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Palma africana:
un proyecto mundial socialmente y ecológicamente destructor
por François Houtart
¿Por qué el enorme desarrollo de las plantaciones de palma
aceitera en el mundo actual? ¿En qué condiciones sociales
y ecológicas se realiza esta expansión?
La primera pregunta es el por qué del enorme desarrollo de las
plantaciones de la palma africana en el mundo actual, en los tres continentes
del Sur, América Latina, Africa y Asia. La segunda cuestión
es de conocer las condiciones dentro de las cuales se realiza esta extensión,
condiciones ecológicas en primer lugar, porque remplazan en muchos
casos cultivos o bosques existentes, y condiciones sociales, tanto para
las poblaciones existentes que para los trabajadores del sector.
La intención de un estudio de este tipo es de alertar la opinión
pública mundial y los líderes políticos sobre este
desafío mayor, todavía poco conocido. La atención
sobre el problema fue llamada en particular por la situación de
varias regiones de Colombia, donde la extensión de la palma significó
graves daños ecológicos y dramáticos incidentes sociales,
implicando la intervención de paramilitares autores de masacres.
Por eso, una colaboración se inició entre la Comisión
Intereclesial de Justicia y Paz de Colombia y el Centro Tricontinental
de Lovaina-la-Nueva, la primera concentrando su atención sobre
la situación colombiana y el Cetri estudiando el aspecto internacional.
1. La importancia estratégica de la palma africana
El consumo general mundial aumentara presupuestamente de 60 % entre 2002
y 2030 (J. Michel Bezat, 2006), lo que significa una necesidad enorme
de energía nueva. Las fuentes principales actuales, el carbón,
el petróleo, el gas, no solamente disminuyen, sino que son la fuente
principal de la degradación del clima.
La seguridad energética es una preocupación mayor de los
principales polos económicos de la planeta. Ya no existe esta seguridad
en caso de ruptura de la cadena del petróleo. La energía
nuclear cubrirá según las previsiones, solamente el 4 %
del consumo mundial en 2030 y provoca muchas objeciones por su peligroso
potencial y por el grave problema de los deshechos (Pierre Eyben, 2006,
11-13) al mismo tiempo que de ser vulnerable técnicamente.
La energías solares, aeromotores, geotérmicas, marinas,
conocen un desarrollo importante, pero son incapaces en un futuro previsible
de satisfacer la demanda mundial en electricidad, estimada a 26 018 mil
millones de Kw en 2025 (14 767,75 en 2000), sin hablar de la necesidad
de disminuir la producción eléctrica gravemente contaminante
(carbón, petróleo) que en 2004 representaba todavía
más del 60 % (J.M. Bezat, 2006).
Un problema similar se plantea para lo medios de transporte que contribuyen
por una parte importante a la producción de CO2 en la atmósfera
y que, a pesar de la disminución del consumo de los motores, padecen
también del aumento del precio del petróleo (Stephane Lauer,
2006ª!). Se calcula que el día que los Chinos compren tantos vehículos
como los Europeos, su consumo de energía será equivalente
a mil millones de toneladas equivalentes-petróleo (Stéphane
Lauer, 2006b).
Todo eso hacer prever que estamos saliendo de la era del petróleo
y que el carbón, todavía abundante, no será una solución
adecuada inmediata por el costo que representa de su utilización
con menos producción de CO2.
Es así que se abre el camino a la utilización de la biomasa,
es decir, la energía producida a partir de la madera, de los deshechos
vegetales o también de la caña de azúcar, del maíz,
del trigo, del colza, de la remolacha. Esta fuente de energía representa
por el momento 14 % de la producción energética mundial
(30 % en los países en desarrollo).
El director de la fundación Zeri en Ginebra, el Doctor G. Pauli,
afirma que la palma africana produce 200 millones de toneladas de biomasa
por año, de la cual se utiliza sólo el 10 %. Una parte importante
está incinerada, lo que produce más CO2. Se estima que cada
hectárea produce 25 toneladas de deshechos vegetales (G. Pauli,
1999), que pueden ser utilizadas para producir energía a partir
de la biomasa.
La producción de metanol de origen vegetal tiene varias aplicaciones.
La más conocida es su transformación en biocarburante (petróleo
verde o fresco). Se prevee que en 2010, esta fuente representará
el 5,75 % del consumo europeo. Para eso se estima que 17 millones de hectáreas,
sobre los 97 millones existentes, tendrán que ser utilizados a
este fin (Dominique Gallois, 2006). Ya en 2005, el "fiul flexible"
(alcohol incorporado a la gasolina) está utilizado por más
de 300 000 vehículos en Brasil.
La otra aplicación es la utilización del hidrógeno,
con la pila a hidrógeno, no contaminante y produciendo sólo
agua y calor. La primera generación utiliza hidrógeno extraído
del metanol proviniendo del carbón y del gas natural. La segunda
generación utiliza el mismo gas extraído de la biomasa (electricidad
que permite electrolizar agua y producir hydrógeno). Se trata del
hydrógeno verde.
Jérémy Rifkin, presidente de la Foundation on Economic Trend,
habla de una nueva era energética y de una tercera revolución
industrial (J. Rifkin, 2006). La aplicación será una realidad
desde 2007 para las computadoras y otros instrumentos de comunicación
y, según el mismo autor, en 2010-12, para vehículos, buses
y camiones, como para redes eléctricas. Aunque esta posición
aparezca para muchos demasiada optimista, indica bien la dinámica
del futuro.
Frente a esta situación se plantean estrategias de control económico
de la escala mundial y también problemas geopolíticos tanto
inmediatos como a medio y largo plazo. Es en este contexto que aparece
la extensión del cultivo de la palma africana.
2. La extensión del cultivo de la palma africana
La palma africana (elaeis guineensis) proviene de Africa y fue utilizada
desde millares de años para obtener el aceite. Representa casi
el 25 % de la producción de aceites vegetales en el mundo.
Africa central fue el productor principal, el Congo en particular antes
de su independencia, y ahora el Nigeria (64 % en los años 60).
Desde los años 80, es Malasia que superó, pues dominó
el mercado. Sin embargo, con la crisis asiática de 1997, la tendencia
fue de invertir en otras áreas del trópico. En América
Latina, después de un ensayo poco exitoso en el principio del siglo
20, se retornó al cultivo de forma extensiva desde el fin de los
años 80.
El trabajo que empezamos, consistirá a estudiar la extensión
del cultivo en los varios continentes del Sur, para saber como se extiende
este tipo de cultivo y en la medida de lo posible cual es el uso de los
productos de las palmeras.
Por el momento, el uso alimentario de aceites vegetales queda predominante,
aún para la palma africana, pero se prevee que su papel en la producción
de energías renovables aumentará rápidamente.
La palma africana produce dos tipos de aceite, proveniente respectivamente
del fruto y de la semilla. Los arboles dan frutos después de 4
a 5 años y se encuentran al máximo de la producción
a los 20 a 30 años. El aceite alimentario se comercializa en aceite
comestible, margarina, cremas, etc. El aceite industrial se utiliza en
la fabricación de cosméticos, jabón, detergentes,
velas, lubrificantes, etc.
En 1997, sobre 6,5 millones de hectáreas, 17,5 toneladas eran del
fruto de la palma y 2,1 toneladas de la semilla. La estabilidad de la
demanda, debida en parte a las tendencias de interrelación con
otros tipos de aceites y el incremento desproporcionado de la producción,
además de otros factores, han provocado que en los últimos
años el precio disminuya de manera constante. Es el caso de todos
los productos agrícolas.
3. El impacto ambiental del cultivo extensivo de la palma africana
El cultivo extensivo de la palma africana requiere poca mano de obra,
muchos fertilizantes químicos y mucho terreno. Por tratarse de
una palmacea arborea, ha entrado en los planes de reforestación
de muchos países donde ha sido presentada como una excelente inversión,
incluso con matices ambientalistas. El modelo de cultivo que se presenta
en estos casos sigue siendo hoy el modelo asiático de grandes extensiones
de monocultivo. En otros casos, los campesinos ponen el trabajo y en muchos
casos la tierra y luego obtienen un producto que puede procesarse, eventualmente
de forma artesana, pero con bajísimos rendimientos. El procesamiento
mecánico al contrario, ofrece altos rendimientos, pero los molinos
o prensas, estando en manos de pocos terratenientes (generalmente transnacionales)
que en muchos casos representan monopolios absolutos. Ellos pueden ofrecer
precios muy bajos, donde no se reflejan, ni los gastos ecológicos,
ni las consecuencias sociales. La caída de los precios afecta los
pequeños productores.
Para la introducción de las nuevas plantaciones se utilizan en
muchos casos zonas de bosque húmedo tropical, que son arrasadas,
fertilizadas, plantadas y posteriormente rociadas de continuo con potentes
herbicidas que, junto a los fertilizantes químicos, pasan al suelo
contaminando las fuentes de agua. En los terrenos cultivados de esta forma
resulta muy difícil introducir otros cultivos simultáneamente,
debido a la propia acción de los herbicidas. El desplazamiento
de las poblaciones autóctonas es en muchos casos forzoso y irrisoriamente
compensado. Además está la construcción de embalses
para la irrigación.
Las consecuencias del cultivo extensivo de la palma africana son conocidas
fundamentalmente en el marco de las ONG y grupos ambientalistas, para
la mayoría de la población mundial, es sólo un ingrediente
más en el lápiz labial o en la cocina.
La investigación abarcará los últimos quince años,
periodo en el cuál se ha incrementado considerablemente las zonas
de cultivo extensivo de palma africana. Para ello, luego de hacer una
breve reseña histórica, se pasará al análisis
detallado de la situación, haciendo referencia a los antecedentes
directos allí donde resulte necesario. Se abarcará toda
la zona tropical, agrupada por continentes, con el objetivo de llegar
a una generalización, pues, a este punto de la investigación
se considera que la problemática analizada tiene muchos elementos
de coincidencia, a pesar de las grandes diferencias entre los países
que se tratan.
1. Los efectos para el medio ambiente
Se ha presentado este cultivo como protector del ecosistema, lo que no
corresponde a la realidad. A veces entra como solución a la destrucción
del ambiente, como compensación a la contaminación, según
los acuerdos de Kyoto. De hecho, los estudios de los varios continentes
demuestran, al contrario que existen daños enormes para el medio
ambiente, tanto por la utilización de abonos, como para la destrucción
de bosques existentes, sin hablar de todos los efectos habituales de la
monocultura productivista. El estudio permitirá acumular datos
recogidos en los varios continentes.
2. Los efectos sociales
Los efectos sociales en muchos casos son desastrosos, por la destrucción
del ambiente tradicional y la expulsión de pequeños campesinos
de sus medios tradicionales de producción. El caso de Colombia
es bastante ejemplar en este sentido. Sin embargo, consecuencias sociales
negativas han sido señaladas también en Indonesia, en Malasia,
en Papuasia y en otras partes de los continentes latinoamericano y africano.
Este cultivo forma parte de la eliminación de la agricultura campesina
para transformar el sector en una producción concentrada con parámetros
capitalistas.
4. Las hipótesis de trabajo
El creciente interés con que las transnacionales han promovido
la introducción de cultivos extensivos de palma africana en numerosos
países del área tropical, responde primariamente al interés
por mantener controlada la fuente de materia prima de su industria de
producción de aceites. Con esto logran mantener los precios de
la materia prima a la baja. Siendo propietarios de todo el proceso de
elaboración estos precios bajos de la MP no sólo no los
afecta sino que les aporta jugosas utilidades ya que el precio del producto
final es cada vez mayor. Al relocalizar la inversión, las transnacionales
dejan además de compartir los importantes costos ambientales y
sociales que esta práctica conlleva. Para los países productores
en cambio, los bajos precios resultan en aumento de la dependencia exterior,
salarios bajos, disminución en la ya baja calidad de vida y serias
afectaciones ambientales y socio culturales.
La segunda hipótesis toca la extensión posible y probable
del cultivo de la palma africana para producir energía renovable,
en base de biomasa. Este tipo de utilización exigiría también
una producción masiva y extensiva de la palma africana, bajo el
modelo productivista, con todas la consecuencias ya indicadas. De la misma
manera, para mantener precios bajos, este tipo de producción implica
una extensión de la producción.
Estas prácticas se inscriben en la búsqueda de nuevas fuentes
de acumulación para el capitalismo mundial. Junto a la destrucción
de la pequeña agricultura campesina y a la extensión de
monoculturas, en particular en los campos de la soja, del eucalipto y
de otras plantaciones, la producción de palma africana entra dentro
de esta estrategia.
5. Guía temática
Para realizar el estudio, pensamos primero recoger la información
sobre los diferentes continentes de Asia, Africa, América Latina
y Oceanía. Para cada uno estudiaremos los resultados económicos
cultivo palma-producción aceite vegetal ; los efectos ecológicos
; las consecuencias sociales y la relación transnacionales-gobierno-oligarquía
local. Se realizará también una recapitulación de
las firmas implicadas en esta producción con sus relaciones mutuas
y con el capital transnacional.
Los métodos y las técnicas de investigación permitirán
de utilizar varios enfoques. Unas de las premisas del trabajo está
en utilizar razonamientos abiertos económicos, sociológicos
y ambientalistas. En un primer paso se utilizarán trabajos de especialistas
de los países tratados, con lo que se pretende suplir la imposibilidad
de visitar todas las zonas estudiadas para recopilar información
primaria de observación, fuentes orales, encuestas y entrevistas.
No obstante, la investigación futura no estaría completa
si no se visitan algunos países que se avisoran clave en la comprensión
del fenómeno, como Malasia, Indonesia, Nigeria, Colombia y otros
que puedan surgir a partir de los resultados de la investigación.
El resultado de esta investigación, constituirá una herramienta
muy útil para las aproximaciones sucesivas al tema pues aportará
una visión transdisciplinaria de la evolución reciente y
actualidad del fenómeno de la expansión de cultivos intensivos
de palma africana y su impacto medioambiental, haciendo hincapié
en el papel de las empresas transnacionales. Se presentará un informe
de la investigación y se prevee que su publicación en forma
de libro contribuya a divulgar una visión más abarcadora
propiciando el acercamiento hacia formas alternativas de cultivo de la
palma africana.
La finalidad de este trabajo es triple : dar la información necesaria
para la toma de conciencia necesaria a una reacción de la opinión
pública, de la sociedad civil y de los gobiernos : serán
de base factual a una campaña internacional de ONG interesadas
y proponer soluciones alternativas permitiendo responder a una demanda
en expansión, a una producción socialmente equilibrada y
al respecto del ambiente.
Bibliografía
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- PAULI G., Forest product for a sustainable economy, in Forum for Applied
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- RIFKIN J., Un petit pas pour l’hydrogène, un grand pas
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