Caca-kola y cruz roja en el centro
de Oviedo.
Resultó impresionante salir de la Conseyería de
Xusticia, donde se habia presentado el Tercer Informe de Derechos
Humanos en Colombia, y encontrarse justo enfrente la parafernalia
de la caca-kola y la cruz roja, en alianza marketing-niana, con
azafatas de blanco, induciendo a sacarse sangre y luego recuperarse
con un trago de la bebida oscura..
Mucho más impactados aun los dos extranjeros que salian
de la rueda de prensa, pues en sus países, esa marca de
refrescos, ha sido señalada en numerosas ocasiones por
el asesinato de decenas de trabajadores, y le siguen un juicio
en su sede de Atlanta, por esa persecución a muerte a los
obreros de sus plantas colombianas..
Una imagen violenta en verdad, antiética y antiestética
que da ínfulas a la multinacional, que nunca antes, (excepto
en la alianza de la campaña de la peseta, ¿se acuerdan?
donde consiguió aparecer junto a las siglas de potentes
y supuestas ONGs dizque para favorecer los ddhh en Africa..) había
tenido tanta cobertura, en el avance imparable del marketing con
causa, o la autodenominada responsabilidad social corporativa,
que logra obtener dividendos de las desgracias ajenas, y esconder
las aberraciones de muchas empresas con tapaderas seudohumanitarias.
Más violenta aun si se considera en toda su dimensión,
dirigida a jóvenes a los que pilla indefensos, violentando
espacios mentales con la transformación estudiada por las
empresas del marketing de la sangre de las personas en bebida
gaseosa.. y materia de estudio para siquiatras y profesoras de
ética, en cuanto al desplazamiento propiciado por una "empresa"
del tamaño de cruz roja, de la que se nos dice que "también"
es una ONG, pero con millonarios aportes de dinero público,
que esta vez se derivan a la venta de engañosa imagen de
la multinacional que roba agua de manantiales y ríos a
mapuches en Argentina, a comunidades autóctonas de la India,
mientras elimina toda acción sindical de sus trabajadores
por métodos violentos en Guatemala, en Colombia..
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