Campañas / Paramilitarismo
lo que todo el mundo sabía...la ONU ratifica..


Informe de la ONU, especial para los amigos de Uribe, como el gobierno español, y las empresas multinacionales:

ONU denuncia ejecuciones extrajudiciales sistemáticas en Colombia
Según datos de organizaciones defensoras de derechos humanos, entre 2002 y 2008 fueron más de mil 200 las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos en Colombia.


El relator de la ONU para los Derechos Humanos, Philip Alstom, denunció la ejecución premeditada de civiles colombianos.(Foto:EFE)

Más de mil 200 casos de falsos positivos han sido registrados por ONG Más de mil 200 casos de falsos positivos han sido registrados por ONG"s de derechos humanos entre los años de 2002 y 2008.(Foto:Archivo)

TeleSUR _ Hace: 04 horas

La ejecución extrajudicial de miles de civiles por parte del Ejército colombiano, escándalo conocido como "falsos positivos", fue una práctica que se llevó a cabo de manera sistemática en ese país suramericano, según denunció este jueves el relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Philip Alston.

"El problema de los falsos positivos resultó de una práctica sistemática en el seno del Ejército", explicó Alston durante la presentación de un informe preliminar sobre ejecuciones extrajudiciales en Colombia que será elevado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza.

Como falsos positivos se conoce en Colombia a los asesinatos de civiles por parte de fuerzas del orden, que presentan después como guerrilleros muertos en combate con el objetivo de mostrar éxitos del llamado programa Seguridad Democrática, impulsado por el presidente colombiano, Álvaro Uribe.

Al hablar de las ejecuciones extrajudiciales, denunciadas por varios grupos defensores de derechos humanos en Colombia, el alto funcionario de la ONU indicó que la mejor forma de definir los falsos positivos es la de asesinatos premeditados de personas inocentes.

"La expresión falsos positivos brinda una suerte de aura técnica para describir una práctica que se caracterizaría mejor como el asesinato a sangre fría y premeditado de civiles inocentes, con fines de beneficio", enfatizó Alston.

Detalló que los asesinatos de civiles en Colombia en los últimos años por parte del Ejército fue incentivado por la política de recompensas del Gobierno a los militares, en su afán por eliminar la existencia de grupos insurgentes en el país.

Afirmó que el desafío para el órgano de la ONU es que el Ejército colombiano reconozca la extensión del problema y tome todas las medidas necesarias para castigar a los responsables, así como el ofrecimiento de garantías de que no se producirán reincidencias.

El relator, insistió en que es "insostenible la explicación de algunos sectores del Ejecutivo colombiano que argumentan que las matanzas fueron llevadas a cabo, a pequeña escala, por unas cuantas pocas manzanas podridas".

Explicó que la diversidad de las unidades militares involucradas en las ejecuciones y su repartición geográfica a lo largo de Colombia indican que fueron llevadas a cabo "de una manera más o menos sistemática, por una cantidad significativa de elementos dentro del Ejército".

Asimismo, denunció que, también de forma sistemática, ha habido un hostigamiento por parte de los militares hacia los supervivientes de esos actos criminales y sus familiares.

Recordó el caso de una mujer del municipio de Soacha, al sur de Bogotá (centro), cuyo hijo fue asesinado por militares y presentado como rebelde abatido en combate, y cuando el menor de sus hijos empezó a indagar por el caso fue amenazado y acribillado unos meses después.

Durante su visita a Colombia, el funcionario de la ONU de origen australiano se ha reunido con el presidente Álvaro Uribe, ministros, jefes militares, autoridades judiciales y con más de cien testigos, víctimas y supervivientes de los falsos positivos.

Aseveró que "sigue habiendo una brecha preocupante entre las políticas y la práctica de las ejecuciones", pues "la cantidad de enjuiciamientos exitosos sigue siendo muy baja", ya que existen problemas como la falta de personal capacitado en derechos humanos en la Fiscalía colombiana y porque la Justicia penal militar de ese país impide la transferencia de casos de violaciones de derechos humanos a tribunales civiles ordinarios.

Según datos de la organización no gubernamental (ONG) Comisión Colombiana de Juristas, los casos de falsos positivos en Colombia sumaron mil 205 entre los pasados años de 2002 y 2008.

Agregó que varios de los paramilitares desmovilizados en un proceso de paz con el Gobierno han reincidido en el crimen y también continúan realizando ejecuciones a gran escala en todo el país.

En su informe el australiano propondrá además algunas reformas como la supresión de incentivos a militares por bajas en combate de rebeldes, mayor personal y recursos a la Fiscalía e investigaciones independientes a los del sistema de justicia militar en casos de derechos humanos.