PRIMER
CONGRESO AGRARIO, OBRERO Y POPULAR DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO
PROCESO DE UNIDAD POPULAR DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO
Declaración
politica
En
Santiago de Cali, Valle del Cauca Colombia, durante los días
8, 9 y 10 del mes de junio de 2007, sesionó el primer congreso
agrario obrero y popular del suroccidente. Evento que agrupo 350
delegados de más de un centenar de organizaciones de los
Departamentos de Valle, Cauca, Nariño y Putumayo, y cerca
de medio centenar de delegados de organizaciones nacionales.
Este congreso es el resultado de un proceso de trabajo de más
de un año, en el cual se realizaron diversos eventos de
discusión de las tesis en los cuales participaron organizaciones
de los departamentos del suroccidente. Este evento se realiza
en medio de la lucha popular y estudiantil que viene enfrentando
con la movilización las medidas antipopulares privatizadoras
y entreguistas de un gobierno ilegal e ilegitimo sumido en la
más grave crisis del establecimiento de los últimos
50 años, por su inocultable e inseparable relación
y dependencia de las mafias paramilitares.
Se desarrolla este importante evento, en momentos en que el pueblo
colombiano, se viene preparando, para nuevas jornadas de movilización
y protesta con las cuales se busca derrotar medidas politicas
como el plan nacional de desarrollo, el recorte a las transferencias,
la privatización de la salud y la educación, la
expedición de un estatuto de desarrollo rural que elimina
la posibilidad de reforma agraria y la poca institucionalidad
agraria que aun queda, la aplicación de la ley de justicia
y paz, verdadero engendro para la impunidad y legalización
del paramilitarismo, contra la posibilidad de una ley de punto
final que ponga en libertad a los amigos del presidente hoy detenidos
por su participacion en la organización, financiamiento
y dirección del paramilitarismo y la privatización
de extensos territorios mediante el sistema de concesión
para la explotación minera, de hidrocarburos, agua y maderas.
Este evento, tiene también como marco la preparación
de campañas electorales regionales y locales que convocan
a votar por candidatos para alcaldías y concejos municipales,
Gobernaciones y asambleas departamentales en las cuales como es
lógico los partidos tradicionales y los nuevos movimientos
políticos afectos al uribismo buscan afianzar su presencia
para seguir desde instancias gubernamentales apoyando el proyecto
neofascista de estado corporativo a favor de los intereses de
las fuerzas más retardatarias del capitalismo. También
en esta contienda, participan fuerzas denominadas de centro, centro
izquierda e izquierda, que ven en esta forma de lucha una manera
de frenar y enfrentar el avance del proyecto uribista.
En desarrollo de este congreso, se debatieron y acordaron posiciones
políticas que se materializan en una declaración
de principios, unos criterios de trabajo, una agenda de acción
y una plataforma de lucha unitaria regional que comprometen temas
de interés nacional que hacen parte de la problemática
estructural de la sociedad Colombiana, tales como:
Problemática Agraria, Medio Ambiente, Recursos Naturales,
Salud, Soberanía Nacional y Popular, Deuda Pública
Interna y externa, Problemática Urbana (Vivienda, servicios
públicos, transporte, desarrollo urbanístico y espacio
público), Derecho al Trabajo, Sistema Judicial, Derecho
Internacional de los Derechos Humanos, Educación, Unidad,
Comunicación Alternativa y problemática de frontera.
Luego de tres días de deliberaciones donde la integración
y la fraternidad propia de las organizaciones populares fueron
la constante en mesas de trabajo y plenaria
Concluimos
Que hoy, al igual que a lo largo de la historia de nuestro pueblo
las políticas estructurales de nuestro país son
definidas por instituciones económico-políticas
internacionales y operativizadas a nivel interno por este estado
administrador de los intereses del capital mundial.
Que la organización social del capitalismo convierte en
mercancía todo lo que toca, y el neoliberalismo se caracteriza
por la profundización y ensanchamiento de las relaciones
capitalistas en todos los aspectos de la vida social; esto entre
otras cosas significa desplazamiento y desarraigo para las comunidades
campesinas, indígenas y afrodecendientes, reordenamiento
del territorio, control de la población, saqueo de los
elementos de la naturaleza para su apropiación privada,
mercantilización del medio ambiente, de la diversidad biológica
y cultural y creación de las condiciones para la implementación
de megaproyectos que la industria, el comercio y la banca mundial
requieren.
Que el Estado Colombiano en consonancia con las políticas
y mandatos dominantes del capitalismo mundial, adecua sus políticas,
sus leyes y todas sus instituciones, y trata de imponerlas valiéndose
de todos los recursos utilizables sin reparar en ninguna consideración.
Que el régimen Colombiano, históricamente sanguinario
y corrupto, ha perfeccionado esta política en todas sus
instancias y niveles operativos; el llamado “paraestado”
opera en lo político, en lo económico, en lo militar,
en lo ideológico, en lo jurídico, hegemonizando
socialmente con el único objetivo de garantizar que Colombia
se convierta en un paraíso para los inversionistas a costa
de convertirla en un infierno para el pueblo Colombiano.
Que es urgente e ineludible asumir el reto de diseñar nuestra
política como pueblo Colombiano trabajador y explotado
y reafirmar nuestro compromiso de lucha y movilización.
Que es necesario avanzar en la construcción y fortalecimiento
de una gran convergencia de organizaciones, para enfrentar el
Terrorismo de estado, el tratado de libre comercio, la agenda
legislativa del régimen aniquilador de derechos sociales
y garantista de inversiones en un modelo corporativo de Estado.
Que el debate electoral que se avecina debe ser asumido por las
organizaciones populares con la madurez y responsabilidad que
exige la coyuntura, definiendo posiciones consecuentes con nuestro
compromiso de defensa de los intereses populares y de derrota
del régimen uribista.Que debemos trabajar por la Soberanía
y la Autonomía Alimentaria; por la tierra para los
campesinos, comunidades negras e indígenas; por la
recuperación de la educación y la salud
como un derecho del pueblo; por la defensa de los Derechos Humanos
hacia la construcción del derecho del pueblo trabajador
y explotado; por la defensa de los recursos naturales, la suspensión
de la erradicación forzada a los llamados cultivos de uso
ilícito, el intercambio humanitario y la salida política
y negociada al conflicto social, político y armado que
afronta nuestra patria.
Que lo nefasto de este sistema político-económico
y su institucionalidad, sólo se podrá transformar,
cuando entre las mayorías seamos capaces de forjar lazos
unitarios bajo principios de soberanía, democracia y justicia
social.
Que la ilegitimidad de los intereses que defiende este Régimen,
y el terrorismo de Estado que practica, dan vigencia al alzamiento
popular y ratifican el deber histórico del pueblo colombiano
de allanar procesos de unidad, organización y movilización.
Que el régimen ilegal e ilegitimo que preside ALVARO URIBE
VELEZ debe renunciar y que las fuerzas de izquierda y populares
debemos exigirlo mediante la movilización.
Las organizaciones del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente
Colombiano (PUPSOC), reunidas en el Primer Congreso Agrario Obrero
y Popular, celebrado en la ciudad de Santiago de Cali entre el
8 y el 10 de Junio, saludamos a las organizaciones populares de
Colombia y a los pueblos y sus organizaciones en América
Latina y el Caribe, y a los pueblos del mundo que resisten y luchan
contra el capitalismo imperialista mundial en cualquiera de sus
manifestaciones.
Continuaremos avanzando y tejiendo niveles de unidad, dando pasos
eficaces que identifiquen colectivamente las bases del futuro
que aspiramos construir y caminen los senderos hacia una transformación
de la sociedad a través de una lucha frontal contra la
miseria y el terrorismo de este sistema inhumano.
PRIMER CONGRESO
AGRARIO OBRERO Y POPULAR
“Por la Vida y Contra el desarraigo,
Unidad, Organización y Movilización Popular”
Santiago de Cali, 10 de Junio de 2007