| SIFANDINA, nuevos plagiarios
y decodificadores
SOLARI: LA FILOSOFIA MESTIZA ACULTURADA
Por: Javier Lajo
En este texto voy a responder al Sr. Luis Solari[1],
que de manera muy clara y en confabulación con sus colegas
de SIFANDINA, están tratando de presentarme como un advenedizo
en el pensamiento andino ya que según ellos: “...Lajo
se fundamenta en una esquemática comprensión del pensar
occidental y poco filosófica cognición del pensar
andino” (Pág. 80). Yo me pregunto, ¿Qué
o quién les habrá dado tanto atrevimiento de calificar
a pensadores como “mas o menos andinos”?, ¿No
creen que es demasiado temprano para que SIFANDINA se vuelva certificadora
de lo que es o no es “andino”?, ¿No delatan con
esto su ridículo afán “certificador”?.
Para estos novísimos filósofos “andinos”,
las ideas que recogen y plagian de mis textos y de otros, como vamos
a ver luego, solamente les van a servir para tratar de “travestir”
a la que ellos creen “jóven y bisoña racionalidad
del pensamiento conceptual andino”, tratando desesperadamente
y con un cúmulo de enrevesadas ideas, de “llenar”
lo que sugieren como el “pensamiento metafórico mitocrático”
andino, con “conceptos” clásicos de la filosofía
occidental. Baste dar una ligera lectura a sus textos actuales y
compararlos con los que escribieron hace apenas algunos meses atrás,
para darse cuenta cómo “adquieren” ideas ajenas
(presentaremos algunas) y las “adaptan” en un verdadero
“colage” con su esquema y propuesta, que por lo demás,
es visible y piadosamente cristiana. En esta camaleónica
y vergonzante cruzada cristiana, el andar de estos “autores”,
simula perder, a veces, su identidad para ganarse el favor de algún
“andino bisoño”, pero mas luego retoman o “recuerdan”
sus contenidos para “pastear a la grey” que seguramente
conquistan con sus “anzuelos andinos”, pero se dicen
y se contradicen en sus mismos textos. Cosas del arte del “travestismo”:
En resumen quieren poner en el corpus andino el viejo pensamiento
occidental.
Lo triste de esta vocación y tarea, no es que sea una actitud
conciente y calculada, sino que para la mayoría de estos
“filósofos andinos”, culturalmente mestizos creen
sinceramente que pueden encontrar al “espíritu santo”
en la persona de Pachakamac. Esta es la vacilante, ambigua pero
férreamente piadosa, característica principal, de
esta corriente que la hemos definido como “filosofía
acultarada”.
Las contradicciones de sus mismos y confusos textos saltan a la
vista: P.e. en la Pág. 29 del texto comentado, dicen que
“... al excluir –de Pachacamac- el término ‘hacedor’
estaba proporcionando al incario de un modo conciente e intencionado,
un criterio emanatista, opuesto al creacionista cristiano”,
y luego se contradice en la Pág. 41, cuando afirman que el
Dios cristiano “no solo produce (sic) la creación,
sino también la generación de las personas divinas...
entonces Dios es –también- la nada que es algo”,
es decir en el Dios cristiano “todo vale”, es la Nada
absoluta y es también la “nada que es algo” y
claro en este reino de los acomodos y los oportunismos en donde
no hay reglas definidas, todo puede ser aceptado, aquí cualquiera
de sus “deducciones no contradicen afirmaciones anteriores,
sino que las confirman”, pues “la Nada absoluta... es
con respecto a la Creación, y la Nada como algo es con respecto
a la Generación”, todo en Uno.
Luego en la Pág. 39, vuelven a la confusión, diciendo
“La postura metafísico-dualista-emanatista andina pre-hispánica
se condice más bien con la idea parminídea de la Nada
como un no-ser absoluto, y no con la idea de la nada como algo”.
E inmediatamente después dicen que en la “teología
negativa cristiana Dios se identifica con la Nada absoluta”,
“... Dios y la Nada se identifican”, “... Dios
una Nada eterna”, etc; pero mas abajo vuelven a contradecirse
al enumerar las proposiciones que según ellos “se coligen”
con la “teología incaica de Pachacamac” de: “Actua
sobre una nada que es algo, esto es, lo que aun carece de vida”.
Es decir la idea del Dios Pachakamac se correspondería con
el Dios cristiano: en este caso, el de “la Nada como algo”.
Es pues una opción al escoger: Un Dios a la carta.
Y debemos hablar un poco mas de estos “enredos” mentales
de los “sifoandinos”, a riesgo de parecer bobos o tal
vez andinos “inculturados” o “jóvenes y
bisoños pensadores mitocráticos y metafóricos”.
Le aclaramos al Sr. Solari que si bien las nociones o conceptos
de la nada absoluta y la creación ex–nihilo son creaciones
del cristianismo, sin embargo como ya le fue aclarado antes por
las ideas de su mismo socio a lo largo del texto aquí comentado,
conservaron también para su Dios la característica
de “la Nada como algo”. La cultura occidental tiene
como apellido paterno ser cristiana, es pues a esta escuela neo-platónica
a la que me refiero y crítico en la conferencia “Qhapaq
Kuna” (que por lo demás es una conferencia transcrita),
es decir un cuerpo de principios que dominan toda la evolución
histórica de occidente, debiendo entenderse esto como que
el cristianismo-neoplatonico conforma su escuela filosófica
y hegemónica y que esta es la que crea y otorga a sus individuos
una mecánica mental que hemos denominado monomaniatica y
megalomana, que son los calificativos que al parecer incomodan y
provocan la reacción del Sr. Solari. Entonces está
demás su reclamo, de que “distorsiono el verdadero
rostro y altero el desarrollo histórico de occidente”,
-no me cabe tanto poder-, pero la legitimidad de ese “recuento
demasiado esquemático de la filosofía occidental”
me es otorgada, precisamente por la hegemonía de esta escuela
filosófica neoplatónica en occidente, que es todo
lo que me cupo sostener en mi conferencia convertida luego a texto,
pero que es consistente y que por tanto me limito a su desarrollo
y sus características principales, es decir, el neoplatonismo
como su mismo nombre lo indica toma las principales herramientas
de Platón y las usa precisamente para sostener con mucho
éxito las nociones de la nada absoluta y la creación
ex-nihilo, pero la corriente cristiana en general también
usa las nociones contrarias, como lo sostienen los mismos seguidores
del Sr. Solari.
Tal como lo veremos este método, del “todo vale”
de los filósofos aculturados, no es consistente ni coherente
con la escuela neoplatónica. La afirmación del Sr.
Solari (Pag. 78, II parrafo) de que el dualismo filosófico
materia-espíritu, o dualismo metafísico trasciende
o pervive al pitagorismo, plotinismo y neoplatonismo, según
él, porque “...La identificación de la materia
del no-ser hace que esta escape a lo UNO”, es pues una afirmación
que ratifica el argumento que para los cristianos “todo vale”.
Sin embargo las tesis de Plotino son muy claras al respecto del
monismo, tal como lo expresa: “Por lo tanto, el ser, que es
siempre perfecto, genera siempre: genera un ser eterno y que es
menor que él”, esta idea ha sido general en todos los
emanatistas que afirman la relación que se establece entre
el Dios como principio animador del mundo y las cosas o seres del
mundo mismo. Si sigue siendo UNO el ser que emana otro ser que es
menor que él, o si después del momento de esa “emanación”,
son dos o más, son problemas metafísicos que no me
corresponde resolver, pero si afirmo que las contradicciones entre
el dualismo y el monismo metafísico en el occidente (sea
antiguo, medieval o moderno) ha sido siempre un tema gelatinoso
y confuso, dado que el concepto de la nada absoluta es a su vez
frontalmente contradictoria con la idea de la creación ex-nihilo,
puesto que para que se de una creación se precisa un “creador”
y al existir este no hay lugar ya para la nada absoluta, a menos
que consideremos que este “creador” es la personificación
de la “Nada Absoluta”..., que es precisamente lo que
nos explican nuestros “filósofos aculturados”
en la Pág. 40. Y claro aquí le están dando
la misma solución que le dio Platón y que la sello
Aristóteles (con los principios de la identidad del ser,
de la no contradicción, y del tercero excluido), una manera
monomaniaca, megalomana y esquizoide de explicar la existencia,
y que fue perfeccionándose cada vez mas como: dos mundos
manipulables o dos planos de existencia, acomodaticios a saber un
plano “trascendente” que sería el reino “del
mas allá”, o sobre natural (el topus uranus o como
quieran llamarle) y el otro plano de existencia o “inmanente”
en donde el “ser” es creado, pero también puede
ser creado el “no ser”, en este “mas acá”
se podrá trasladar el espíritu creador o partes de
él como “soplo divino” o “verdad”
o “principio de vida” o animador de la materia como
“la nada que es algo”, o como esencia del ser. Es decir
a lo que no le encuentran explicación en “el mas acá”
lo refieren al “mas allá” y viceversa, así
los monomaníacos occidentales desarrollan este proceso mental
que muy bien puede ser llamado la “enajenación globalizada”.
Este plano de existencia llamado “inmanente”, para los
trascendentistas es como un cajón de sastre que se puede
llenar con conceptos tales como la “nada absoluta” o
por creaturas llamadas “ser “ o “no ser”,
por una materia que la podemos llamar “no ser” o también
una “nada que es algo”. Por eso mismo en el delirio
del “todo vale” nuestros hermeneuticos aculturados dirán
que Pachakamac tiene una naturaleza doble, una parte de él
estaría en el plano de la trascendencia, es decir en el “mas
allá” y la otra parte habitaría el espacio “inmanente”
o en “el mas acá”. Esto último
les sirve para tratar de esconder su plagio fundamental,
que es la propuesta desarrollada en el libro: “Qhapaq Ñan,
la ruta Inka de Sabiduría”, la idea de la PARIDAD ANDINA
o YANAN-TINKUY, o la “paridad de los opuestos complementarios
y proporcionales” (y que por supuesto no se trata de la dualidad
materia-espíritu como lo aclaramos en varias partes del libro),
tesis que los “sifoandinos” tratan de plagiar con la
idea de la “dualidad de dos sustancias irreductibles”
(“lo vivificante y lo aun no vivificado constituyen los dos
contrarios cósmicos universales”. Pág. 42 del
texto) que según Solari es tesis “andina” original
de autoría de otro de sus seguidores..., y persisten en la
misma Pág.: “...Pachacamac podía dar comienzo
al racionalismo... Sin embargo este proceso racionalista no llego
a desarrolarse...dado que el Dios Sol era el complemento... ello
por supuesto, no fue obstáculo para que en el estrato de
los incas-amautas pudiera seguirse un desarrollo de la visión
racionalista de las esencias...”.
En esta verdadera pachamanca de conceptos e ideas que pretenden
hacer de Pachakamac, nuestros amigos “sifoandinos”,
simulan perderse en su propia y enmarañada selva de conceptos
y propuestas que abundan en la filosofía occidental antigua–medieval–moderna;
claro que es difícil seguir una huella clara de cómo
evoluciona y se debaten ideas como las del “monismo-dualismo”,
el “ser-no ser”, la “materia-espíritu”,
“nada absoluta-nada que es algo”, etc, etc., pero aquí
cualquiera puede escoger las ideas de su preferencia para lograr
su modelo o esquema de pensamiento, o inventarse nuevos planos de
existencia, donde poner el “topus uranus” o cualquier
cosa o invento teórico. Pero aquí no esta el problema.
Lo que es punible, es la habilidad con la que el Sr. Solari promueve
con sus críticas, tratando de encubrir a la vez propuestas
y autores que intentan no solo el plagio deformante de tesis sobre
el pensamiento andino[2]; sino que
intentan distorsionar y en definitiva decodificar a la manera ya
no de los curas doctrineros del siglo XVI sino de curas doctrineros
disfrazados de filósofos laicos del siglo XXI, con (al decir
de Solari) “disquisiciones” truculentas y alambicadas,
que son un gran esfuerzo pero que se contradicen consigo mismas
y finalmente se delatan como defensoras y paladines del “Espiritu
Santo” e intentan identificarlo con la divinidad andina de
Pachakamac (ver Pág. 73 del texto citado, en donde presentan
esta tesis como un “vislumbre de los amautas”) y en
general sus documentos son claramente apología a la presencia
del Dios cristiano (con este o con otro nombre) o “monoteo”
universal, antes y después de la llegada de Pizarro. Dicen
de Pachakamac: “...que no es hacedor, ni creador, pero si
vivificador de lo persistente sin ánima. Su nombre su aspecto
invisible y su carácter vivificador deducido por la razón,
aceptado por la fe, y sin revelación, delinean un principio
espiritual que da vida a otro principio autónomo material...”
. El sujeto decodificador que escribió esto, da por resuelto
que en el mundo prehispánico hubiera “ánima”
(tal como él la piensa), hubiera “razón”
(tal como él razona), hubiera “fe” (tal como
el cree), hubiera “principio espiritual” (tal como él
conceptúa); él no se pregunta, ni sospecha siquiera,
que esta sometido a un “marco o cuadro cultural”, a
una prisión psíquica que le impone su civilización
y su cultura. O acaso no será, como definió J.M. Arguedas
¿un ser aculturado?.
Dice Solari (Pag. 74) al hablar de Pachakamac, que “lo que
se tuvo en el mundo incaico fue otra cosa...” pero pregunto
¿a que otra cosa se refiere?, el Sr. Solari apoya la idea
de que Pachakamac en “su nombre, su aspecto invisible... aceptado
por la fe y sin revelación delinean un principio espiritual
que da vida a otro principio autónomo material en el fondo
se trata de la admisión de dos sustancias... que sirven para
la explicación del universo”; ¿No es lo mismo
acaso, que el dualismo metafísico de los griegos? , u “occidentalidad
antigua”? . El Sr. Solari y sus seguidores pretenden explicar
el mundo andino y su religión con la metafísica y
teología del mundo occidental, de allí su cerrada
idea de que Filosofía es “... el afán explicativo
fundamental” y “...búsqueda ante respuestas radicales
de la existencia humana” (Pág. 100 del texto comentado)
y como tal la filosofía estaría presente en todas
las culturas humanas y desechan, por supuesto, la concepción
de la filosofía “... como el pensar racional, demostrativo
y crítico...que solo hubo desde la mentalidad lógica”,
(Pág.102) porque es mas difícil sostener que esta
“mentalidad lógica” es universal, además
es revelador. Entonces a qué “otra cosa” se refiere
Solari?. Luego prosigue “animando”, “la idea del
dios Pachacamac, cuyo ser es vida autodesplegada en el mundo-universo
o la Pacha, supone un dualismo emanatista, con una sustancia espiritual
frente a una sustancia material, esta última como el no-ser
que es algo, aquello que carece de vida, encarna la nada como algo”.
Tamaño manojo de contradicciones y mimetizaciones andino-occidentales,
en tan pocas palabras es realmente inaprensible y obvian los comentarios.
Es ridícula también la otra idea de la “armonía
de los contrarios”, pues si hay contradicción, ya no
hay armonía y si hay armonía, ya no hay contrarios,
lo que caracteriza a los contrarios es precisamente su carácter
contradictorio, su lucha no su armonía; hablar de la armonía
de los contrarios es lo mismo que hablar de “uno que es dos
o tres” o de la “unidad de la dualidad y/o viceversa”
o también de “la nada que es algo”; pero en este
“todo terreno” del “todo vale” cristiano,
cualquier cosa puede ser justificado como “racional”.
Y fue precisamente Hegel el que dio una explicación mucho
mas coherente a este “todo vale”, pues conecto, o propuso
un puente, por decirlo de alguna manera, entre la “trascendencia
de Dios”, con la “inmanencia humana”, a través
de la categoría de la “enajenación”; pero
este no es lugar donde ampliar este tema. Ni menos es oportuno
ya explicarle al Sr. Solari y sus seguidores de la metafísica
aculturada o “sifoandinos”, porqué la escuela
neoplatónica y después Hegel ordenan disciplinariamente
todo el desarrollo de las ideas sobre Dios-Nada-absoluta y Dios-nada-que-es-algo,
etc, (dedica casi todo el primer tomo de su “Ciencia de la
Lógica” al tema de la NADA) y perfecciona el esquema
plotiniano de la “dialéctica” como método,
imponiendo la categoría de la “enajenación”
como solución ordenadora y “racionalizadora”
del monismo-dualismo occidental y cristiano. De allí nace
la fuerza expansiva del marxismo dogmático que usa el método
hegeliano para avanzar sobre el desacreditado “todo vale”
del cristianismo pre-hegeliano que, como lo atestigua la corriente
de los “sifoandinos” con su presencia actual, que sobrevive
aun a Hegel.
Finalmente sobre la crítica a mi propuesta, el Sr. Solari
además de no haber entendido nada, seguramente porque anda
pensando en “ese algo que habría en la nada”;
no menciona para nada, la “paridad complementaria y proporcional”
(o YANATINKUY en runa simi) y la segunda ley o principio del pensamiento
andino que es fácilmente identificable con el vocablo TINKUY
o de la “oposición proporcional”; me cabe señalarle
que no es cierto que yo he sostenido que “el concepto central
de la cosmovisión indígena es la unidad de los contrarios”,
tamaña idea nunca ha sido escrita por mi, sino es el mismo
Sr. Solari que desliza esta patraña (Pág. 73) con
la clara intención de confundir al lector, porque seis líneas
mas abajo escribe otra falsedad inventada por él mismo “la
unión de los contrarios del que habla Lajo...”. Nunca
hubiera cometido la incongruencia de escribir argumentos a favor
de la UNIDAD y mucho menos de CONTRARIOS, menos aun sobre la “unidad
de los contrarios”, para referirme al pensamiento PARITARIO
o pensamiento QHAPAQ de los andinos, además de haber aclarado
esto mismo en varias partes de mi libro.
No creo que estos últimos sean “errores secretariales”
o deslices ingenuos del texto de Solari, en este y otros errores
de forma y contenido suyos, como en otras expresiones aparentemente
“erráticas” de sus seguidores, se notan los traumas,
fobias y vacíos de su “metafísica aculturada”.
Sobre los autores “autocríticos” de occidente
que cita el Sr. Solari (Derrida, Bataille, Focault, Deleuze), como
para probar mi “falta de matiz” e “inculturalidad”,
no solamente son mencionados por Yves Guillemot en el Prólogo
de mi libro, sino que es explicada su presencia como “inmanentistas”
dentro del pensamiento occidental, es decir autores que sospechan
que esa dualidad de “realidades” o “existencias”
que postulan muchos autores es el paralelismo existencial, que algunos
la sospechan y hasta diagnostican como “esquizofrenia”
(G. Deleuze y F. Guattari), de donde nacen casi todas las “dualidades”
que antes hemos analizado. Pero el inmanentismo es la otra cara
de la moneda del trascendentismo occidental y cristiano.
¿Qué podríamos pensar de la cultura que educa
a los niños en la tradición de que su cuerpo y todos
los objetos que le rodean no son sino una imagen o reflejo de un
“modelo” que esta en otro espacio, en “otro mundo”?.
Pues son millones de millones de niños y adultos de occidente,
que en mas de 4,000 años se han formado con esta y otras
extrañas ideas.
Estos Srs. de SIFANDINA, en su afán de plagiar para decodificar,
tratan de adelantarse a los efectos de la inteligencia andina, que
ya comienza a reflotar o re-fluir en muchos hermanos verdaderamente
andinos y provenientes de las comunidades o Ayllus. Así por
ejemplo quieren resumir, trocar y adelantarse a las conclusiones
de nuestra tesis del PACHATÚSSAN (Págs. 98-113 del
libro “Qhapaq Ñan, la ruta Inka de Sabiduría”),
con una mamarrachada así: “Y sobre el dualismo metafísico
emanatista... precisa en que consiste la emanación: La Pacha
o mundo sin Camac o vida, no es mundo–universo, para que la
pacha sea mundo–universo es necesario que reciba a Camac,
que le insufla existencia efectiva y no meramente potencial. Pacha
no es una sustancia mayor a Camac, no deriva de este, no es su creatio,
es preexistente como una nada que es algo, simplemente abandona
su pasividad al recibir al principio vivificante, Camac. En buena
cuenta la metafísica incaica no hace de Pacha la creación
ni la emanación de Camac sino que es la Pacha vivificada,
es el mundo universo lo que constituye la emanatio el principio
vivificante de Camac. Tanto Pacha como Camac son persistentes por
sí, irreductibles, pero de su contacto emergerá el
cosmos, que es su emanación”. (Pág. 76 de su
texto)
Este último párrafo es claro, puro y simple intento
del travestismo denunciado, de la “hermenéutica metafísica”
del monomaniático: “Padre-Pacha y Espíritu Santo-Camac”,
“que son persistentes por sí”, e “Hijo-cosmos”,
“que es su emanación”, la misma “santísima
trinidad” del “tres en uno”. Ante lo cual, finalmente,
vamos a responder con las palabras del Inka Atahualpa al cura Valverde
en su encierro de Cajamarca: “...El Dios tres y uno que son
cuatro, por ventura ¿Nó es el mismo que nosotros llamamos
Pachakamac y Wiracocha?”. Para buen entendedor pocas palabras,
el que pueda entender que entienda. Los indígenas no podemos
seguir soportando plagiarios, ni decodificadores, lobos con piel
de cordero andino.
[1] Luis Solari, “Filosofía
Andina”, Edit. SIFANDINA, Pág. 72; Enero-Julio, 2006,
Lima, Perú. Texto al cual haremos referencia en las siguientes
líneas.
[2] Comparar mi propuesta (publicada
en Junio del 2005) sobre la prioridad en el pensamiento occidental
por lo Cuantitativo en detrimento de lo cualitativo, y además
de la prioridad del uso de la Medida, como herramientas epistemológicas,
del párrafo 48 del libro Qhapaq Ñan, con la del planteamiento
polarizado y deformado de una supuesta “racionalidad cuantitativa
occidental”, contrapuesta a una “racionalidad cualitativa
andina”, manifiesta en la Pág. 104 de la Revista SIFANDINA;
o también en la Pág. 43 de la misma cuando hablan
del “predominio de las ideas sobre las formas en la filosofía
griega... mientras que el horizonte de la reflexión filosófica
prehispánica, será el predominio de las formas sobre
las ideas” y compárese con el mismo párrafo
48 del libro Qhapaq Ñan; claro que han cambiado el significante
“contenidos” que yo uso, por el de “ideas”.
Estos ejemplos delatan vulgares plagios, ideas pantografiadas, que
aparecen como “generación espontánea”
en ellos, porque no tienen antecedentes en sus propios textos anteriores,
vulgares plagios de “filósofos” sin ética
y sin escrúpulos. Como es también una vulgar inconsecuencia
e incoherencia que digan ahora: “El mundo prehispánico,
por el contrario, está libre de la dictadura logocrática
del concepto... siendo el universo concebido en movimiento incesante...”
(Pág. 43 del texto citado) y que hasta hace poco estos Srs.,
afirmaban terminantemente, “que todas las culturas conceptualizan
y que es necesario e imprescindible conceptualizar” (en el
Taller de Filosofía Andina del Instituto de Ciencia y Tecnología
de la URP de Lima). Es claro que aquí siguen a la caza de
intonsos o “jóvenes y bisoños" andinos
“desprovistos de la racionalidad del pensamiento conceptual”.
|