|
Brasil:
Gobierno
de Paraná expropia posesión de Syngenta
Luís Brasilino
, Sao Paulo.- La transnacional Syngenta fue
denunciada por plantar ilegalmente transgénicos en el Estado
de Paraná,
algo que no puede hacer en Suiza, su país de origen; en el
área se
instalará un centro de investigaciones agroecológicas.
El gobernador de Paraná, Roberto Requião, firmó
el decreto el 12 de
noviembre disponiendo la desapropiación de un área
de 300 hectáreas de
la Syngenta en Santa Teresa do Oeste (en el oeste paranaense). En
marzo,
600 militantes de la Vía Campesina de Brasil ocuparon el
terreno para
denunciar el incumplimiento de las leyes federales y provinciales
por
parte de la transnacional suiza que produce pesticidas y transgénicos.
La empresa, una de las mayores industrias de semillas del mundo,
realizaba experimentos con maíz y soja genéticamente
modificados en una
zona de amortiguamiento del Parque Nacional de Iguazú. Esto
constituye
un grave atentado a la bioseguridad, ya que hay riesgo de contaminación
genética. Además, se debe anotar que el Parque de
Iguazú fue reconocido,
en 1986, como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.
"(La sanción)…es una de las mayores conquistas
de la lucha por la
defensa de la biodiversidad en todo el mundo", manifestó
Maria Rita
Reis, asesora jurídica de la ONG Tierra de Derechos. Ella
destaca el
carácter simbólico de la decisión ya que "la
existencia de un campo de
experimentación de transgénicos en una zona de amortiguamiento
es una
gran amenaza a la biodiversidad".
Tan es así que, el día anterior a la ocupación
por parte de Vía
Campesina, el 13 de marzo, el Instituto Brasileño del Medio
Ambiente y
de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA) había multado
a Syngenta en
1 millón de reales por la falta. A su vez, Marino Gonçalves,
en ese
entonces superintendente del IBAMA paranaense, reveló que
la plantación
de la transnacional ponía en peligro la producción
orgánica en la
región, además de la salud humana, animal y de las
plantas.
Sin embargo, la Syngenta no pagó ni apeló la multa
que se le impuso.
Según Maria Rita, la transnacional prefirió ignorar
la disposición del
IBAMA y hacer un trabajo tras bastidores. "Con eso, consiguió
del
gobierno federal una medida provisional reduciendo los límites
de las
zonas de amortiguamiento. También hubo una campaña
mediática: varios
periódicos criticaron la ocupación y la multa en editoriales",
afirma.
De la cobertura de los medios de información corporativos,
cabe destacar
un artículo del periódico O Estado de São Paulo
del día 3 de julio, en
el que ridiculiza la legislación brasileña de protección
ambiental y la
ocupación es descrita en forma pintoresca. Con el título
"La invasión
que no llega a su fin", el texto incluye las amenazas de la
transnacional de reducir las inversiones en Brasil y, en especial,
en
Paraná; además hay otro texto en el cual un ejecutivo
brasileño relata
las dificultades de explicar la legislación de Brasil a sus
superiores
en la matriz suiza.
Ocho meses de lucha
Paralelamente a las acciones de la Syngenta, cerca de 100 familias
permanecieron en el área, que pasó a llamarse Campamento
Tierra Libre.
En el lugar, la Vía Campesina deberá instalar un centro
de
investigaciones y un banco de semillas criollas, guiándose
por la idea
de que las semillas no pueden ser consideradas como una mercancía
ya que
constituyen la base de la supervivencia humana.
Los campesinos están cerca de alcanzar esta conquista,
ya que la
desapropiación forma parte de las atribuciones que tienen
los gobiernos
provinciales cuando está en juego el interés público,
como es el
presente caso del area de Santa Tereza do Oeste amenazada de
contaminación por la transnacional Syngenta. (Traducción
ALAI)
- Luís Brasilino es periodista de Brasil de Fato
|