Señor
Álvaro Uribe Vélez
Presidente de Colombia
Palacio de Nariño, Bogotá
Sr. Presidente Uribe,
Quienes firmamos esta carta abierta, somos académicos,
investigadores, juristas o interlocutores en foros de reflexión
y acción sobre la realidad del mundo. Hasta nosotros y
los espacios de nuestro trabajo, desde hace años han llegado
las voces de incontables e inolvidables víctimas de la
violencia social y política que vive Colombia. Les hemos
escuchado y sabemos de su sufrimiento. A muchas les hemos acompañado,
y de la mano del testimonio que han dado y de las objetivas circunstancias
de injusticia que comprobamos, hemos profundizado nuestro conocimiento
acerca de las causas y las consecuencias de una de las confrontaciones
más desgarradoras en el planeta.
El pasado 21 de febrero, se consumó una matanza espantosa,
en San José de Apartadó, Urabá, contra campesinos,
niños y mujeres en estado de indefensión. Estas
personas humildes fueron asesinadas con la mayor sevicia. Sus
cuerpos estaban descuartizados. Es uno de esos crímenes
de lesa humanidad imborrables, de los cientos que militares y
paramilitares han cometido impunemente durante muchos años.
Allí fue asesinado Luis Eduardo Guerra, cofundador de una
Comunidad de Paz que conocemos. Así también el sábado
5 de marzo fue desaparecida, torturada y asesinada Irma Areiza,
de la Comunidad de Dabeiba. De igual forma, el 29 de enero fue
asesinado el líder Pedro Murillo, de la Comunidad de Jiguamiandó.
Las tres personas además de ser promotoras de resistencias
civiles en estas meritorias Comunidades, eran testigos directos
de crímenes de la estrategia paramilitar en la misma región.
Al tiempo, personas como Javier Giraldo, sacerdote jesuita a quien
conocemos hace décadas, otros miembros de la Comisión
Intereclesial de Justicia y Paz y más defensores de estas
Comunidades, a quienes tratamos por su trabajo a favor de los
derechos humanos, han sido amenazados o acusados por organismos
estatales represivos, de ser apoyos o miembros de la insurgencia.
Su Gobierno en lugar de pedir perdón públicamente
y rectificar, ha amenazado de manera reiterada y ordenado acabar
con estas Comunidades, al anunciar que las tropas que han sido
sistemáticamente agresoras y homicidas, van a ocupar militarmente
las tierras de estas poblaciones, no sólo destruyendo su
principio rector de neutralidad y distinción en el conflicto,
sino asegurando el despojo de estos territorios y títulos
colectivos, que ya vienen siendo usurpados violentamente por salvajes
proyectos económicos. Ya tenemos claro, Sr. Presidente
Uribe, con todos los elementos de juicio, previos a la masacre
y posteriores a ella, que está en marcha la decisión
de aniquilar esta valiosa y digna experiencia de construcción
social de valores de humanidad, que su Gobierno no está
dispuesto a compartir, como Usted lo ha expresado claramente en
sus discursos de ataque a la Comunidad, uno de ellos el 27 de
mayo de 2004, y hace unos días, el domingo 20 de marzo
de 2005, en un consejo de seguridad, en la misma zona donde fue
cometida tan execrable masacre. En esta última oportunidad,
Usted ha apuntado que "líderes, patrocinadores y defensores"
de las Comunidades sirven a la subversión o al terrorismo.
Mientras, convergen aterradoras amenazas, en Cacarica y Jiguamiandó
en esta última semana, como el pasado martes 29 de marzo
en Bogotá, con anuncios anónimos de asesinato de
los integrantes de Justicia y Paz.
La tragedia colombiana nos conmueve e interpela éticamente.
El silencio y la omisión nos parecen terriblemente cómplices.
No compartimos el objetivo de tergiversar la realidad, como se
pretende al punto de mantener la absurda tesis de negar la existencia
del conflicto, pisoteando la memoria de las víctimas y
atacando a quienes buscan sembrar esperanza en medio de una guerra
cruenta. Este mecanismo y otros de falseamiento, operan a favor
de la impunidad que su gobierno está consolidando. Deseamos
ver a Colombia en Paz y Justicia. Que no haya ni un muerto ni
un desaparecido más. Que ninguna persona sea detenida o
amenazada por su lucha por la verdad, la justicia y la reparación
dignas.
Hacemos responsable directamente al gobierno que Ud. preside,
Sr. Uribe Vélez, si esto continúa pasando, o algo
más grave sucediera, en las personas de Javier Giraldo,
los miembros de la Comisión Intereclesial de Justicia y
Paz u otro defensor de derechos humanos o integrante de las Comunidades
de paz y resistencia que ellos y otras organizaciones acompañan,
como la Comunidad de Paz de San José de Apartadó,
la Comunidad de Vida y Trabajo La Balsita de Dabeiba, las zonas
humanitarias de las Comunidades de Autodeterminación, Vida
y Dignidad del Cacarica, del Jiguamiandó, y de Familias
de Curvaradó.
Suficiente evidencia existe a nuestros ojos que ellos y ellas
están en peligro por la eficacia moral de su ejemplo. Hacemos
este llamado respetuoso, compartido por cientos de personas en
todo el mundo, para que recapacite y tal estrategia se detenga.
Atentamente,
François Houtart, sacerdote, sociólogo,
profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina,
Bélgica
Juan José Tamayo, teólogo, escritor, académico,
España
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, Argentina
Noam Chomsky, lingüista, escritor, académico, Estados
Unidos
Pierre Galand, Senador de Bélgica
Franz Hinkelammert, escritor, economista, profesor, Alemania
Pedro Casaldáliga, Obispo de São Felix de Araguaia,
Mato Grosso, Brasil
Boaventura de Sousa Santos, sociólogo, profesor de la Universidad
de Coimbra, Portugal
Thomas Gumbleton, Obispo Auxiliar, Arquidiócesis de Detroit,
Estados Unidos
Aviva Chomsky, académica, historiadora, Salem State College,
Estados Unidos
Joaquín Herrera Flores, jurista, escritor, académico,
España
Leonardo Boff, teólogo, filósofo, Brasil
Uxue Barkos Berruezo, Diputada por Navarra al Congreso de los
Diputados, España
Carlos Taibo Arias, académico, escritor, España
José Luis Galán, jurista, acusación en juicios
de Madrid, por crímenes contra la humanidad, España
Enrique Santiago Romero, acusación en juicios de Madrid,
por crímenes contra la humanidad, Vicepresidente Federación
de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos
Humanos, Secretario General de la Comisión Española
de Ayuda al Refugiado, España
Virginia Díaz, jurista, acusación en juicios de
Madrid, por crímenes contra la humanidad, España
Manuel Ollé Sesé, jurista, profesor universitario
de derecho penal, acusación en juicios de Madrid, por crímenes
contra la humanidad, Presidente Asociación Pro Derechos
Humanos, España
Carlos Slepoy Prada, jurista, acusación en juicios de Madrid,
por crímenes contra la humanidad, Argentina - España
Luis Cobiella, escritor, Primer Diputado del Común, Premio
de Bellas Artes e Interpretación, Canarias, España
Pierluigi Di Piazza, Sacerdote, escritor, Director del Centro
Ernesto Balducci, Udine, Italia,
Francisco Javier Vitoria, sacerdote, doctor en teología,
profesor Universidad de Deusto, País Vasco, España
Luis Capilla, sacerdote, investigador social, escritor, España
Tarsicio Lozano Huertas, Superior de la Comunidad de Jesuitas
de Cadalso, Madrid, España
José María Díez Alegría, teólogo,
escritor y profesor emérito, España
Javier Ruiz de Arana, S.J., Presidente del Comité de Solidaridad
Monseñor Oscar Romero, Madrid, España
José Luis Gómez Morales, Capellán de prisiones
y párroco, España
Isaura Navarro Casillas, Diputada al Congreso, Secretaria Cuarta
del Congreso de los Diputados, España
Agustín Drake Drake, Vicepresidente del Comité de
Solidaridad Monseñor Oscar Romero, Madrid, España
José Ángel Cuerda, jurista, ex alcalde de Vitoria,
País Vasco, España
Javier Ortigosa, profesor universitario, Presidente de la Asociación
de Psicoterapeutas
"Laureano Cuesta", Director del Instituto de Interacción
y Dinámica Personal, España
José Antonio García Monge, profesor universitario,
escritor, España
Ramón Fernández Durán, escritor, investigador
sobre economía mundial, España,
Samuel Ruiz, Obispo emérito de San Cristóbal, Chiapas,
México
Juan Genovés, artista, pintor, escultor, España
José Antonio Gimbernat, investigador, Consejo Superior
de Investigaciones Científicas, Presidente de la Federación
de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos
Humanos, España
Siguen 210 firmas...
Presentación del libro de investigación:
Deuda con la Humanidad.
Paramilitarismo en Colombia.
Contribuyen a la edición:
*Soldepaz.Pachakuti
*Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción
de los Derechos Humanos-España (con Estatuto Consultivo
Especial ante el ECOSOC de Naciones Unidas) (*)
*Coordinadora de Ctés Monseñor Oscar Arnulfo Romero.
*Iniciativa de Solidaridad Internacionalista.
*Federación de Ctés de Solidaridad con Africa Negra
del Estado Español.
*ALDEA-Nafarroa.
*Ecologistas en Acción.
*Coordinadora de Comunidades Cristianas Populares del Estado Español.
*Iglesia de Base de Madrid.
*Secretariado Internacional Cristiano de Solidaridad con América
Latina de Europa, SICSAL.
*Asociación Paz con Dignidad.
*Red Capicua: Colombia Ahora-Plataforma Internacional, Caso Urabá-Atrato.
*Centro de Documentación y Solidaridad con América
Latina y Africa, CEDSALA.
*Coordinadora Aragonesa de Solidaridad con Colombia, CASCOL.
*CEAR, Comisión Española de Ayuda al Refugiado.
*Comité de Solidaridad con América Latina (LASC),
Irlanda.
Apelación al Mundo, Desde Colombia.
En esta edición…de este esfuerzo
divulgativo, apoyado por organizaciones solidarias con un Pueblo
ferozmente golpeado, queremos compartirle desde nuestro terruño
lo que otros seres humanos han sufrido y están sufriendo
en un lugar del planeta llamado Colombia. No sufren por alguna
fatalidad, sino por la tolerancia con que nuestro mundo permite
a diario que muchos crímenes atroces queden impunes, pese
a haber avanzado mucho en elaboraciones teóricas sobre
la justicia. Ello facilita que se sigan perpetrando.
Invitamos a SABER y a ACTUAR En Consecuencia.
http://www.nocheyniebla.org/
Para pedidos: soldepaz.pachakuti@pachakuti.org
tel: 985141909
Precios por ejemplar: 5 euros al público.
3 euros, más gastos de envío, a las organizaciones.
4 de
julio de 2005