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Entrevista a Plinio de Arruda Sampaio.
Profesor de economía, en la Universidad
de Campinas, Sao Paulo.
Pachakuti: Hay similitudes en el
nombre con tu papá, ¿él también es profesor..?
Sampaio: No, mi papá ha tenido
siempre una dedicación política y es abogado, fue
diputado federal, y acompaña diversas experiencias de los
movimientos sociales, dirige el correo de la ciudadanía,
etc.
Pachakuti: Tu presencia en Asturias
tiene que ver con el curso de verano realizado con la Universidad
de Oviedo; tras esta experiencia, ¿cuál es tu impresión
de la "clientela", de los numerosos estudiantes que has
tenido en el curso?
Sampaio: Yo creo que hay un estudiantado
muy curioso con los problemas de América Latina, con la necesidad
de mucha información sobre la realidad de América
Latina, porque en general tienen una visión muy distorsionada
de lo que ocurre allá, en particular de lo que es Cuba, que
ha sido el tema central del conjunto del curso.
Pachakuti: Un curso donde se han
juntado visiones de muy primera mano, con Venezuela, con Saul Landau
profesor norteamericano, con Eusebio Leal de Cuba...eso les ha permitido
una visión privilegiada, que no es fácil de obtener
en el estado español.
Sampaio: Fue una experiencia muy
interesante, donde los chicos y chicas quedaban muy "asustados"
de la explicación de los profesores, por considerarlas muy
"progresistas", muy abiertas. Lo que es una novedad porque
normalmente ocurría a la inversa: donde los jóvenes
defienden los cambios, y aquí hemos sido los viejos... creo
que es importante aquí, fomentar el pensamiento crítico.
Hemos visto que trabajan con esquemas binarios:
Capitalismo o fundamentalismo islámico. Democracia o terrorismo.
Progreso o retraso. Pero no entienden que la civilización
humana tiene posibilidades mucho más allá de estas
combinaciones tan simples y binarias. Creo que la culpa no es de
ellos, la culpa es del conjunto de la sociedad que no tiene un pensamiento
crítico sobre lo que es el neoliberalismo, y sobre lo que
es la cabeza de un pueblo que tuvo un pasado colonial, y que por
tanto tiene un proceder de todo lo que viene implícito con
la colonia y con la conquista, que es la idea de que el conquistado
es inferior... entonces el curso les permitió conocer otras
ideas, inquietarse, preguntar... pero de cualquier manera, todos
han sido muy educados, muy amables.
Pachakuti: El capitalismo, al acceder
a los recursos de América Latina ¿también puede
tener una cara amable.?
Sampaio: El capitalismo se presume
de ser amable y democrático, pero en realidad lo que le interesa
es ganar plata, y para ganar plata hace de todo... la penetración
de las multinacionales en nuestros países sin embargo ha
sido de forma muy violenta.
Pachakuti: ¿Mucha presencia
de "nuestras " multinacionales en Brasil?
Sampaio: Una presencia muy fuerte.
El Banco Santander
que compró el Banco del estado de Sao Paulo, uno de los bancos
mayores de Brasil, y desde entonces (yo soy cliente de ese banco)
el servicio empeoró bastante, la Telefónica
de Sao Paulo, que ni siquiera tuvieron el acierto de poner ni el
acento correcto del portugués, y los servicios son muy malos,
aunque la plata que ganan es mucha, tenemos en la energía
la Repsol... hay en
realidad un movimiento de nueva conquista, con mucha presencia fuerte
y violenta de multinacionales españolas, aunque el liderazgo
sea todavía norteamericano..
Pachakuti: ¿Has encontrado
un cierto interés en la situación del gobierno Lula
en Brasil?
Sampaio: Sí, hay mucho interés
en Lula y mucha desinformación sobre lo que pasa en Brasil,
con una especie de hinchada, de expectativa, de buena voluntad de
que las cosas cambien para mejor en el Brasil, que es muy similar
a lo que espera aún buena parte del pueblo brasileño...
que no se corresponde con lo que está ocurriendo.
Este es un gobierno que tenía el mandato de cambiar, pero que
en realidad se acomodó, siguiendo la orden del Fondo Monetario
Internacional, administrando eficazmente su política, en prácticamente
todas las dimensiones de la política brasileña..
Pachakuti: Te ha tocado ser partícipe
en la fundación del Partido de los Trabajadores, una especie
de Movimiento político, que ahora es un partido en el gobierno,
con mucho cuestionamiento..
Sampaio: El PT fue el eje de articulación
de todas las fuerzas de izquierda después de la dictadura
militar. Nosotros, mi papá, yo, otros muchos, participamos
activamente, tuvimos un gran trabajo para construir lo que fue un
referente para la clase obrera, un instrumento para hacer el cambio.
Y es cierto que ahora está comprometido con el fracaso del
gobierno Lula. Entendido como fracaso para hacer los cambios, porque
en el sentido de gestionar la crisis, por el contrario, el gobierno
Lula está siendo muy eficiente, y los capitalistas, los
grandes empresarios, principalmente la gran banca están muy
satisfechos con Lula. Para que se hagan una idea las tasas
de intereses están en 20 %. La de España está
en 3%. Entonces se ve para quien gobierna Lula. Otro ejemplo: no
hay plata para la Reforma Agraria, porque entra en contradicción
con la agricultura extensiva, el agronegocio que defienden los ministros
de Lula. Pero sí hay plata para pagar un valor 80 veces superior,
que son los intereses de la deuda pública: eso muestra cuál
es la jerarquía de prioridades, de intereses, en el gobierno
de Lula. Eso ya era así antes, simplemente continúa..
Pachakuti: Frente a esa situación,
los movimientos populares ¿están enredados entre seguir
dándole apoyo al gobierno, o en movilizarse contra políticas
que les perjudican.?
Sampaio: Creo que la situación
de los movimientos es de perplejidad, y de mucha confusión
y de alguna división interna. Los movimientos relacionados
con los trabajadores públicos están ya de alguna manera
en disputa abierta con el gobierno: saben ya, tienen gran claridad
de la naturaleza conservadora del gobierno. Pero los trabajadores
del sector privado, los campesinos, se sienten incomodados con el
gobierno, pero aún esperan que cambie su política
y empiece a hacer los cambios, y cumplir con sus promesas electorales.
Pachakuti: En relación con
otros gobiernos latinoamericanos, que supuestamente han quebrado
las tendencias de otras décadas, el de Lula en Brasil, en
qué términos lo pondríamos..
Sampaio: Podemos citar tres experiencias:
la de Cuba, la de Allende, y la de Venezuela. Y en este caso tenemos
que estar de acuerdo con Lula, que cuando llegó al gobierno
quiso aseverar a los periodistas que él no era Chávez..
Y en realidad él no es como Chávez, él no puede
ser clasificado en el grupo de presidentes que quieren hacer un
cambio. No. Una discusión legítima es si el cambio
se está haciendo bien o mal, pero eso no se da en Brasil.
Lula no quiere hacer cambios, y no va a haber cambios, y por eso
no es legítimo asociarlo a otros presidentes, como él
mismo lo dice. Es un presidente integralmente encuadrado en los
intereses del orden burgués vigente.
Pachakuti: La negociación
que se ha llevado a cabo para el ALCA, que tendría que estar
vigente el 1 de enero de este año, ha sido muy diferente
por parte del gobierno de Brasil, de la llevada a cabo por Venezuela.?
Sampaio: Totalmente diferente. Brasil
en realidad ha buscado un impass en la negociación, procurando
un Alca "ligero", que consiste en sacar los temas más
controvertidos de la negociación, y hacer esta en dos paquetes
diferenciados. Uno de los paquetes era negociar los temas que afectaran
a todos los países, con un Area de Libre Comercio negociado
para algunos productos, y los temas más complejos, patentes,
inversiones, etc, se dejaría para negociaciones bilaterales,
país a país... Con esto el gobierno brasileño
coloca al caballo de Troya dentro de las fronteras brasileñas.
Y es diferente de la posición de Venezuela, que no entra
a negociar un Alca mejor, más dura o menos dura, sino que
no quiere Alca. Lo rechaza y propone el ALBA, la Alternativa Bolivariana
de las Américas. Entendiendo que la propuesta norteamericana
de Alca, consistente en ajustar la institucionalidad de nuestros
páises a los intereses de las multinacionales norteamericanas
quebraría la Soberanía de los países latinos..
Pachakuti:¿qué aliados
tendría entonces Lula en el mundo Latinoaméricano?
Sampaio: Es una pregunta dificil,
porque en realidad Lula tiene sus aliados en los norteamericanos,
pero al mismo tiempo trata de mantener cierto grado de autonomía,
en función de eso va hacia un lado o hacia otro. Trata de
hacer un bloque en Mercosur pero hay muchas dificultades con Argentina,
porque Kirchner es muy "reformista" para el gusto de Lula,
y eso dificulta su avance, con lo cual el gobierno brasileño
utiliza el supuesto fortalecimiento de Mercosur para negociar los
términos del Alca. Pero en realidad no logra fortalecer lo
suficiente Mercosur, con lo cual la negociación del Alca
también es floja... en términos políticos,
tampoco Lula desea que los Estados Unidos metan la pata en Brasil,
porque supondría retrocesos en la sanidad, etc, en realidad
nadie quiere a los norteamericanos cerca, hasta sus entusiastas
defensores los quieren lejos... no interesa al estado brasileño
(con Cardoso o con Lula, da igual) el Plan Colombia, no le interesa
que intervenga contra Chavez, etc... aunque no dejó Lula
de hacer el triste papel de interventor en Haití, con el
claro interés de procurarse un puesto en el Consejo de Seguridad
de la ONU, que ya el gobierno yanqui le ha negado, y esa intervención
militar, medio tapada, está en contra de la tradición
de no intervención del estado brasileño.
Pachakuti: Hoy comienza a emitir
Telesur.¿Brasil
va a participar de este experimento?
Sampaio: Brasil está formalmente,
junto a Argentina, Venezuela, Uruguay, Cuba en el experimento...
hay una expectación muy grande en los movimientos sociales
de que esto salga bien... ojalá que ponga algo de plata en
el proyecto... pero Lula está muy atado con los grupos mediáticos-empresariales
de Brasil, muy ligado económicamente a ellos, que ven con
mucha reticencia esta televisión alternativa... pero además
de fomentar Telesur, el gobierno de Brasil tiene todos los instrumentos
para democratizar la comunicación en nuestro país...
de hacer la reforma agraria de la comunicación en Brasil,
y eso sería muy necesario, muy importante... pero no hay
ni la más remota posibilidad, ni el más remoto movimiento
en este sentido, al revés, el gobierno de Lula está
soltando mucha plata para los medios privados.
Pachakuti: En el caso del campo,
la perplejidad que decías en que están los movimientos
populares, en un caso tan singular como el del MST, que tantas energías
ha puesto para que ganara Lula, y que ha comenzado fuertes movilizaciones
para que el Plan de Reforma Agraria se cumpla... ¿tienen
motivos para creer que el gobierno cumplirá?
Sampaio: Eso tendrías que
preguntarle a Joao Pedro Stedile. Yo estoy convencido de que el
gobierno no va a hacer reforma agraria. El movimiento tiene que
hablar oficialmente como movimiento. Ellos con su autonomía,
no dejan de trabajar y presionar, con importantes manifestaciones,
concentraciones, ocupaciones. Yo te diría que entre los militantes,
informalmente, están los que creen que sí, que el
gobierno todavía puede hacer algo, y están los que
ya no creen que lo haga. Hasta la semana pasada la mayoría
eran los optimismas. Y yo te diría que esa mayoría
está equivocada...
Pachakuti: Has comentado que en el
contexto latinoamericano, como que no hay espacio para cosas muy
intermedias, y que la contradicción se va a dar entre revolución
y contrarrevolución... ¿así va a ser en el
futuro desde tu punto de vista?
Sampaio: Creo que todos nuestros
pueblos tienen que sacar su lectura de lo que está pasando.
Este es un proceso histórico y los pueblos aprenden de sus
luchas. En Brasil y en toda Latinoamérica hay que analizar
lo que sucede, y sacar nuestras lecciones. La lección que
yo saco, y la someto al debate, es que la total incapacidad del
gobierno de Lula de hacer los cambios, es una demostración
de que el capitalismo en América Latina no es humanizable,
no hay un espacio para hacer una reforma, ni la más chica.
Latinoamérica entonces está en una situación
muy grave. El neoliberalismo acentúa la barbarie, y dentro
del capitalismo no hay capacidad de suavizar esa barbarie. Eso coloca
en el horizonte una sóla alternativa que es el socialismo.
Se necesita una transformación muy profunda. Si esto es correcto
la lucha de clases se polariza entre quienes quieren el cambio,
quieren el socialismo, y los que no quieren el cambio y luchan por
mantener todo . Y esa contradicción entre revolución
y contrarrevolución, blanco sobre negro, impide los grises.
El fracaso de Lula es la derrota de los que decían que vamos
a buscar una salida "gris", intermedia, una vía"menos
sacrificada"... sería bueno que la hubiera, pero se
ha demostrado que no es posible, que no la hay.
Muchas gracias compañero Plinio Sampaio.
23 de julio de 2005
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