misión, y acompañan solidaria y
comprometidamente a las comunidades en sus territorios.
- Cuestionar
los mecanismos internacionales que legitiman la producción
agro-industrial de energía: mecanismos de certificación, discursos
eco-eficientes de energías renovables y/o argumentos costo-beneficio de
parte de los gremios nacionales y empresas transnacionales.
- Propiciar
investigaciones participativas que permitan profundizar la comprensión
crítica de los impactos sobre los territorios y las comunidades locales
de la expansión de los agrocombustibles. Apoyar y gestar procesos de
incidencia desde el sur global hacia los países del norte global, no
sólo en los organismos de la Unión Europea sino también en las
instancias de las Naciones Unidas, especialmente en Nueva York y Suiza.
- Denunciar
internacionalmente el papel antidemocrático del actual gobierno por las
disposiciones normativas que favorecen los agrocombustibles sobre los
derechos de las comunidades locales, por la corrupción en la asignación
de créditos y subsidios a grandes terratenientes antes que a pequeños
agricultores necesitados de ellos, por la complicidad en la violación
de Derechos Humanos al no responder de forma efectiva a la protección
de la vida y dignidad de las comunidades locales, por la complacencia
con las empresas privadas al des-institucionalizar funciones del Estado
para favorecer fraudulentamente intereses privados, y por la violación
de la soberanía y autonomía sobre territorios colectivos y ancestrales,
despojando a las comunidades de recursos escenciales para su
subsistencia como la tierra, el agua y la alimentación.
- La
Directiva Europea 2003/30/CE sobre biocombustibles debe revisar
urgentemente sus criterios de sustentabilidad para aclarar asuntos como
la diferencia entre bosques y plantaciones, la restricción a subsidios
indirectos que alteren la competitividad en la producción de
agrocombustibles, el respeto por las tierras en las que se cultivan
alimentos y las medidas de protección de fuentes hídricas, no sólo
humedales sino también yacimientos y aguas subterráneas.
- Ni
el gobierno de Colombia ni la RSPO cuenta con criterios y mecanismos
claros y efectivos para garantizar los derechos de comunidades locales
y su medio ambiente, por lo cual esta instancia se considera
inapropiada y, más aún, riesgosa en la legitimación de la demanda de
aceite de palma, pues los criterios ambiguos de la Mesa sirven para
maquillar de verde los desastrosos impactos sociales y ambientales de
la industria palmicultora.
- La
Unión Europea debe que orientar su cooperación con Colombia hacia al
sector agrícola en proyectos que favorezcan a pequeños productores,
garantizando el respeto de los Derechos Humanos, territoriales y
ambientales, y fortaleciendo todas las condiciones que garanticen la
soberanía y autonomía alimentaria.
- De
no evitarse, los acuerdos de asociación y/o de libre comercio entre
Colombia y la Unión Europea y/o sus estados miembro tienen que integrar
clausulas estrictas de Derechos Humanos, laborales, ambientales y DESC
de manera que su garantía y control tenga una aplicación efectiva y
vinculante.
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