Intervención en el Pleno
del Ayto de Siero, de una representante del Colectivo de Refugiadas
Colombianas en Asturias:
(posteriormente los Concejales aprobaron
una Moción)
Colombia padece un álgido conflicto económico, social,
político y militar con más de medio siglo de evolución,
siendo hoy nuestro país el que presenta la crisis de los
derechos humanos más grave del hemisferio occidental..
Cada año se registran 22 mil homicidios de los cuales cerca
de 3 mil obedecen a móviles políticos. El 90% de estos
crímenes quedan en la impunidad y en gran mayoría
son cometidos por los grupos paramilitares creados al amparo de
leyes ambiguas, con la asesoría de la Escuela de Guerra de
las Américas y financiación de los latifundistas,
banqueros, empresarios, algunas multinacionales y los capos de los
carteles del narcotráfico.
Nuestro país tiene por estos días 2,5 millones de
personas que son refugiados internos (datos del gobierno pues CODHES
afirma que pasan de 4 millones) siendo hoy por hoy Colombia el país
del mundo con más refugiados después de Sudán.
Se trata de familias campesinas y poblados completos que han sido
desplazados por la violencia de los grupos paramilitares quienes
además se apropiaron hasta ahora de unas tres millones de
hectáreas de tierra de los campesinos y pueblos indígenas.
Las políticas gubernamentales centradas en la penalización
de la protesta social y el señalamiento a los sindicalistas
convirtieron a Colombia es en el país del mundo más
peligroso para ejercer la actividad sindical. En los tres años
transcurridos de gobierno del Presidente Álvaro Uribe Vélez
han sido asesinados 306 sindicalistas; durante los primeros nueve
meses del 2005 son 38 los sindicalistas asesinados, el último
el Sr. LUCIANO ROMERO MOLINA quien participó de varias actividades
sociales y culturales en el Ayuntamiento de Siero mientras se refugiaba
por seis meses de las amenazas de muerte.
En Colombia está siendo destruido el Estado Social de Derecho
contemplado en la Constitución Política de 1991. Las
libertades básicas de los ciudadanos han sido recortadas
particularmente las libertades de asociación, movilización,
expresión. Esto es posible mediante una legislación
en teoría destinada a incrementar la seguridad nacional y
a luchar contra el terrorismo, peo en la práctica se ha convertido
en una legislación que permite graves violaciones de los
derechos humanos: otorgó amplias facultades a la fuerza publica
para el control de la población civil garantizándoles
la impunidad por atropellos como el cometido contra un joven estudiante
al que la policía antidisturbios asesinó a golpes
en la ciudad de Cali hace pocos días durante una manifestación
contra el Area de Libre Comercio de las Américas. La legislación
antiterrorista estableció un estado de excepción que
suspende gran parte de las libertades básicas de las personas
e impuso la autoridad militar sobre la civil en amplias regiones,
además de que involucró a la población civil
en el conflicto armado.
En estos momentos pasa de 7 mil el número de presos políticos
entre líderes sindicales, campesinos, indígenas, mujeres,
estudiantes, líderes cívicos. Hay regiones enteras
habitadas por campesinos a quienes la fuerza pública impide
toda movilidad y el ingreso de alimentos y medicinas.
El gobierno de Álvaro Uribe reacio a una salida política,
negociada del conflicto, optó por aplicar un plan de guerra
financiado y asesorado por el gobierno de EUA. Las consecuencias
las está pagando la población civil con elevadas cifras
de personas asesinadas, bombardeos, bloqueos de alimentos y medicinas
a zonas campesinas.
Los principales responsables de las violaciones masivas, sistemáticas
de los derechos humanos son los grupos paramilitares según
registra el informe del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos
Humanos con sede en Bogotá. Sin embargo estos grupos gozan
desde junio/05 de un amparo que ha sido llamada como “Ley
de Justicia y Paz” por la cual estas estructuras se legalizan
y sus efectivos entran a formar parte de empresas de vigilancia
privada, cuerpos de seguridad del Estado, incluso programas de protección
de bosques, sin que hayan confesado sus crímenes, sin que
hayan pagado por ellos, sin que hayan devuelto los bienes usurpados.
Es una ley de perdón y olvido que no garantiza los derechos
universales de las víctimas a la verdad, la justicia y la
reparación integral.
Por lo anterior expuesto y al tiempo que agradecemos la solidaridad
recibida de las autoridades de Siero, de grupos políticos
y sus organizaciones sociales, proponemos además que el Excmo.
Ayuntamiento de Siero:
1. Exprese ante el gobierno colombiano su repudio por el crimen
atroz del Sr. LUCIANO ROMERO MOLINA y exija la investigación,
castigo y reparación; exprese su solidaridad a su familia
y al sindicato SINALTRAINAL-CUT del que era dirigente.
2. Exprese su preocupación por los altos niveles de impunidad
ahora reforzados con la Ley de Justicia y Paz la cual debe ser revocada
como lo están pidiendo las organizaciones sociales de Colombia
por no garantizar a las víctimas los derechos a verdad, justicia
y reparación.
3. Señale que Colombia por la crisis de los derechos humanos
que sufre será para este Ayuntamiento un país de especial
atención en cuanto a cooperación, solidaridad y acompañamiento.
4. Inste al gobierno de Colombia a cumplir las recomendaciones de
la ONU para la protección eficaz de los derechos humanos;
deponga la escalada de la guerra y abra espacios reales de diálogo
con la insurgencia y con los movimientos sociales para que se posibilite
el intercambio humanitario de prisioneros de guerra y una salida
política negociada al conflicto social y armado.
Gracias-.