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ALBA.
Con Chávez en Porto Alegre ha vuelto a revivir el espíritu del ALBA, silenciado ominosamente en los medios internacionales después de la visita del Presidente venezolano a la Isla hace un mes. Pero del ALBA (la Alternativa Bolivariana para las Américas y el Caribe) se habla como de una aparición, una posibilidad que acaba de asomarse en el horizonte continental para contrarrestar el ALCA, el proyecto anexionista para América Latina. Esa es una verdad a medias. El espíritu del ALBA estaba en Chávez desde los inicios del Movimiento Revolucionario Bolivariano, a inicios de la década de los 80, del siglo pasado. El ALBA vino a Cuba en diciembre de 1994, fecha en que se produce el primer encuentro entre el dirigente venezolano y Fidel. Ninguno de los dos líderes podía prefigurar entonces un nombre para ese nudo de coincidencias que los uniría en una amistad entrañable, pero sí eran conscientes en esa fecha de que para América Latina no había otra alternativa que asumir su identidad y su destino como región particular del mundo, y transitar hacia su definitiva soberanía. Implicaba una forma de organización política y metas de futuro comunes a todos los pueblos del adolorido continente, y no necesariamente habría que emplear las mismas fórmulas de país en país para lograr la independencia del todopoderoso y fiero vecino del Norte. Quien revise los discursos de ambos en diciembre de ese año, verá que, en lo expresado por ellos en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, una posición común se destaca por encima de otras múltiples coincidencias. Frente a la crisis del socialismo en Europa, los alaridos del fin de la Historia y la expansión militar norteamericana, había llegado la hora no solo de que surgieran naciones independientes en la región, sino de la creación entre ellas de un nuevo sistema de relaciones que frenara, con un frente común, la embestida de EE.UU. El mundo bipolar no resultó: en el unipolar Estados Unidos quiere imponer su hegemonía. Propongo el pluripolarismo, dijo Chávez en una entrevista de prensa en Argentina, antes de viajar a Cuba en 1994, y repitió, con palabras muy parecidas, diez años después, cuando ya había firmado la declaración conjunta y el acuerdo entre Cuba y Venezuela para la aplicación del ALBA. Ni entonces, ni ahora, Chávez ha propuesto a los líderes latinoamericanos la creación de un supremo Estado, sino de un acuerdo flexible de cooperación práctica y útil que pueda cambiar la historia de América del Sur. Para él tanto como para Fidel esta era y es una necesidad impostergable, que ha de tener enormes y favorables consecuencias en el concierto planetario. Tal y como advertía Bolívar, el proyecto de independencia latinoamericana es necesario, porque el equilibrio del mundo así lo exige. El nuevo contexto hace posible que se cumpla lo que el 14 de diciembre de 1994, en La Habana, predijo el líder bolivariano: con el siglo que estaba por comenzar llegaría la resurrección del sueño bolivariano, del sueño de Martí, del sueño latinoamericano. Diez años después, sencillamente ha corroborado en Porto Alegre aquel vaticinio: todos los sueños son posibles. Pero hay que atreverse.
Pedagogía 2005 Declaración de La Habana Renovados aires de lucha se sienten en América Latina, que se levanta contra los restos de fracasadas políticas educativas neoliberales, las cuales han sometido y someten a millones de hombres y mujeres al analfabetismo y a millones de niñas y niños a la falta de una educación inicial y básica a la que tienen el derecho declarado en las constituciones nacionales. A pesar de los esfuerzos desarrollados en las últimas décadas por mejorar la calidad educativa, la UNESCO ha reconocido que no es posible cumplir las metas de Educación para Todos, ni siquiera en el 2015, en que millones de personas continuarán en la más absoluta ignorancia, 40 millones de ellos en nuestra región. José Martí nos enseñó que no hay igualdad social posible sin igualdad de cultura, por eso la lucha por la erradicación del analfabetismo, la extensión de los servicios educativos y el cumplimiento de dichas metas, son los mayores aportes que los educadores podemos hacer por el mejoramiento humano de nuestros pueblos. En estos Congresos hemos discutido sobre los complejos problemas educativos que existen en nuestros países y constatado que el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación, sin suplantar la insustituible labor de los docentes, se han venido extendiendo con éxito en la escuela cubana, han cambiado las formas de trabajo del maestro y del alumno, así como las posibilidades de ambos de obtener los conocimientos y desarrollar sus potencialidades. Se abren así nuevas expectativas para el perfeccionamiento escolar, la erradicación del analfabetismo, la atención a jóvenes desvinculados del estudio y la extensión de la educación superior, entre otros aspectos que ya se aplican en diferentes esferas de la labor educativa en varios países de América Latina y el Caribe y del resto del mundo. Cuba ofrece para ello, con gusto, sus modestos esfuerzos y experiencias. Con satisfacción se ha evidenciado en estos Congresos que el lema "Encuentro por la Unidad de los Educadores" se ha hecho realidad. Conscientes de nuestras responsabilidades para con nuestros pueblos, los educadores de América Latina y el Caribe, declaramos que hoy, más que nunca, es necesario marchar unidos por un mundo de paz, aprovechar los esfuerzos y potencialidades de cada país, así como de la Asociación de Educadores Latinoamericanos y del Caribe para luchar por una educación que rescate los valores y la cultura de nuestros pueblos y que ofrezca a los maestros mayores oportunidades de superación. Los más de 5 400 educadores de 51 países, presentes en los Congresos Pedagogía 2005 y Mundial de Alfabetización, reafirmamos el compromiso de alcanzar en nuestros países la alfabetización de la población de jóvenes y adultos y de sectores priorizados de la sociedad, lograr que todos los niños y niñas en edad escolar ingresen al sistema educativo, lo culminen y adquieran una educación inicial y básica de calidad con igualdad de oportunidades. Hemos apreciado que la batalla por comprender, divulgar y extender en nuestros países la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), representa una tarea cultural y educativa de primer orden que permitirá no solo mejorar la calidad de la educación y la vida de nuestros pueblos, sino que impedirá a los que se creen dueños del mundo y de los destinos de los pueblos, que con sus falsas alianzas extiendan la ignorancia, los modos de vida que nos son ajenos y se apoderen de nuestra economía y educación. Estas realidades han sido objeto de reflexión durante las sesiones del Congreso Pedagogía 2005 y del Primer Congreso Mundial de Alfabetización, que han tratado como temas centrales: la educación y la cultura en la defensa de nuestra identidad; la promoción y la educación de la salud, la educación ambiental; la formación de valores, la calidad de la educación; la formación docente y la de profesionales de nivel medio y superior; el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación; la necesidad de ofrecer una atención integral a la infancia de 0 a 6 años, la formación de las niñas y los niños, adolescentes, jóvenes y adultos; las relaciones entre la sociedad, la familia y la escuela; las ciencias pedagógicas, la investigación educacional y los métodos innovadores de la alfabetización. Saludamos de manera muy especial los éxitos alcanzados por varios países gracias al empleo del método cubano de alfabetización y postalfabetización, "Yo, sí puedo" y "Yo, sí puedo seguir" lo cual fue demostrado en la sesión especial que contó con la destacada participación del Comandante en Jefe Fidel Castro. Como
resultado de los amplios debates realizados alrededor de los más
de
Reafirmamos que la lucha contra las políticas neoliberales y el ALCA y la más amplia divulgación de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), deben convertirse en ideas claves para lograr las aspiraciones y los objetivos de la educación en nuestros pueblos, obstaculizados por el sometimiento a las exigencias del Fondo Monetario Internacional y la impagable deuda externa. Los delegados reunidos en estos Congresos hacemos un llamado a los maestros de Nuestra América y del resto del mundo a luchar incansablemente por la unidad latinoamericana y la paz en todos los continentes, por lograr toda forma de integración que conduzca al desarrollo y a la eliminación de las causas de las desigualdades y graves problemas que hoy aquejan a nuestros pueblos. Nos pronunciamos también por organizar un movimiento de solidaridad continental por la libertad de cinco hermanos cubanos encarcelados injustamente en prisiones norteamericanas por luchar contra el terrorismo. Los participantes en el Congreso Pedagogía 2005 y Primer Congreso Mundial de Alfabetización, en nombre de todos los educadores de la región, Exigimos, que los sueños de los millones de niñas y niños de asistir a la escuela se conviertan en realidad. Nos inspiran las ideas de Bolívar y Martí, por un futuro mejor para los pueblos americanos a los que dedicaron sus vidas y ejemplos. Inspirados en ellos, marchemos juntos con la convicción que "la felicidad existe sobre la tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo y la práctica constante de la generosidad". Dada en La Habana, a los cuatro días del mes de febrero de 2005
6 Feb 2005
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