Soldepaz Pachakuti se dirigió en su día a las autoridades
colombianas por el irregular e injusto hecho de la detención
arbitraria del sacerdote de origen leonés Ricardo Lorenzo
Cantalapiedra, y de 20 pobladores del pueblito de Uribe. Muchas
semanas después también expresamos satisfacción
por la puesta en libertad del sacerdote y los 13 pobladores del
Departamento del Meta en Colombia, injustamente presos sindicados
del delito de rebelión.
El sacerdote, privado de la libertad junto con las demás
personas, era una víctima de la política de "seguridad
democrática" del gobierno de Álvaro Uribe Vélez,
empecinado en perseguir a la oposición social y política,
recurriendo incluso al pago de falsos testimonios como en este
caso.
La política de apresamientos o "judicializaciones
masivas" tiene a miles de víctimas más privadas
de la libertad como ALONSO CAMPIÑO BEDOYA (sindicalista
enfermo y preso en condiciones infrahumanas en Arauca), DIOGENES
CONTRERAS (detenido en Saravena), y decenas de estudiantes, campesinos/as,
indígenas, sindicalistas, defensoras/es de los derechos
humanos, hombres y mujeres que pagan injusta prisión por
oponerse al sistema histórico de exclusión social
y violencia de estado que se practica en ese país.
Soldepaz compartió en su día la alegría de
las personas de Justicia y Paz de Colombia por estas liberaciones
y exige del aparato judicial colombiano pronta y cumplida justicia
para los miles de prisioneros/as políticos/as que atiborran
las cárceles colombianas.

La visita del padre Ricardo a la sede de Soldepaz, acompañado
de representante de la ONG Jóvenes del Tercer Mundo, ha
servido para trasladar testimonio de la tremenda injusticia vigente
en Colombia, datos de la ferocidad represiva de Uribe contra su
pueblo, y alegría por compartir compromiso de presencia
cotidiana con la gente más humilde de Colombia.