Caravana Mayaki
Uno solo, una palabra.

 

Grupo de Soldepaz.Pachakuti a Bolivia. octubre de 2005.

Los Yungas de la Paz.


-Coroico, a solo 90 km de la capital, primero subiendo algunos cientos de metros sobre la ya de por sí elevada capital del altiplano, y luego bajando abruptamente por difícil carretera en la ladera de la montaña, hasta situarse en los 1.700 metros sobre el nivel marítimo…(Coroico, Chulumani, Caranavi….)

Un lugar subtropical propicio a la papaya, el aguacate o palta, las verduras y frutas abundantes, y…a la hoja de coca.

Llueve sobre Coroico. Y reviven y se acentúan los signos de vida intensa, los pájaros alborotan, los árboles frutales aparentan agradecimiento, mayor sensualidad y exhuberancia; el agua provoca rápidas nubes de vapor que se elevan a toda velocidad por las laderas montañosas.

Llueve sobre Yungas, pasadero terrestre hacia la selva boliviana, lugar intermedio de clima cálido, increíblemente cerca de la alta ciudad de La paz donde la vegetación escasea y los animales allí adaptados son tan diferentes…

Y sin embargo las personas…

Sobre todo, las mujeres indígenas que han emigrado a Yungas, siguen vestidas con sus abundantes polleras, sus trenzas largas y su sombrero borsalino…manteniendo en un clima diferente una indumentaria Cultural que permite sostener también hábitos y formas de cosmovisión de sus Pueblos Originarios. Aymaras y Quechuas..

La novedad respecto al altiplano es que aquí en los Yungas también se ve una numerosa población morena, negra. Descendientes de esclavos, que se asentaron en estas tierras calientes, y que también van vestidas como los aymaras: cholas negras que se han agrupado en Comunidades y convertido culturalmente en indígenas. Y así, resulta chocante ver a parejas de mamá e hijo morenos en la plaza de Coroico: la madre con su indumentaria chola, y el hijo adolescente esbelto con las formas de vestir “moderna” a la manera hit-hop… de la misma manera que en El Alto se puede ver a un padre con su poncho y su chicote al lado de su joven hijo ataviado con aretes y pantalones seudo arrastrados a la manera extranjera…)

- De YUNGAS se dice que procede la más dulce y apetecida hoja de coca. Pero su cultivo ¿es acaso reciente? ¿ responde acaso a la demanda europea y norteamericana de estimulantes para sus ejecutivos agresivos y jet-set? .. De ninguna manera: la hoja de coca de los Yungas tiene al menos demostrada una existencia de 5 mil años. Así se comprueba en la arqueología de Pueblos precolombinos y preincaicos.

De hecho, el consumo tradicional de hoja de coca, y su cultivo en los Yungas, fue estimulado y aumentado por los reyes de España, al comprobar que su masticación servía mejor a sus intereses mineros: los indígenas obligados a trabajar en las minas aguantaban más, si tenían su ración de hoja de coca. Así, durante la exasperante historia de explotación minera del Cerro de Potosí (en 300 años murieron 8 millones de personas, la mayoría indígenas, pero también esclavos negros, y algunos prisioneros españoles, para que no cesase el envío de plata hacia Europa) el comercio de hoja de coca ocupó un rubro significativo sólo superado por el propio precio de los metales preciosos robados por España.

-Ahora, una base dizque policial, pero en realidad militar, controla la entrada a los Yungas: La Rinconada.

Sin embargo los cocaleros han denunciado (y en sus movilizaciones han exigido su desmantelamiento) que dicha base no tiene por objetivo el control del narcotráfico: por el contrario a los militares norteamericanos que allí fungen como asesores se les han descubierto actividades paralelas, como la medición y control de los importantes páramos, reservorios de agua dulce, estratégica para el presente y el futuro del país.

-Y sobre Coroico, dominándola desde la altura, otra base militar de Umopares, los “leopardos” encargados de reprimir a los campesinos cocaleros, evidencia una guerra latente entre colonos, indígenas y población negra y las fuerzas represivas que dicen estar controlando el narcotráfico??

-De esa guerra forma parte (aunque haya demostrado ya su ostentoso fracaso) el llamado “desarrollo alternativo”, un eufemismo de “inversión” norteamericana a través de su seudo oenegé USAID, que sólo sirve para altísimos sueldos en dólares de los técnicos, coches espectaculares e intento de dividir y cooptar a las organizaciones agrarias: Es a ese “desarrollo alternativo”, carente de referentes técnicos rigurosos para implantar cultivos en zonas incomunicadas para el comercio de sus productos, al que se han sumado gobiernos europeos y ONGs, como es el caso de Ayuda en Acción y el Gobierno español, que han sido también denunciados por los agricultores yungueños.

-Los productores (insistimos: tradicionales) de hoja de coca, con un mercado legal y controlado en Villa Fátima de La Paz, consideran sin embargo que la falsa guerra contra las drogas que impone Estados Unidos es una farsa, y que detrás está la intención del control estratégico de los Yungas y de la Amazonía.

En todo caso consideran que ellos a través de ADEPCOCA y su mercado controlado de hoja de coca para el consumo tradicional, constituyen el mejor Control Social de la sagrada hoja: allí donde sus esfuerzos de transporte y comercialización se permiten, no queda excedente para su uso ilegal. Allí donde más se impide y reprime el comercio ilegal, más posibilidades se le dan al comercio clandestino, en el que históricamente han estado vinculados políticos tradicionales y militares bolivianos.

3/10/05