| México:
“El triunfo de las ideas es más importante que otras
victorias”
Entrevista / Miguel León-Portilla,
historiador (Por
Mónica Mateos-Vega)
La Jornada, 9 de agosto.
La historia del ''primer guerrillero de América, defensor
de los derechos humanos'' ocurrió hace casi medio milenio,
pero su lucha por conseguir justicia para su pueblo prosigue en
el terreno del pensamiento
"Espero que Francisco Tenamaztle sea el libro de cabecera
del sup Marcos", dice León-Portilla FOTO Carlos Ramos
Mamahua
Antes de Emiliano Zapata y del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN) existió un guerrillero indígena que,
cansado de las vejaciones contra su pueblo, tomó las armas
y combatió a las autoridades que se negaron a escucharlo.
Se trata de Francisco Tenamaztle.
Su historia no es reciente. Ocurrió hace 464 años
y ahora es redescubierta por Miguel León-Portilla en un libro,
en el que lo ha bautizado como el ''primer guerrillero de América,
defensor de los derechos humanos. Un personaje admirable''.
En entrevista con La Jornada, el historiador y colaborador de este
diario señala que es indispensable difundir estas historias
para aprender a convivir con el pensamiento indígena y respetarlo.
''Tenamaztle es un símbolo. Aunque en los hechos no pudo
liberar a su pueblo, porque no quiso seguir estando perseguido como
un conejo, se entregó y fue deportado a España. Pero
resistió. No fue vencido nunca.
''Fue a alegar a Valladolid en favor de los suyos, con la ayuda
de fray Bartolomé de las Casas. Su lucha en busca de la justicia
para su pueblo continuó y sigue en el terreno de las ideas.
''Espero que Tenamaztle se convierta en libro de cabecera del sup
Marcos, para que vea cómo argumentaron Las Casas y el combativo
indígena en favor de los oprimidos, inclusive ante el rey
de España.''
Mamarracho de reforma
Apoyado con documentación de primera mano, León-Portilla
narra en su libro que en 1541 Tenamaztle luchó en tierras
zacatecanas y jaliscienses contra los encomenderos, venciendo al
mismísimo Pedro de Alvarado.
Luego, en calidad de prisionero fue enviado a España, donde
conoció a fray Bartolomé de las Casas, quien lo apoyó
en la defensa que de sí mismo hizo el indígena ante
autoridades reales.
''Fray Bartolomé le enseñó a Tenamaztle todo
el esquema jurídico, y él le dio al padre todas sus
vivencias y el corazón. En su Brevísima relación
de la destrucción de las Indias, Las Casas incluye gran cantidad
de frases que se parecen mucho a las que usó en la defensa
de Tenamaztle.
''Aún hoy, en Madrid, muchos creen que fray Bartolomé
es enemigo de España, porque denunció los crímenes
cometidos por los conquistadores. Pero él es una gloria enorme
de ese país. Ni Francia, ni Inglaterra ni Estados Unidos
tienen a alguien así, que se atreva a denunciar, públicamente,
las injusticias. ¿Quién ha denunciado lo de Irak,
a gritos, frente al presidente George Bush? Nadie. No se atreven.
Fray Bartolomé defendió a los indígenas frente
al propio emperador.''
El autor de Visión de los vencidos señala que no
es una coincidencia que la historia de Tenamaztle se parezca tanto
a la lucha por la tierra encabezada por Zapata, o a la irrupción
del EZLN.
''¿Es lícito tomar las armas y rebelarse? El ideal
es que no haya necesidad de hacerlo. Pero es el último recurso
que tienen los indígenas para defender sus derechos. Hasta
en la Iglesia católica ha habido teólogos que han
defendido el tiranicidio. Claro, al tirano no hay otra manera de
quitarlo más que matándolo. Es muy triste que se tenga
que recurrir a las armas, pero ha sucedido'', puntualiza.
No obstante, León-Portilla resalta que ''los indígenas
tienen gran sentido del consenso. Cuando eligen a una autoridad,
no escogen al mejor, sino al más aceptable para todos, porque
tal vez el mejor puede ser rechazado por un grupo. Entonces prefieren
buscar un consenso, aunque tarde mucho, lo cual tiene gran sentido
ético. Pero claro, llega un momento en el que ya no es posible
tener paciencia y tienen que levantarse.''
Por eso, añade, ''para el EZLN fue peor el remedio que la
enfermedad, cuando el Congreso hizo una reforma constitucional en
materia indígena, pues los legisladores se alejaron totalmente
de los acuerdos de San Andrés Larráinzar; fue una
bofetada, una burla. El Congreso no hizo una reforma como se le
pedía, sino una especie de mamarracho de reforma.
''En los acuerdos de San Andrés nada hay que no sea justo
o razonable. Muchos temen a la autonomía porque la confunden
con la soberanía. Lo que piden los pueblos indígenas
es autonomía, el derecho a gobernarse en los asuntos de su
interés. La soberanía es la capacidad de una nación
para usar el poder en favor de sí misma, el Ejecutivo, Legislativo
y Judicial.
''Los zapatistas no quieren ser otro país. Ellos dicen:
'nunca un México sin nosotros'. Ellos no quieren la soberanía,
sería una locura. Quieren la autonomía. De hecho existen
pueblos indígenas que tienen ya autonomía, como los
yaquis, en Sonora, que viven en los territorios que les reconoció
el presidente Lázaro Cárdenas, porque se mantuvieron
en plan de guerra contra el gobierno federal durante muchos años.
''Es justo que el destino de los pueblos indígenas dependa
de ellos, y que el Estado les quite los obstáculos. Hay pueblos
que mantienen identidad y lengua hasta hoy, como los tzeltales,
los tojolabales. Otros han preferido el mestizaje, también
es su derecho.''
Argumentación vigente
León-Portilla recuerda que cuando publicó su libro
dedicado a la filosofía náhuatl ''muchos creyeron
que estaba loco''. Es común que se desdeñe el pensamiento
indígena, deplora.
Inclusive, añade, ''conozco a un estudiante de doctorado
cuya tesis es en torno al pensamiento filosófico tzotzil,
la cual es dirigida por Luis Villoro; yo seré sinodal. El
muchacho me dice que algunos lo cuestionan negando la existencia
de una filosofía tzotzil. Yo le aconsejo: 'diles que los
imbéciles son ellos'''.
El libro que León-Portilla, hace 10 años, tituló
La flecha en el blanco, ahora en su segunda edición se presenta
como Francisco Tenamaztle. Primer guerrillero de América,
defensor de los derechos humanos (Diana); ''tiene un pegue tremendo'',
dice entusiasmado.
La argumentación de Tenamaztle durante su defensa en Valladolid
está vigente. Por ejemplo, la tradición conserva el
grito de guerra de esos rebeldes en lengua náhuatl, idioma
que muchos hablaban: ¡Axcan quema, tehuatl, nehuatl! (''¡Ahora
sí, tú o yo!'').
''Tenamaztle no triunfó, pero sí logró hacerse
oír. Muchos de sus postulados son precursores de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, promulgada por la ONU en 1948.
''A la postre, el triunfo de las ideas suele ser más importante
que otras victorias. Las ideas quedan. Por eso espero que el EZLN
se haga oír. Por fortuna utilizan, otra vez, el recurso de
la palabra, antes que la violencia, para avanzar en otra dirección.
Ojalá que eso no se agote'', concluye. |