IV
ENCUENTRO DEL MOVICE. Declaración Política
Entre
el 6 al 8 de marzo,
con la participación de cerca de 1.500 delegados
se reunieron en Bogotá. Entre mujeres y hombres, campesinos
y campesinas, afrodescendientes, indígenas, familiares de
asesinados, desparecidos, torturados, desterritorializados, sobrevivientes
del genocidio de la Unión Patriótica, Hij@s, defensores
y defensoras de los derechos humanos, provenientes de Putumayo,
Nariño, Cauca, Huila, Caquetá, Guaviare, Valle del
Cauca, Tolima, Meta, Guainía, Chocó, Quindío,
Risaralda, Caldas, Cundinamarca, Casanare, Vichada, Arauca, Santander,
Norte de Santander, Antioquia, Sucre, Bolívar, Cesar, Atlántico,
Magdalena y Guajira.
Todas y todos retomaron las ocho estrategias del Movimiento de Víctimas,
compartiendo sus desarrollos, los alcances y logros desde la última
Asamblea realizada en junio del 2006. Se pudo constatar, el avance
de algunas de ellas en algunas regiones, al tiempo que la ausencia
de garantías en la mayoría de las regiones para afirmar
hoy los derechos de las víctimas. Una de las propuestas nuevas
que se abordaron fue la relacionada con una estrategia de Búsqueda
de personas desaparecidas y afirmación del derecho a Exhumar.
Como alternativa a al modelo que impune la Fiscalía en el
marco de la Ley 975, de excavaciones masivos sin garantías
técnicas, desconociendo protocolos internacionales e irrespetando
la dignidad de los seres queridos desaparecidos.
De las discusiones, deliberaciones, experiencias compartidas,
surge la siguiente Declaración Política, una guía
para continuar caminando en la afirmación de la Memoria,
de la Verdad, la Justicia, la recuperación de las tierras,
la exigencia de no repetición, el derecho a buscar a los
desaparecidos, el derecho a exhumar a los seres queridos, sus vidas
y sueños.
Una Asamblea de víctimas que contó con la presencia
de siete miembros de la Comisión Ética de la Verdad,
quienes en su cuarta visita presentaron el primer informe preliminar
de los destrozos causados en Dabeiba y el Bajo Atrato chocoano,
de los mecanismos de impunidad desarrollados en lo jurídico
y lo social. Al día siguiente de culminada la Asamblea, los
miembros de la Comisión Ética continuaron su caminar
por la Memoria visitando a las comunidades del Bajo Atrato y Dabeiba
y uno de los asesores en la labor diagnóstica en Sucre, como
preámbulo del inicio de la labor de la Comisión Ética.
En
medio del homenaje a la mujer trabajadora,
en medio de las conclusiones recogidas y socializadas en las relatorías
de cada comisión de trabajo de las ocho estrategias,
en medio de la emoción y el cansancio de la caminada del
6 de marzo en Homenaje a las víctimas,
de anuncios de nuevos crímenes, asesinatos y desapariciones
forzadas, en medio de las crisis fronterizas, de la lógica
de la guerra, en medio de la noticia de pruebas de vida de los prisioneros
de guerra, entre ellos el hijo del profesor Moncayo. En medio de
la euforia y la tristeza, uno de los miembros de la Comisión
Ética hizo entrega de símbolos que hermanan las luchas
y resistencias de los pueblos de Chile y Colombia. Entregando a
los Indígenas del Pueblo Kankuamo y a los Emberá de
Urada – Coredocito en Jiguamiandó, las togas del pueblo
mapuche, expresión de dignidad de los pueblos originarios.
Y a los sobrevivientes de la Unión Patriótica, un
retrato grabado en cobre de Salvador Allende, expresión de
la persistencia en la construcción del sueño de una
sociedad diferente.
Adjunto “DECLARACIÓN POLITICA DEL MOVIMIENTO NACIONAL
DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO EN EL MARCO DE SU CUARTO ENCUENTRO”
Bogotá, D.C. 10 de marzo de 2008
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
“DECLARACIÓN POLITICA
DEL MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO EN EL
MARCO DE SU CUARTO ENCUENTRO
1. Luego de la gran marcha de las víctimas y de la población
que se ha solidarizado en el país y en el mundo con nuestra
causa, (se han realizado por lo menos 100 actos a nivel mundial,
en el país aproximadamente en 20 departamentos se realizaron
marchas, concentraciones y actos en los cuales participaron miles
de personas entre víctimas, sus organizaciones y solidarios).
Hecha en un ambiente de hostigamiento, estigmatización y
amenazas por parte del gobierno y paramilitares. Podemos afirmar
que el reconocimiento a nuestro movimiento es una realidad, que
existimos, somos fuertes y nuestra voz no podrá ser silenciada.
A futuro el tema de las víctimas y sus derechos debe ser
discutido con nosotros directamente para que podamos hacer nuestros
planteamientos sobre lo que entendemos por verdad histórica,
justicia, reparación integral y garantías de no repetición
y la afirmación de la memoria. El IV encuentro reafirma que
el Movimiento en su propuesta de lucha contra la impunidad seguirá
impulsando sus ocho estrategias para la sociedad Colombiana.
2.
Consideramos que las estrategias aprobadas en nuestro anterior Encuentro,
son un acierto, la población cada día más acoge
nuestras exigencias como válidas; cuando se corean o agitan
nuestras consignas de no al perdón y olvido, los clamores
por rescatar la memoria y la dignidad de las víctimas, nuestras
exigencias de justicia para que los crímenes no sigan en
la impunidad, la exigencia por la devolución de todos los
bienes que nos han robado, el retorno o la reubicación con
garantías, el acompañamiento internacional en la Comisión
Ética por la verdad; las audiencias públicas por la
verdad; la localización de fosas comunes y el proceso de
identificación de las víctimas ha sido precario pero
ha demostrado que si es posible recuperar a nuestros seres queridos,
poder enterrarlos y hacer el duelo que corresponde de acuerdo a
nuestras creencias; se ha avanzado en la necesidad de documentar
el genocidio que a lo largo de las últimas décadas
han padecido comunidades indígenas, sectores sociales y partidos
políticos de oposición. Nuestro llamado es a que persistamos
en la profundización de las ocho estrategias, que cada víctima,
cada organización y en fin cada colombiano las asuman, defiendan
y hagan realidad.
3. El Movimiento se ha venido fortaleciendo, son muchos los capítulos
regionales que se han conformado pese la difíciles situaciones
de contexto en que están las víctimas y sus organizaciones;
hay que continuar impulsando la conformación de nuevos capítulos
regionales. Igualmente es fundamental contar con acompañamientos
que ayuden a este fortalecer los capítulos, estrategias psicosociales
para manejo de los daños causados por los crímenes,
etc. Pero también es necesario seguir ampliando al Movimiento,
llegando a otros sectores importantes como las personas torturadas,
las y los detenidos ilegales, exiliados y refugiados en el exterior,
la población a afectada por las fumigaciones y los bombardeos.
4. Reafirmamos que luego del proceso de diálogo y negociación
del Gobierno Nacional con el paramilitarismo, este sigue vigente
y fortaleciéndose, siguen los grupos criminales que no se
desmovilizaron o se volvieron a reintegrar, siguen actuando en las
mismas zonas y además todas las zonas están totalmente
militarizadas por ejército y policía. La realidad
de la desmovilización es que solo 55 de estos criminales
están presos, es decir, asistimos a la operación más
grande de impunidad de los últimos tiempos. Mecanismos alternos
a la ley 975 han permitido llevar a juicio a políticos vinculados
con el paramilitarismo. Reconocemos el papel adelantado por la Sala
Penal de la Corte y el Fiscal en adelantar algunos procesos y llamarlos
a juicio.
5. Hemos apreciado en las regiones la total desprotección
de las víctimas, sus familias y organizaciones; por ello
creemos que hay necesidad de buscar acompañamientos internacionales
y exigir cada vez más las garantías que tenemos reconocidos
por tratados y convenios de derechos humanos, para que el Estado
nos garantice nuestros derechos a la organización, la movilización
y sobre todo para continuar defendiendo nuestros derechos sea en
este marco de legalización de paramilitarismo o en futuros
espacios de negociación con los movimientos guerrilleros.
6. Nos reafirmamos en la existencia de un conflicto social, político
y armado en Colombia, que hemos padecido por cerca de 40 años,
y el cual debe ser solucionado en sus causas estructurales. Hemos
visto en todo este tiempo de intervención militar de Estados
Unidos y otros países industrializados, un privilegio en
la ayuda militar para el Plan Colombia I y II, o de lucha contra
el terrorismo o contra las drogas, etc. Esta ayuda no ha contribuido
ha solucionar el problema, por el contrario hay más guerra,
más polarización, más muertes y afectaciones
a la población. Nos preguntamos ¿quién se beneficia
de toda esta tragedia? La respuesta no puede ser otra que los de
siempre; grandes industriales de la guerra, los militares y los
gremios económicos nacionales e internacionales. Por ello
seguiremos planteando la necesidad de solución política
negociada al conflicto, la implementación de acuerdos humanitarios,
el intercambio de prisioneros, etc.
7. Defendemos la soberanía nacional, la autodeterminación
de los pueblos de Colombia y América Latina y la lucha por
la paz del continente y exigimos el cese de las bases militares
y la presencia de bases extranjeras.
El Movimiento de víctimas reafirma su voluntad de no participar
en el llamado plan nacional de acción en derechos humanos
concertado con el Estado y proponemos que sea la sociedad civil
quien construya un plan alternativo.
8. Reconocemos en estos esfuerzos el trabajo adelantado por la senadora
Piedad Córdoba y la mediación del Presidente Chávez;
que llevaron a resultados concretos en la liberación de 7
personas privadas de la libertad; de la misma forma reconocemos
el papel de los países de la cumbre del grupo de Rio de Janeiro
y de los países amigos para la paz en Colombia y el continente:
Francia, España, Suiza, Cuba, etc. Preocupa que la búsqueda
de alternativas humanitarias para la liberación de las personas
retenidas este en manos de otros gobiernos y no asuma este gran
clamor nacional el gobierno colombiano. A todos ellos y al conjunto
de la comunidad internacional de Estados y a las organizaciones
como la ONU y la OEA, los llamamos a que cumplan su real papel de
preservar la paz en el mundo y a plantear iniciativas en este sentido,
con el fin de solucionar con su concurso el conflicto que padecemos
por largos 40 años. A todos ellos les reafirmamos que nuestros
derechos a la Verdad Histórica, la aplicación de Justicia,
la Reparación Integral por todo el daño causado y
las garantías de no repetición no son negociables,
y por ello exigimos nuestro derecho a participar en la solución
del conflicto con nuestros delegados, propuestas y a decidir en
plenaria cualquier acuerdo al que se llegue. Nuestro futuro y el
de nuestros seres queridos no lo queremos dejar en manos de los
causantes y beneficiarios de los crímenes.
Frente a esta cruda realidad nuestro movimiento se permite sugerir
las siguientes:
PROPUESTAS:
·
Desde la Comisión Ética trabajar hacia una verdadera
comisión de la Verdad histórica, o el juzgamiento
de los Crímenes de Lesa Humanidad, cuando exista garantías
democráticas en Colombia. En la cual podamos participar como
víctimas, discutir todos los elementos de la misma, tales
como presupuesto, personal, infraestructura, sedes, tiempo de duración,
periodo de tiempo a investigar y juzgar, delitos cometidos, etc.
· Proponer una verdadera justicia, la cual implica establecer
la igualdad real ante la ley, abolición de los fueros políticos,
religiosos, militares y cualesquier privilegio o inmunidad; el establecimiento
de una verdadera carrera judicial, elección popular de jueces,
fiscales y magistrados; presupuesto autónomo, jurados de
conciencia populares, cárceles iguales para todos los presos
sin distinciones, juicios igual en igualdad de condiciones para
todos los casos, una sola dirección en la Rama judicial y
su plena autonomía.
· Parar la guerra, decretando una tregua bilateral e iniciar
el proceso de diálogo en el país, en donde participe
el conjunto de la sociedad colombiana, incluido el tema de las violaciones
de los DH y del DIH. Con facilitación y mediación
de gobiernos y organizaciones internacionales como la ONU y OEA.
· La abolición del paramilitarismo, su desmonte real
y la exigencia de cesar toda ayuda militar extranjera. No queremos
cooperación para la guerra y para que se queden luego con
nuestros recursos naturales y se apoderen de nuestro territorio.
· Solicitamos el acompañamiento de todas las organizaciones
internacionales para que se garantice en este proceso la vida de
las víctimas y sus organizaciones, y para que los pocos juicios
que se han iniciado contra los paramilitares y los políticos
vinculados con estas estructuras criminales terminen en el menor
tiempo posible.
· Llamamos a todas las víctimas a fortalecer sus organizaciones
y a que trabajemos coordinadamente en una sola mesa frente al Estado
y la llamada comunidad internacional de Estados y organizaciones
para que nuestros derechos sean respetados y garantizados y para
que se nos reconozca como interlocutores en el tema de los DH.
· Proponemos la necesidad realizar una Conferencia nacional
sobre tierras y territorios y también un Encuentro nacional
sobre democracia y genocidio; precedidos ambos eventos por talleres
regionales
Bogotá, 8 de marzo de 2008.
Conferencia nacional por
la democracia y contra el genocidio
Resolución del IV Encuentro del Movimiento Nacional de Víctimas
de Crímenes de Estado
Los 1500 delgados venidos de todo el país al IV encuentro
nacional del MOVICE invitamos a todos los sectores de la sociedad,
en primer lugar a los partidos políticos, a los movimientos
sociales, a los pueblos indígenas, a los pueblos afro descendientes
y a todas las organizaciones populares, a deliberar sobre la convocatoria
de una gran conferencia nacional por la democracia y contra el genocidio.
El exterminio sistemático de grupos políticos de oposición,
organizaciones sindicales, y otras colectividades en Colombia ha
sido una de las expresiones más destructivas de la criminalidad
de origen estatal paramilitar. El genocidio perpetrado contra miles
de miembros de la Unión Patriótica, el aniquilamiento
de organizaciones sindicales enteras, de pueblos indígenas,
son una expresión concreta de este fenómeno. Tales
practicas genocidas son el mayor obstáculo para la consolidación
de una verdadera democracia en Colombia.
Los beneficiarios y autores intelectuales de esos crímenes
contra la humanidad han sido poderosos sectores pertenecientes a
la parapolítica y los núcleos más conservadores
y retardatarios de la sociedad colombiana. El genocidio es la práctica
criminal que por excelencia acaba con la diversidad política
y social. Su superación histórica es una de las condiciones
de no repetición imprescindibles para la paz y el progreso
nacional.
El Movimiento nacional de víctimas de crímenes de
estado reafirma que colocar punto final a las prácticas genocidas
es una cuestión estratégica para el país para
la salida del conflicto armado y para el desarrollo nacional. La
realización de la conferencia nacional por la democracia
y contra el genocidio deberá ser un espacio de deliberación
social para avanzar en la formulación de nuevas propuestas
políticas sobre el asunto crucial de los derechos civiles
políticos, las libertades ciudadanas y al construcción
de la democracia.
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado
Bogotá D.C. 8 de marzo de 2008”.
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