Concentración el 21 de Febrero y carta a Uribe

CONCENTRACION el martes 21 frente al CAMPOAMOR en Oviedo.


Para solicitar el fin de la impunidad sobre los crimenes que se han cometido contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó , como caso emblematico del exterminio sobre la población civil y la resistencia civil no violenta en Colombia.



Apreciados amigos y amigas.
Acaba de terminar el I encuentro europeo de organizaciones solidarias con la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, realizado en Madrid los días 3,4y5 de febrero, y del cual participaron delegaciones de Alemania, Portugal, Nuevazelanda, Italia, Inglaterra, Suiza, Bélgica y España. Entre las principales conclusiones, figura la realización de la II Jornada Internacional de Solidaridad con la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, el próximo 21 de febrero, para recordar el primer aniversario de la masacre de 8 de sus miembros realizada, al parecer por el ejército colombiano, el 21 de febrero de 2005.

En relación a esta II jornada internacional, se decidió la redacción de una carta común, dirigida al gobierno colombiano, y la elaboración de un programa general que concentre la lista de actividades que con miras a la conmemoración del I aniversario de la masacre, se realicen en diferentes países de Europa y el mundo. De este modo, os hacemos llegar, la propuesta de carta que el 21 de febrero próximo, será consignada en las embajadas de Colombia en diversos países de América, Europa y Oceanía, y os pedimos, enviarnos la información sobre las actividades que vuestras respectivas organizaciones planean
realizar.

La entrega de la carta común a la embajada de Colombia en vuestros respectivos países, será ya una acción importante.

El programa general de actividades, elaborado con la información enviada por vosotros, será publicado en la página web de ACOMPAZ (Amigos de la Comunidad de Paz y otras resistencias civiles noviolentas, en el Estado español): www.acompaz.org, y será enviado a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

Impidamos que se olvide esta masacre,

impidamos que se imponga de nuevo la impunidad,

amplifiquemos la voz de los campesinos y campesinas de la comunidad de paz que piden verdad, justicia y reparación.

Gracias por vuestra solidaridad y por vuestra pronta respuesta.
recibid nuestro fuerte abrazo,ACOMPAZ

CARTA PARA DISTRIBUIR EN LA RED Y CONSIGNAR EN EMBAJADAS O CONSULADOS COLOMBIANOS

Doctor
ALVARO URIBE VELEZ
Presidente de Colombia
Bogotá

Respetuoso saludo.

El 21 de febrero de 2005, fueron torturados y salvajemente asesinados los miembros de la Comunidad de Paz: LUIS EDUARDO GUERRA, quien era el responsable en la interlocución con el gobierno nacional; su compañera BELLANIRA AREIZA; su hijo DEINER ANDRES, de 11 años de edad; ALEJANDRO PEREZ; ALFONSO BOLIVAR, líder de la zona humanitaria de Mulatos; su esposa SANDRA MILENA MUÑOZ; y sus hijos, SANTIAGO Y NATALIA ANDREA de 18 meses y 5 años de edad respectivamente. Numerosos testigos señalan al ejército colombiano como responsable de este crimen de lesa humanidad, tesis confirmada por diversas comisiones de investigación conformadas por juristas internacionales que se han desplazado a la zona de la masacre.

Este crimen señor Presidente, representó el inicio de una cadena de acontecimientos nefastos, que han hecho del 2005, uno de los años más trágicos para esta martirizada comunidad campesina. Entre las principales acciones contra la comunidad de paz tenemos:

- Después de la masacre, la comunidad fue victima de una fuerte campaña de estigmatización impulsada por altos funcionarios estatales y amplificada por los principales medios de comunicación. Fueron particularmente preocupantes las acusaciones infundadas contra los líderes de la comunidad y sus acompañantes nacionales e internacionales.

- La decisión unilateral de imponer en San José la presencia permanente de la policía, con el pretexto de proteger a la comunidad de paz, demostró los resultados catastróficos de la no concertación para la aplicación de las medidas provisionales ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos: Se destruyó el espacio de dialogo existente entre la Vicepresidencia de la República y la Comunidad de Paz; la comunidad se vió obligada al desplazamiento, lo cual empeoró las ya precarias condiciones de vida de estas familias campesinas; se revocó la decisión democraticamente adoptada por la comunidad de San José, en el sentido de no vender ni comprar alcohol, por considerar el licor un elemento multicausal de división, violencia intrafamiliar y comunitaria, y de agravamiento de la difícil situación económica de las familias. Ahora en el caserío de San José, florecen las cantinas, la prostitución y se elevan los niveles de violencia interna. Igualmente, se verifica allí, la presencia frecuente de reconocidos paramilitares.

- Persistencia de las amenazas y bloqueos económicos de los paramilitares, quienes a pesar del pregonado proceso de desmovilización, han continuado sus acciones ilegales contra los miembros de la comunidad de paz, con la complicidad por acción y/u omisión de miembros de la Fuerza Pública.

- En noviembre del 2005 y enero del 2006, fueron asesinados por el ejército, los líderes de la zona humanitaria de Arenas Altas ARLEN SALAS y EDILBERTO VASQUEZ. Como usted sabe, las zonas humanitarias de la comunidad de paz, han sido respaldadas por la Defensoría del Pueblo y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como mecanismos válidos de protección de la población civil y aplicación del Derecho Internacional Humanitario.

Nos preocupa señor Presidente, constatar que los altos niveles de violencia que históricamente han victimizado a los campesinos y campesinas de la comunidad de paz, no solo no han disminuido, sino que tienden a aumentar, ahora complementados con la intensificación de estrategias de estigmatización pública, violencia directa, persecución judicial y bloqueo económico. Igualmente expresamos nuestra preocupación por la impunidad en que se encuentran los más de 165 asesinatos y en general, las más de 400 violaciones a los derechos humanos, sufridas por esta comunidad, a manos de los actores legales e ilegales que protagonizan el conflicto armado colombiano. Teniendo en cuenta lo anterior, solicitamos al señor Presidente:

- Informar sobre el estado actual de las investigaciones que deberían conducir a la captura y condena de los autores materiales e intelectuales de los asesinatos de LUIS EDUARDO, BELLANIRA, DEINER, ALEJANDRO, ALFONSO, SANDRA, NATALIA, SANTIAGO, ARLEN Y EDILBERTO.

- Concertar con la comunidad de paz, la aplicación de las medidas cautelares y provisionales dictadas por la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y el cumplimiento de la sentencia de la Corte Constitucional T-327 de 2004 que ordenan la concertación e implementación de acciones eficaces de protección de la Comunidad de Paz.

- Intervenir para que sea aceptada la propuesta comunitaria de conformar una comisión nacional e internacional que determine las razones de la impunidad respecto a los crímenes cometidos contra la comunidad de paz en sus casi 9 años de existencia. Esta sería la mejor forma de desbloquear las relaciones entre el gobierno nacional y la comunidad de paz, de buscar la verdad y de hacer justicia. En sus primeros años, testigos de los crímenes cometidos por los actores armados, rindieron sus testimonios ante los organismos de investigación competentes, a pesar de esto, se verifica una impunidad del 100% y peor aún, se registraron homicidios e intimidaciones contra las personas que se atrevían a rendir declaraciones. Esto explica señor Presidente, la razonable actitud de la comunidad de paz en el sentido de no rendir más testimonios ante la justicia colombiana, pues no solo se ha rebelado una acción inútil, sino también, altamente peligrosa. .

La indignación mundial por la masacre de San José, sigue creciendo. Con motivo de su primer aniversario, organizaciones sociales y entes locales de numerosos países en distintos continentes, realizarán variadas actividades de memoria y denuncia, con la esperanza de que este crimen contra la humanidad no quede en la impunidad odiosa que lamentablemente caracteriza la violencia colombiana.

Atentamente,
Firma:


enviar copia de la carta a: soldepaz.pachakuti@nodo50.org

 

15 de Febrero de 2006