EL MIEDO
WILLIAM JAVIER DIAZ RAMIREZ Candidato a la cámara por Bogotá
Defensor de Derechos Humanos, Educador y Librepensador Preso de conciencia y político, detenido injusta y arbitrariamente desde el 14 de Noviembre de 2008.
El
miedo es quizá el sentimiento humano que de forma más ambigua, ha
paralizado e impulsado al mismo tiempo a la humanidad en su historia y
desarrollo, por el miedo al Dios en la edad media vivimos más de mil
años de oscurantismo y atraso. Superando los temores, Sócrates toma la
cicuta y se convierte en un ejemplo, para que el mundo libre la batalla
interminable por el conocimiento.
Si el niño no supera el miedo
a caer, jamás aprende a caminar, si no se arriesga, no aprende a volar,
el superar el miedo, el controlarlo, el domesticar su condición
estrictamente animal, nos permite soñar, pensar y construir las utopías.
El
rey le tiene miedo al pueblo y busca dominarlo, el pueblo al mismo
tiempo teme al rey y se deja dominar. Toda tiranía se vale del miedo
para perdurar, el miedo es hijo del terrorismo, depende de él, vive
para él, todo aquel que quiera dominar hace uso del terrorismo y del
miedo. El Estado se erige sobre los miedos de una sociedad y ejerce el
mas temible de todos los terrorismos, es el más amplio ejercicio del
terror colectivo y sobre los individuos que recae, es contundente y
aparentemente invencible, más aún cuando se enviste del Espíritu
Absoluto Hegeliano, que no es mas que otra forma de darle el atributo
de la divinidad, siendo así la dialéctica perfecta del miedo. Temerle a
Dios es la razón desde que el hombre lo creo, igual que su temor al
Estado, pero si se funden en una sola conjunción del poder, su terror
es infinito y el miedo es incontrolable.
El Statu quo se
mantiene con este pleno ejercicio del miedo, los Egipcios, los Griegos,
los Romanos, lo sabían y lo ejercían, así como lo hace hoy cualquier
gobernante con ínfulas de reyezuelo como el colombiano. En
nuestro país sufrimos esta práctica de manera frontal, padecemos desde
hace muchos años el rigor del TERRORISMO DE ESTADO,
que de forma sistemática, destroza y asesina a los oponentes políticos
y a todo aquel que considere que pone en riesgo sus intereses, vivimos
en un régimen del terror, el capitalismo, no solamente en
Colombia sino en el resto del mundo, es un sistema de terror.
Occidente forma su proyecto de civilización con la consolidación y
expansión de un ESTADO TERRORISTA
o qué otra cosa fue la invasió n al territorio africano, a Oceanía y a
América?, en estos continentes, los pueblos originarios fueron
arrasados y sometidos, la cultura judeo-cristiana del miedo fue
impuesta y expande el terror por todo el planeta. El miedo, dicen
las comunidades indígenas, es el verdadero enemigo de nuestros pueblos.
Hoy
vemos como esta combinación del miedo nos sumerge en el atraso, el
maridaje entre religión y Estado, hace trisas un orden liberal y
sataniza una vez más al socialismo y al comunismo, es por esto y por
nuestro permanente atraso, que aún es revolucionario pensar como un
liberal, hoy como ayer, la superación de este MIEDO
(Terrorismo de Estado) ha de marcar el camino para las grandes
transformaciones. No le tengamos miedo a la guerra y luchemos por la
paz, no le tengamos miedo a la muerte y luchemos por la vida, no le
tengamos miedo a la cárcel y luchemos hasta vencer por nuestra
libertad, pero ante todo, no le tengamos miedo a la ignorancia y
forjemos nuevos pensamientos de firmeza y dignidad, pues es hora de no
recular, de tener principios y lealtad, es hora de que los hombres,
obviamente las mujeres, y los pueblos de América, d eclaremos en
bancarrota LA INDUSTRIA DEL ARREPENTIMIENTO,
como nombrara Benedetti a todos aquellos que por moda se visten con
cualquier abrigo, que cubra todas sus ambiciones y vanidades.
Así,
las sociedades humanas superan los miedos, al observar a las mujeres y
a los hombres, enfrentar con entereza, más que los triunfos que
empalagan y enceguecen, las derrotas que entristecen y acobardan, los
pueblos que superan sus derrotas y emergen cual ave Fénix de entre las
cenizas, ven la luz de la esperanza al final del mas extenso y oscuro
túnel, pues la historia nos ha mostrado que el miedo y la oscuridad son
hermanos.
A los movimientos sociales y populares de nuestro país
los han querido aniquilar, con distintas expresiones del TERRORISMO DE
ESTADO, miles de masacrados, descuartizados, desaparecidos y
torturados, millones de desplazados, desempleados y hambrientos,
deambulando por las calles de nuestras “suntuosas ciudades” que buscan
ocultar tanta miseria debajo de la alfombra, como se hace con la basura
que afea nuestro hogar. Somos un estorbo, y un desecho para esta
sociedad, incomodamos, afeamos, así nos ven y lo que es peor, así nos
vemos y hasta nos sentimos, antes por lo menos explotaban nuestra
fuerza de trabajo o éramos su ejército laboral de reserva, hoy en día
no nos necesitan, no les somos útiles, o tal vez si, para justificar
los grandes presupuestos recibidos por las ONG’s asistencialistas, que
evitan que el sistema colapse ante t anta miseria, la iglesia nos
necesita para dar su caridad, aunque bendiga el terrorismo, el despojo
y la humillación de los humildes, los politiqueros nos necesitan para
que por un tamal, o un plato de lechona, un ron, una cerveza, un
mercado o una teja, vendamos nuestro voto a su inseguridad democrática,
el gobierno nos necesita para hacer un Falso Positivo,
los ejércitos de la muerte nos necesitan para alimentar sus guerras, el
sistema carcelario, como el resto del sistema para ampliar su
corrupción.
¡UF!!!,
En un momento pensé que ya no les servíamos o les éramos útiles, pero
gracias a nuestra santa inquisición globalizada, servimos para algo.
Así experimentaba este sentimiento hace más de un año, allá afuera, en
la calle, más no en la libertad, y aún más inútil me siento aquí
adentro, donde nos busca sepultar en vida el sistema, donde la
indiferencia, el olvido y el abandono, son puñales que laceran nuestro
cuerpo, pues se siente, y nuestra mente, pues se sufre. Aquí el miedo
aterroriza al hombre, la incertidumbre de cuando salir, del nunca
quizá, de la muerte que vendrá; del miedo que sienten los otros para
decir que algún día compartieron con nosotros, que fueron nuestros
amigos, nuestros parceros, nuestros panas, c ompañeros, camaradas,
cómplices de sueños y utopías. Sin embargo los miedos controlados y
superados por los movimientos sociales y populares no son valentía, son
la ternura de los pueblos, son la solidaridad hecha vida, son ese calor
que te abriga, esa voz que te anima, esa fuerza que no te deja
desfallecer, que aunada a los principios, te hace resistir la mas atroz
de las torturas.
Hoy, a un año de esta infamia y tortura, no me arrepiento para nada de dedicar mi vida a la más hermosa de las profesiones, ser MAESTRO, a decir libremente lo que PIENSO y a luchar con toda claridad y firmeza por los DERECHOS HUMANOS y la construcción de una COLOMBIA EN PAZ SOBERANA Y SOCIALISTA.
¡YA BASTA! ¡No más reyezuelos! ¡No más príncipes encantados!, ¡No más ejércitos feudales!, ¡No más tribunales de la santa inquisición!, ¡No tropas invasoras!
¡No más Agro Ingreso Seguro!, ¡No más Corrupción!,
¡No más Falsos Positivos!, ¡No más Reelección!,
POR PIEDAD, NO MÁS GUERRA,
Por un Acuerdo Humanitario,
Por la solución política y negociada al conflicto social y armado,
Por paz con justicia social, Por la dignidad y autodeterminación de los Pueblos.
UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD.ADE, FECODE, PLAN KAZIYADU, PDA, TJER, CATEDRA DE DDHH EDUARDO UMAÑA LUNA.Noviembre 10 de 2009. A los 361 días de secuestro en las mazmorras del fascismo. Cárcel la Picota, Bogotá.

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