“Es aberrante que España acoja a Alvaro
Uribe” (Rafael Palacios)
La carpa de la Coordinadora de Ongs de Asturias fue el escenario
en la noche del martes 12 de julio para la presentación
del Informe de la Visita de Verificación de la situación
de los derechos humanos en Colombia.
En la mesa estaban el Director de la Agencia Asturiana de Cooperación
Internacional al Desarrollo, Rafael Palacios; el responsable de
comunicaciones de Amnistía Internacional de Asturias, Francisco
Javier López y las tres defensoras de los derechos humanos
colombianas atendidas por el Programa de atención a víctimas
de violaciones de los derechos humanos, Lola, Yolanda y Lida.
Entre el público asistente además de personas de
diversos colectivos solidarios, alguna periodista y gente interesada
que pasaba por allí, estaban también Javier Arjona
de Soldepaz y Javier Orozco, quienes formaron parte de la delegación
asturiana que viajó a Colombia.
Palacios al presentar el libro con el informe de la visita a Colombia
realizada en marzo pasado, dijo que era aberrante que el gobierno
de España acogiera al Presidente de Colombia Alvaro Uribe
Vélez por su política represiva y violatoria de
los derechos humanos y rechazó la posibilidad de que el
gobierno español se convierta en portavoz ante la Unión
Europea de un gobierno señalado y condenado por violar
los derechos humanos. Además informó que era necesario
hacer un seguimiento a los derechos humanos de Colombia y al efecto
anuncia que en el 2006 viajará una Comisión Asturiana
de Verificación compuesta por el gobierno de Asturias,
representantes del Parlamento, Ayuntamientos e integrantes de
organizaciones sociales y colectivos solidarios astures.
“España vendió un millón
de euros en armas a Colombia en 2004” (Amnistía Internacional
de Asturias).
Por su parte Amnistía Internacional valoró positivamente
el compromiso demostrado por la Agencia Asturiana de Cooperación
en la defensa y promoción de los derechos humanos de Colombia
en contraste con el silencio del Rey y del Presidente del gobierno
de España con motivo de la visita del Presidente de Colombia
Alvaro Uribe Vélez. Puntualizó en la violencia sexual
contra las mujeres y las niñas como parte del conflicto
en ese país y denunció cómo
la Cátedra UNESCO de la universidad de Barcelona encontró
que el gobierno de España vendió más de un
millón de euros en armas (misiles, torpedos, munición)
al Ejército Nacional de Colombia ampliamente denunciado
-y condenado por las masacres de Mapiripán y Santo Domingo-
por violar masiva y sistemáticamente los derechos humanos.
“Uribe impone a plomo y cárcel un proyecto
político de extrema derecha en
Colombia” (Colectivo de Colombianas refugiadas en
Asturias)
Las tres defensoras de los derechos humanos de Colombia acogidas
en Asturias expresaron en su orden:
Yolanda: Uribe puso a Colombia en venta, vino a ofrecerla a las
transnacionales de España y de Europa; las garantías
a la inversión incluyen eliminar el estorbo de los campesinos
ocupando territorios porque previamente los está desplazando
mediante el terror.
Lola: hay una contra reforma agraria a favor de los latifundistas;
hay abusos de la soldadesca contra mujeres y niñas; los
paramilitares controlan varias cárceles donde presionan
a los presos políticos a hacer delaciones o falsos testimonios,
en algunos casos llegan a ejecutar a quien no se pasa a sus filas
como ocurrió con el detenido Manuel Hernández asesinado
el 28 de agosto del
04 en su celda de la cárcel Distrital de Barranquilla.
Denuncia la persecución de jueces y paramilitares contra
la organización campesina FENSUAGRO en la Costa Atlántica
que tiene 2000 afiliados y 14 de cada cien están presos
mediante montajes judiciales y testimonios falsos. Denuncia que
hay agentes del Estado violando la ley obligando con amenazas
de muerte a personas a testimoniar contra sus familiares presos.
Señala que el problema no es sólo caer en la cárcel
sino el asesinato de gran cantidad de presos tan pronto recuperan
su libertad como le ocurrió al profesor de la Universidad
del Atlántico Alfredo Correa de Andreis.
Lida presenta el informe 2004 sobre derechos humanos del Comité
de Integración del Macizo Colombiano. Denuncia el asesinato
del líder Enoc Samboní en diciembre de 2004 ejecutado
para generar terror y desvertebrar la organización social
a la que pertenecía; indica que en la región se
pasó de la masacre indiscriminada de otros años
a las muertes selectivas que tienen menos registro en la prensa
pero surten el mismo efecto de destruir las organizaciones sociales.
Denuncia como ejemplo de detenciones masivas y arbitrarias el
caso del pueblo de Santa Rosa con 900 habitantes de los cuales
la mitad fue desplazada y reemplazada por el Ejército y
120 más apresados de manera ilegal. Denuncia el desplazamiento
forzado de 34.700 personas de los campos hacia la capital del
Cauca, Popayán, que no tiene capacidad para atenderlos
por lo que esta gente pasa a engrosar los cinturones de miseria
urbana. Señala que el gobierno de Uribe incrementó
el presupuesto para la guerra llevando al Estado al abandono de
sus obligaciones sociales. Dice que la solidaridad internacional
y las alertas tempranas de las comunidades han detenido masacres
como se demuestra en el caso del pueblo de Bolívar-Cauca
donde la alarma nacional e internacional disuadió a los
paramilitares que se disponían a masacrar a la población
civil.
“Ley de Justicia y Paz: mayor operación
mundial de legalización de mafiosos y asesinos” (Javier
Orozco)
El colombiano asistente a la charla indicó que el Presidente
Uribe pretende que España “le compre” la Ley
de Justicia y Paz aprobada el 22 de junio/04 por el Congreso de
Colombia y señala que esta ley constituye la mayor operación
mundial de legalización de la mafia pues garantiza que
sus capos no sean investigados ni sancionados por los crímenes
cometidos, sus riquezas mal habidas y las tierras despojadas a
las campesinos también serían legalizados, pero
además al recibir estatus político los jefes de
la mafia y de los paramilitares se librarían de la extradición
a los Estados Unidos por narcotráfico. Es una ley de impunidad
y premio a los más grandes asesinos del hemisferio occidental
sin que se garantice a las víctimas sus derechos a la verdad,
la justicia y la reparación sin las cuales no serán
posibles la reconciliación nacional y la paz, por lo que
coincide en que recibir a Uribe en la sede del gobierno de España
constituye toda una aberración.
13
de julio de 2005