La primera: Uribe a la CPI. Por amparar e inducir crímenes contra San José Apartadó.
Como
las instituciones colombianas se niegan a investigar los crímenes en
San José Apartadó, Uribe va a la Corte Penal Internacional.
Impunidad consciente y desafiante en el Nuevo Congreso
En
el día 17 de agosto de 2010, la Plenaria de la Cámara de Representantes
votó por mayoría el ARCHIVO del expediente 1712 de su Comisión de
Acusaciones, en el cual se investigaba al ex Presidente Álvaro Uribe
Vélez por Injuria y Calumnia contra nuestra Comunidad de Paz. La
bancada del Polo Democrático Alternativo, en la misma plenaria, dejó
constancia de su repudio a dicha decisión, pues el archivo fue votado
sin que se hubiera dado investigación alguna de los delitos
denunciados, a la vez que anunció que el expediente será remitido,
debidamente certificado por la Secretaría del Congreso, a la Corte
Penal Internacional.
El ex Presidente Uribe había incurrido en injuria y calumnia contra nuestra Comunidad
en
dos intervenciones públicas, la primera el 27 de mayo de 2004 y la
segunda y más grave el 20 de marzo de 2005. En esta última nos acusó de
“ *obstruir la justicia; de rechazar la fuerza pública; de prohibir el
comercio de artículos lícitos; de coartar la libertad de los ciudadanos
residentes en la comunidad y de auxiliar, a través de nuestros líderes,
patrocinadores y defensores, a las FARC* “. Para formular tales
acusaciones se valió de testigos falsos que le preparó la Brigada XVII,
como lo ha hecho infinidad de veces, y además tergiversó perversamente
acciones positivas de nuestra Comunidad que miraban a salvaguardar
valores esenciales de la Constitución Nacional, tales como denunciar la
corrupción y podredumbre de la justicia que es el fundamento de la
impunidad de centenares de crímenes de lesa humanidad; repudiar la
connivencia de la fuerza pública con los paramilitares y su
responsabilidad en multitud de crímenes de lesa humanidad; concertar
con los comerciantes la no venta de licor, con el fin de evitar que los
conflictos concluyeran en desenlaces fatales; establecer controles
voluntarios y libres para que se aplicaran de manera eficaz los
principios de una Comunidad de Paz. La Brigada XVII le hizo asumir,
además, las declaraciones falsas, obtenidas bajo torturas, chantajes,
amenazas y sobornos, de falsos desmovilizados cooptados para destruir
nuestra Comunidad de Paz.
Nuestra Comunidad acudió entonces a la
Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, único ente
constitucional que puede investigar al Jefe del Estado, y en ello nos
apoyó y avaló el Procurador General de la Nación. Cuando el 30 de abril
de 2008, la Comisión ordenó el archivo del expediente, nuestra
Comunidad apeló tal decisión y el 3 e diciembre de 2008 se nos comunicó
que la Comisión de Acusaciones aceptaba el recurso de apelación “*para
ante la Plenaria de la Cámara*”. Desde el comienzo nos sirvió de
fundamento jurídico en esta acusación la Sentencia T-1191 de 2004 de la
Corte Constitucional, la cual demuestra con extraordinaria claridad que
al Presidente le está vedado hacer ese tipo de afirmaciones públicas y
que por ello debe responder penalmente, disciplinariamente,
políticamente y ante organismos internacionales. Si bien el Presidente
Uribe se abstuvo desde entonces de repetir las calumnias, se valió de
otros funcionarios y medios de comunicación masivos para que su
iniciada campaña de difamación tuviera continuidad. Así, el
Vicepresidente Francisco Santos, los diarios antioqueños El Colombiano
y El Mundo, las emisoras radiales de Urabá y del Ejército, columnistas
de su confianza, ex militares y ex ministros suyos se convirtieron en
repetidores de sus calumnias. Las tropas oficiales han invocado siempre
lo esencial de esas calumnias para justificar sus masacres,
ejecuciones, desapariciones, torturas, desplazamientos, bombardeos
indiscriminados, abusos sexuales, saqueos, pillajes, asaltos a mano
armada, amenazas y anuncios de exterminio de nuestra Comunidad.
La
decisión de la Plenaria de la Cámara de Representantes nos deja
perplejos, pues nos muestra que este nuevo Congreso continúa por la vía
de la corrupción y de la impunidad. La podredumbre de nuestras
instituciones queda patentada a plena luz.
Al Igual que la
bancada del Polo Democrático Alternativa, nuestra Comunidad presentará
también el caso ante la Corte Penal Internacional, pues queda
demostrada la falta de voluntad del Estado colombiano para hacer
justicia.
Pedimos a todas las personas en el mundo que nos han
apoyado en nuestra búsqueda de justicia, manifestar explícitamente su
repudio a esta decisión de la Cámara de Representantes de Colombia, que
asume impúdicamente tan desvergonzados avales al delito.
Comunidad de Paz de San José de Apartadó
Agosto 18 de 2010
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