duquesa en Oviedo: a los jornaleros golpes, a las terratenientes medallas..

La Duquesa de Alba en Oviedo.

Cayetana Fitz-James Stuart , la mayor poseedora del mundo en títulos aristocráticos y nobiliarios, veinte veces Grande de España, con un patrimonio multimillonario en palacios, empresas, negocios y cortijos, propietaria de 34.000 hectáreas de tierra, por las que recibe anualmente una fortuna en subvenciones de 1.885.000 euros (unos 314 millones de ptas.) procedente de los fondos agrícolas comunitarios.

Cayetana, ha declarado: "Andalucía es lo mas grande que tengo y lo único que me importa", y lo dice con razón; sus enormes posesiones le dan el privilegio de ser la mayor terrateniente de nuestra tierra.

El SOC (Sindicato de Obreros del Campo) no tiene nada personal contra la Duquesa de Alba, pero sí nos llena de indignación la clase aristocrática, pudiente y privilegiada a la que representa, ya sea conde, duque o marqués. ¿Que tienen que ver las condiciones y la vida diaria de la inmensa mayoría del pueblo andaluz con los intereses de la aristocracia terrateniente?. Los datos publicados sobre las fortunas que se llevan éstos a costa de las ayudas comunitarias son escalofriantes. Sólo siete grandes propietarios en Andalucía se embolsan más de 14,5 millones de euros (unos 2.400 millones de ptas.), lo que representa el 25% de las ayudas totales: Hermanos Mora Figueroa-Domeq, Hermanos Barrera, Nicolás Osuna (Conde de Osuna), La Duquesa de Alba, Iñigo Arteaga Martín (Duque del Infantado), Hermanos Lopez de la Puerta y Samuel Flores. Por el contrario miles de pequeñas fincas familiares han ido a la ruina.

Quienes con un salario de miseria trabajamos la tierra palmo a palmo, conscientes de que en ella también quedó el sudor de nuestros padres y abuelos, no podemos dejar de denunciar que la inmensas riquezas que acumulan unos pocos, son el fruto de la explotación de la mayoría. Cuanto mayor es el terrateniente, mayor es su impunidad. Se saltan las leyes, incumplen los convenios, especulan a su antojo, envenenan el campo con pesticidas buscando el beneficio rápido, siembran productos transgénicos, explotan inmigrantes, etc. Sin embargo son merecedores de condecoraciones, homenajes, títulos y de nombramientos como hijos predilectos.

La Duquesa es bien tratada en los programas de la tele basura y en la prensa del corazón, pero también es cierto que la alta aristocracia ha sido de siempre muy dada a presidir fundaciones caritativas. Resulta socialmente rentable y va en sintonía con la alta jerarquía tradicional eclesiástica, pero no con quienes consideramos que los méritos que ha de potenciar cualquier institución han de ser los de aquellas personas que dedican su vida y su esfuerzo a potenciar valores humanos y culturales por una sociedad más justa y solidaria.

http://www.soc-andalucia.com/duquesa.htm

remite: soldepaz.pachakuti

 

10 de Junio de 2006