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03-03-2007
Entrevista a Humberto Cholango, dirigente indigena ecuatoriano
Hacia una coordinación
y una agenda continental de los pueblos indígenas
Eduardo Tamayo G.
Minga Informativa/ALAI
Hay movimiento en la América Latina profunda. En varios países,
las comunidades y organizaciones indígenas se están
preparando para asistir a la III Cumbre Continental de Pueblos y
Nacionalidades Indígenas de Abya Yala. El lugar: el Municipio
de Tecpán, Chimaltenango, Guatemala, un pueblo emblemático
donde los indígenas lograron expulsar a los primeros invasores
españoles, impidiendo así la instauración de
la primera estructura del poder colonial. La fecha: del 26 al 30
de marzo de 2007. El objetivo: “contribuir al reconocimiento
y ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas de Abya
Yala, así como la visibilización de las demandas de
las organizaciones hermanas del continente, contribuyendo a la refundación
de los Estados, a nivel nacional y continental, para que los pueblos
indígenas tengan un poder real”.
La convocatoria a esta Cumbre ha tenido repercusiones positivas
entre las organizaciones guatemaltecas pues se han unido en la Coordinación
y Convergencia Nacional Maya para enfrentar juntos el reto de llevar
a cabo de la mejor manera posible este evento internacional.
Los organizadores preparan la infraestructura, los registros y el
programa. Se espera la asistencia de más de 2000 delegados/as.
La presencia del Presidente boliviano Evo Morales le dará
mayor peso político a la Cumbre.
Este Cumbre dará continuidad a las dos anteriores: la primera
se realizó en Teotihuacan, México, del 28 al 30 de
octubre del 2000, y la segunda en Quito, en julio del 2004. En esta
ocasión, se debatirán 15 temas que incluirán
tierra y territorios; recursos naturales; autonomía y libre
determinación; diversidad, plurinacionalidad y desarrollo
sustentable; conocimiento indígena y propiedad intelectual;
organismos bilaterales y multilaterales; identidad y cosmovisión;
impacto de la globalización neoliberal y la militarización
de los territorios.
Para conocer más sobre la Cumbre y la realidad de los pueblos
indígenas, entrevistamos a Humberto Cholango, dirigente de
la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas y de ECUARUNARI,
la mayor organización de la Confederación de Nacionalidades
Indígenas del Ecuador, CONAIE.
- ¿Qué expectativas y qué resultados
esperan de la Cumbre?
Nosotros aspiramos que en esta Cumbre se consolide un espacio indígena
a nivel continental con una definición política bien
clara: de soberanía, recuperar los territorios, que no sea
una cosa impuesta desde los gobiernos o desde la ONGs sino que vaya
generando un proceso de los propios actores, porque hemos estado
en cumbres, a veces llamados por ONGs, gobiernos u organismos multilaterales,
y nos han sometido a su agenda. Esperamos que ahora, con esta tercera
Cumbre, podamos verdaderamente conformar una coordinación
y una agenda continental, y empezar a trabajar fuertemente en el
tema de los derechos de los pueblos indígenas.
- Usted habla de una coordinación y una agenda de
los pueblos indígenas, ¿cómo se está
planteando la conformación de esta red?
Nosotros como movimiento ecuatoriano llevamos una propuesta de conformar
una coordinación continental pero conducida desde las organizaciones
y desde una posición política anti-neoliberal, somos
una organización que lucha por la reivindicación social
y por el respeto a los pueblos indígenas. Queremos juntar
las redes, pero no crear una burocracia internacional. Ya hay coordinaciones
en Suramérica, Centroamérica y Norteamérica.
En Sudamérica tenemos la Coordinadora Andina de Organizaciones
Indígenas y la Coordinadora de Organizaciones Indígenas
de la Cuenca Amazónica (COICA), en Centroamérica también
hay una coordinadora de pueblos indígenas e igual en Norteamérica,
entonces estas tres coordinaciones se deberían juntar y construir
una sola agenda para las Naciones Unidas, para la Organización
de Estados Americanos (OEA) y para otros organismos donde se discuten
los problemas de los pueblos indígenas.
- ¿Qué implica una agenda anti-neoliberal?
Es sintonizar con esta nueva efervescencia y este nuevo resurgir
de los pueblos, que están buscando una sociedad de bienestar,
no más imposiciones, no más militarización
en los territorios indígenas, no más saqueo a los
recursos naturales como el petróleo y el agua, las minas
y la biodiversidad, que están queriendo privatizar. La imposición
del modelo neoliberal ha traído tremendos niveles de pobreza,
dentro de eso el Banco Mundial sugiere que el agua es un elemento
vital para meter al comercio, para nosotros, en cambio, el agua
es un patrimonio de vida humana. Esto debemos definir muy claro,
no podemos coincidir de ninguna manera con una agenda que vaya a
monopolizar los recursos naturales a favor de un pequeño
grupo de personas, mientras las grandes sociedades y civilizaciones
indígenas quedamos en la absoluta pobreza, siendo los dueños
absolutos de los recursos naturales.
- Esta III Cumbre se desarrollará en condiciones
especiales de América Latina, hay gobiernos de izquierda
de distintos matices que han entrado al poder por medio de elecciones,
¿como mira esta nueva emergencia y qué posición
debe tener el movimiento indígena?
Nosotros miramos con gran optimismo, los matices que haya entre
los gobiernos de izquierda no deben dificultar el proceso de integración,
lo que pasa es que ahora la integración de pueblos indígenas,
de Estados o de otros espacios no debe ser una integración
de declaraciones sino que debemos avanzar más allá,
hacia una integración de los pueblos a niveles políticos,
culturales, científicos. No como Estados Unidos propone,
una integración para vender sus mercancías en nuestros
países y saquear nuestros recursos naturales en beneficio
de ellos, sino una integración en términos de equidad,
que vaya a resolver problemas muy graves. Por ejemplo, en Sudamérica
tenemos 90 millones de analfabetos, la mayoría de los cuales
son indígenas. Tenemos el problema del acceso a la tierra:
los trabajadores, los cultivadores accedemos solo al 10% de las
tierras productivas, el 90% de las tierras están en otras
manos. En el tema del manejo del agua, lo mismo. Son temas que debemos
resolver. Esta integración de los procesos revolucionarios
debe servir para resolver estos problemas, porque de lo contrario
¿de qué nos va a servir una revolución sin
identidad?, porque no quisiéramos ser la parte folklórica
de la revolución, sino que los pueblos indígenas queremos
ser opción de poder. Los indígenas somos una sociedad
colectiva, una sociedad socialista desde nuestro nacimiento como
civilización e inclusive se podría decir comunista,
nosotros vivimos en esa sociedad colectiva, buscando el bienestar
común de todos, entonces no hay mucha diferencia en esto,
pero ojalá muchos intelectuales de izquierda entiendan esto,
porque nosotros somos un pueblo discriminado, perseguido, asesinado,
estigmatizado, y a veces una parte de la izquierda ha caído
en esto, como que el problema de la lucha de clases es lo único,
también aquí hay un problema de reconocimiento, de
identidad.
- El ascenso a la Presidencia del indígena Evo Morales
en Bolivia, la candidatura presidencial de Rigoberta Menchú
en Guatemala indican que muchas cosas están cambiando en
América Latina, ¿cómo ve esta situación?
Yo creo que el acenso del Presidente Evo Morales es un punto muy
fundamental. A pesar de que nos han puesto las reglas del juego
de una democracia neoliberal, el triunfo de Evo Morales es parte
de ese proceso de descolonización de la democracia en América
Latina, aunque no acepten las oligarquías, los neoliberales,
los pequeños feudos que están ahí. Pero la
realidad está ahí. Por ejemplo, con la candidatura
presidencial de Luis Macas en el Ecuador se intentó romper
el estigma de que los indios no podemos ser. Como que los términos
indígena, etnia o pobre han servido para hacer proyectos,
para hacer estudios antropológicos o negocios inclusive,
pero ahora los sectores pobres y étnicos tenemos y somos
una opción de poder, pero con una tendencia política
bien definida, somos de izquierda, porque la pobreza y el tema étnico
pueden ser manipulados desde el punto de vista de la derecha neoliberal
o del populismo. Creo que la candidatura de Rigoberta Menchú
Tum es parte de ese nuevo viento que está soplando por América
Latina y ojalá se pueda visualizar más allá
de una candidatura y considerar que es un reto histórico:
presentar una candidatura después de 500 años de exclusión,
de maltrato, de asesinato, de guerra que nos han impuesto, y esto
las llamadas sociedades occidentales tienen que aceptar. Pero el
proyecto que se plantea debe ser no excluyente sino recoger las
vertientes necesarias para construir no un proyecto indígena
sino un proyecto de país lo más amplio y diverso posible.
- Usted se ha referido a los recursos naturales, ¿como
intervienen las transnacionales y otras empresas en los territorios
indígenas?
Nosotros miramos que las transnacionales están en los territorios
indígenas con la protección de las leyes de los Estados,
inclusive de manera tramposa los gobiernos han concesionado territorios,
y esas transnacionales se han hecho dueñas y patronas de
los recursos naturales. Ni siquiera los organismos del Estado pueden
regularlas, o sea por encima de los Estados se ha impuesto el imperio
de las transnacionales, el imperio del comercio, como que para las
transnacionales no existe una sociedad de derecho sino simplemente
de hecho. Entonces, eso ha hecho grave daño, porque ni siquiera
litigar y arreglar asuntos legales se lo puede hacer en cada Estado
soberanamente porque se han creado tribunales internacionales. En
el Ecuador tenemos el caso de la Occidental y en Bolivia el de la
empresa suiza Glencore que nacionalizó Evo Morales, estas
dicen que van a ir al arbitraje internacional. Y los más
afectados son los pueblos indígenas porque son desplazados,
porque son sometidos a un exterminio casi total, y de la riqueza
que se extrae no reciben absolutamente nada, por ejemplo los sitios
de donde sale el petróleo y el gas son los más caros.
Ahora nuestra propuesta es que se nacionalicen los recursos naturales,
que los Estados los recuperen y controlen, por ejemplo el petróleo
y el agua, que es un recurso muy apetecido por las empresas transnacionales
agro exportadoras. Pero eso no debe ser motivo de una estatización,
sino que esos recursos, que antes han servido para enriquecer a
pocos y para el mercado y han fortalecido a las transnacionales,
hoy deben servir para pagar la deuda social en todo el continente;
por ejemplo el petróleo no simplemente deber ser un instrumento
de comercio sino de desarrollo humano, para construir una sociedad
de bienestar.
- ¿Qué papel están jugando las Fuerzas
Armadas en este proceso de saqueo de los recursos naturales por
parte de las empresas transnacionales?
Las Fuerzas Armadas tienen una visión bastante compleja,
anteriormente defendían a los países pero ahora, cuando
se han ido modernizando, gran parte de ellas protegen a las empresas
transnacionales y no protegen a la soberanía del país,
a su territorio, a su pueblo, como dice, la Constitución
ecuatoriana. Esto es muy grave, ni las Fuerzas Armadas ni la policía
deben prestarse para esto, sino defender la soberanía, pero
las Fuerzas Armadas se han metido dentro de la lógica del
imperio, del Pentágono, a pretexto de la seguridad hemisférica,
de la lucha contra el terrorismo, contra las drogas, contra el populismo
radical. Entonces están entrando dentro de la doctrina del
Pentágono y eso hace que tengan una visión no de defensa
de su pueblo sino de protección de las transnacionales.
- ¿Cuál son las amenazas que se deben combatir
en América Latina?
Los males que se deben combatir es la intromisión (de Estados
Unidos), evitar que se imponga la guerra del imperio, como es el
caso del Plan Colombia; otro de los males es que cada organización
o sector intente organizar su proceso, debe haber un punto de convergencia
porque si los gobiernos progresistas van por un lado y el pueblo
está pensando otra cosa, de pronto sería muy complicado
porque no se podría construir una diplomacia de pueblos.
Otro de los males que se debe evitar es pensar que con el ascenso
de los gobiernos progresistas se van a resolver todos los males.
Otro de los puntos más críticos es el de las autonomías
que están tratando de imponer, la autonomía de Santa
Cruz en Bolivia, la autonomía del Guayas en Ecuador, la de
Zulia en Bolivia la de Iquitos en Perú. Estas autonomías
son diseñadas desde el punto de vista geoestratégico
y político de Estados Unidos, porque están perdiendo
el control sobre las democracias sometidas, como dice Evo Morales,
entonces quieren tener autonomías, para, desde esos espacios,
hacer relacionamiento internacional, por ejemplo en el caso del
Guayas podrían firmar un TLC con Estados Unidos o aceptar
la base de Manta.
Creo que debemos hacer un esfuerzo común entre todos y hacer
una alianza entre pueblos y organizaciones que estamos movilizados,
y gobiernos de izquierda que están trabajando en el bienestar
de la gente como son los de Hugo Chávez y Evo Morales
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