Caravana Mayaki
Uno solo, una palabra.

 

Grupo de Soldepaz.Pachakuti a Bolivia. octubre de 2005.

conversación con claudia montaño

Conversación con Claudia Montaño, socióloga del CEJIS (Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social).

El trabajo de la institución se asienta en tres cimientos.

1- El programa de Tierra y Territorio.

2- Incidencia Política.

3- Investigación.

Se trabaja en Derechos Humanos con visión de “tierras bajas”, es decir Amazonía, con tres ecorregiones que son la amazónica, la Chiquitania y el Chaco.

Tenemos 36 Pueblos Indígenas, con unos 350mil habitantes, un número relativo, pues hay un proceso paulatino de recuperación de la autoestima como indígenas, y el censo aumenta. Los más numerosos son los chiquitanos, después les siguen los guaraníes. Si bien numéricamente siguen siendo minorías, culturalmente son multidiversos..

El 70% de Bolivia es de “tierras bajas”: sin embargo la política tradicional ha girado sobre el eje andino.

Cuando miramos los derechos humanos abocados a Pueblos Indígenas, enseguida sale el tema de las Tierras; la defensa del acceso a la Tierra, como un derecho humano esencial de las colectividades indígenas. Trabajamos para ayudar a lograr ese acceso a la Tierra, ayudamos a los Sin Tierra apoyándonos en las leyes vigentes.

El segundo eje de trabajo es la incidencia política con las organizaciones de cara a demandas de carácter nacional (no solo local). Apoyo a la articulación social, práctica del cabildeo para ello, apoyo y asesoría a los parlamentarios indígenas y producción de herramientas didácticas.

En el eje de investigación se trabaja para concluir en proposiciones jurídicas, o sea leyes, que tengan que ver con la realidad. Propuestas de ley que son discutidas con las comunidades. Y sistematización de otros procesos y programas.

Los Sin Tierra están desligados de la mano de dios y de la del diablo.. o sea mucho más desprotegidos.

En 1996 se consiguió una ley tras las movilización, que consiste en el llamado saneamiento, un mecanismo que puede durar 10 años y que no contempla a los campesinos, la ley se despreocupa de ellos. Los Sin Tierra son gente jóven, desplazados del campo, no podrían esperar diez años…y viene la ocupación de haciendas.

De 1953 a 2005, aquellas 50 has a que daba derecho la revolución, han sido redivididas, y la venta de parcelas ha proseguido hasta empequeñecerse la propiedad individual: muchos han pasado a ser obreros agrícolas. Por ello desde la visión colectiva de respeto a la tierra, visión colectiva también para la propiedad y para la producción, los Sin Tierra tienen propuesta alternativa. La prensa los machaca mucho, para generar una posición negativa ante sus demandas de Tierra.

En los temás políticos creemos que hay un proceso de superar los fundamentalismos basados en las identidades. Si tenemos la visión de la Conamaq, la de los que no se llaman ni campesinos ni indígenas, sino que reclaman el término de originarios, la de los Quechuas, la de los Aymaras, la de las comunidades negras, la de los Pueblos de tierras bajas, la de los campesinos… todas esas realidades empiezan a comprenderse y a intuir que hay que construir con esas materias el país.

Los andinos parten con ventaja: hay una acumulación de fuerzas larga, de política y de lucha. 1990 es el despertar del oriente, porque los grupos y los intereses de poder cambiaron. A los españoles no les interesó la selva, donde sólo había mosquitos y barro, y sí el ande donde estaban los metales. Después estuvo el periodo del guano, que desplazó intereses a la costa. El periódo del caucho inició un tiempo de interés por la explotación del arbol en la selva, y se generaron sus grupos de poder. La tremenda guerra del Chaco fue provocada por la ferocidad de las multinacionales del petróleo... y ahora el gas y el petróleo, que se encuentran mayoritariamente en el oriente, desplazan los intereses de los grupos de poder, así como la pelea por el control de la biodiversidad, verdadera estrategia de futuro. Pues bien a esos empresarios les estorban los indios…que están en esa selva productiva.

Mucha de la llamada cooperación internacional viene a Bolivia para viabilizar la explotación petrolera, preparando las condiciones.

La Repsol ha vulnerado todas las leyes, intentando confundir y engañar a los Pueblos Indígenas.

Hay un hilo que une a las diversas organizaciones rurales de Bolivia, y es la Tierra.

Tenemos un Movimiento Popular Social Boliviano, con muy diverso rostro.

El Alto es la expresión urbana de identidades de procedencia diversa, pero con una gran fortaleza en su conjunción.

Los movimientos sociales están, además, manejándose con criterio propio, frente al caudillismo tradicional, o frente a los lineamientos del partido.

5/10/05