Desde Perú, brigada pachakuti.

Si yo fuera habitante del Perú,

Procuraría influir con mi trabajo y mi opinión para que el ferrocarril que va de Puno a Cusco volviera a manos peruanas…

(¿qué sentirán hoy día los habitantes de comunidades y pueblos que ven cada día que les atraviesa un tren lleno de gente extraña y blanca, donde los únicos peruanos son los camareros, sin que nadie les haya preguntado, ningún permiso les hayan pedido, mientras ellas y ellos, habitantes originarios, han de apartarse presurosos con sus animales para que no los atropellen sin remedio..?)

Si yo fuera descendiente cultural del Tihuantinsuyu trataría de no permitir que recursos públicos como las vías, carreteras, lagos, ríos sean apropiados por empresas extranjeras, que impiden con sus precios exorbitantes que la gente peruana los utilice, y los ponen al exclusivo servicio de los turistas adinerados..

Si yo fuera ciudadana peruana, intentaría con mi trabajo, movilización y voto conformar un sistema de gobierno que recuperara los valores y riquezas propias, nacionalizara los recursos y los pusiera al servicio colectivo de la ciudadanía , priorizando las enseñanzas y valores de lo colectivo de los Pueblos Originarios.

Si yo fuera peruano y cusqueño conformaría con otras ciudadanas una comisión activa, que se moviera por todas las instituciones y asociaciones, para promover que por razones de Estética y de Ética el cristo blanco fuera quitado de junto a lo que queda de lo que fue fortaleza de Sacsayhuaman. Porque sino, como hasta ahora, ese edificio afea el entorno, y además supone una ofensa innecesaria al glorioso pasado incaico.

Si nosotras fuésemos habitantes comunitarias de las regiones históricas….probablemente estuvieramos laborando para revertir los bienes públicos robados en el neoliberalismo, como por ejemplo el ferrocarril a Machu Picchu, regalado con vías y maquinaria a empresas chilenas e inglesas durante la presidencia del mafioso Fujimori…. Pero posiblemente estuviéramos en desacuerdo con la cesión a “empresas regionales” que aunque sea un mal menor, no es la restitución al estado, a los trabajadores ferrocarrileros, y al lugar de procedencia de esa riqueza común.

Si acaso yo fuera de nacionalidad peruana, en esta etapa de tránsito político, de perplejidad, trataría de aportar elementos para la recuperación para la patria de riquezas tan evidentes como

la minería (regalada a empresas foráneas que no dejan ni un sol para el Perú..)

las telecomunicaciones (amañada su cesión por Fujimori a Telefónica española, en lo que fue el mayor espaldarazo del gobierno español –Felipe González- a la dictadura por el monto de 2.000 millones de dólares, y que supone en la actualidad que los peruanos paguen el gasto telefónico más alto de América…)

la banca (con esa presencia dominante del BBVA y otros bancos extranjeros..)

el petróleo y el gas (cuyos beneficios se llevan empresas de fuera como Repsol, mientras acá cada familia paga el gas carísimo..)

las empresas de turismo , que explotan las ruinas arqueológicas y la memoria de los pueblos originarios, sacando provecho sustancioso con los edificios, estructuras, tecnologías y mano de obra peruana, pero cuyos beneficios van al extranjero..

la salud, la educación, la cultura, etc, etc, etc..

Si peruana yo fuera mis energías procuraría dedicarlas a conformar alianzas con los países y pueblos vecinos, y no me dejaría convencer por la propaganda de guerra, que viene de fuera del Perú, que interesa a políticas extrañas, para pelearme o guerrear, ni con Ecuador, ni con Bolivia, ni con Chile, mucho menos con el pueblo de Colombia..

Al contrario, si peruana yo fuese buscaría con mi comunidad la manera de aportar para que Bolivia tuviera salida al mar, como la tuvo en tiempos, y aportaría argumentos y acciones para que los indígenas que padecen la frontera con Ecuador, se favorecieran de la hermandad y los lazos comunitarios, por encima de la mecánica fronteriza..

Si nosotras fuéramos peruanas estaríamos dedicando también energías y actividades cada día para destruir la Impunidad impuesta por alianzas norteamericanas, empresas transnacionales, algunos militares peruanos, con el entorno del mafioso Fujimori, para que las masacres y asesinatos cometidos lleven su juicio y castigo.

Y procuraría, en esa ingente tarea , que ninguna base militar yanqui quedara ni en la Amazonía, ni en ninguna otra región peruana.

Si peruano yo fuese creo que estaría apoyando a los sectores más marginales, que han sido más marginalizados en estos años de neoliberalismo impuesto, y entre ellos a los emergentes campesinos cocaleros, los Pueblos Originarios todos, los habitantes barriales, los trabajadores estatales, mineros, pescadores, estudiantes…..

Creo también, que si yo tuviera todos mis derechos de ciudadanía peruana, opinaría pacíficamente por la revocatoria de mandato del presidente Toledo, como individuo que ha arrancado expectativas en la gente, tras la caida de Fujimori, y sin embargo ha traicionado miserablemente todas las esperanzas al convertirse en el mayor lacayo del imperialismo estadounidense..

Si yo fuera pleno integrante de este territorio que tiene en su pasado varias civilizaciones caracterizadas por la armonía con la naturaleza y la distribución de bienestar entre sus habitantes, no permitiría de ningún modo que los museos precolombinos, o los de arte preincaico e incaico, compartieran las siglas o el compadrazgo de ningún banco extranjero, como es el caso del BBVA, porque resulta una aberración dejar en manos de los neocolonizadores, la interpretación de la historia precolonial. Como una cagada en la Cultura, mantener esa connivencia con los usurpadores modernos de la riqueza del país..

 

 

25 de Octubre de 2005