Veeduría Electoral en Colombia:

Preguntas sin ninguna retórica.
Barrancabermeja.


Preguntas sin ninguna retórica.

Mañana domingo 12 se celebran elecciones generales para Cámara y Senado, y por vez primera en la historia una Comisión Internacional de Veeduría se ha conformado, a pedido de algunas organizaciones sociales,( porque al gobierno maldita la gracia que le hace, y el CNE hasta el ultimísimo momento no ha entregado las credenciales oficiales).

De ella hacen parte las personas que integran la Comisión Asturiana de verificación a los DDHH, que en estos días permanece en intensa actividad en Colombia, empezando por Bogotá.

En Bogotá, dicen los politólogos con los que la Veeduría se ha reunido, pudiera parecer que existe una cierta democracia formal, con aspectos de representación y de oposición, que ha permitido incluso que haya un gobierno local progresista..

En Bogotá se refugian miles de desplazados por la violencia provenientes de otras regiones, y se refugian también para esconderse centenares de líderes sociales..

En Bogotá la Comisión Asturiana acompañó el impresionante duelo por la muerte a bala de policía de un estudiante. Otro estudiante de la Universidad permanece gravemente herido.

¿Apariencia democrática en Bogotá? Pues esa propaganda favorable es desmentida y contradecida también por el Comité Distrital de DDHH dependiente de la Personería, que en su Segundo Congreso ha concluido en que la Violación de DDHH en Bogotá y Cundinamarca no sólo es grave sino que tiende a empeorar..

Y si salimos de Bogotá…

Nos encontramos, según los estudios más imparciales, con “novedades” significativas en el ámbito de control político, económico y electoral en amplias zonas del país, donde el paramilitarismo desplaza a los partidos tradicionales, liberal y conservador, y ocupa directamente la representación electoral, eliminando físicamente a los rivales, o amenazándolos para que haya un solo candidato: el paramilitar .

Y podría entonces inferirse la preguntita…¿pero no es que se han desmovilizado los paramilitares con Uribe?

Pues ese temita está bien marcado en la agenda política de todos los grupos sociales, y desde luego en la preocupación de la población..

“Desmovilizándose”, o acogiéndose a las increíbles ventajas ofertadas por el gobierno, están, cada día, nuevos grupos y subgrupos y divisiones de grupos del paramilitarismo.

De tal manera que si al comienzo se dio la cifra oficial de 13.000 paracos, resulta que en la contabilidad gubernamental ya se han desmovilizado 23.000, y han entregado 12mil armas (¿), y aún quedan muchos grupos, que irán presentándose gradualmente a medida que sean funcionales a la agenda electoral del momento.

AL CIRCO de la desmovilización supuesta se han apuntado entonces los narcotraficantes “independientes” del gobierno: van y compran una compañía, un batallón, un comando, una fuerza de tarea, y “se entregan”.

Si antes estaban expuestos a cárcel e incluso extradición, después de la firma salen listos y limpios para seguir haciendo lo mismo de forma legal, y presentar candidaturas políticas.

Uno de los “fallos” del proceso uribista es, por contradicción, que los políticos tradicionales (liberales, conservadores) son separados del control político territorial, y los nuevos amos, uribistas por convicción o por pacto, se enseñorean de la mitad de Colombia dejando en el ridículo más explícito a la “democracia representativa” colombiana.

Claro, dicen algunos, pero cuando se exterminó la Unión Patriótica no hubo ningún escándalo o preocupación extrema…¿y por qué ahora si tendría que ser..?

¿Elecciones libres en este contexto?
¿Con regiones enteras copadas económica, política, social y militarmente por los sanguinarios paracos de la motosierra?

¿Avalará la “comunidad internacional” OTRA VEZ este desparpajo para la Reelección que significará mayor Represión..?

¿Elecciones democráticas estas, donde connotados asesinos de millares, como el general Rito Alejo del Río, compadre político de Uribe, se presenta a senador para prolongar la infame Impunidad concedida por el establecimiento?

¿Elecciones “presentables” ante el mundo, cuando las víctimas y familiares son señaladas por los victimarios…y convertidos perversamente en verdugos, para darles triple ración de represión?

¿Elecciones “aprobables” o reprobables?

Cuando los autores directos de 57.000 asesinatos campan a sus anchas, controlan las urnas y las conciencias, y siguen produciendo nuevas aberraciones contra la población, en un proyecto exitoso, diseñado y planificado para robar extensas tierras de campesinos, indígenas y afrocolombianos?

¿Cómo se puede avalar una política de terrorismo de estado, aun cuando se maquillen con elecciones, votos y urnas?

¿Debe no obstante, apoyarse la valentía (¿o la voluntad de suicidio?) de miles de personas, que en medio del terror se atreven a ocupar espacios públicos, a ser candidatos, a defender propuestas también en lo electoral?

¿O no?

¿Ocuparía sino TODO el espacio político la extrema derecha genocida?

¿Es viable una democracia que obliga a las victimas a votar a los verdugos?...o supone una vuelta de tuerca mayor, un instrumento de tortura y humillación aún mayor que los que inventó la santísima inquisición..?

 

 

Barrancabermeja.

Lean a Laura Restrepo, novelista de moda, y verán estupendas referencias a este puerto petrolero sobre el impresionante río Magdalena..

Una ciudad, por esa relación de comunicación fluvial y de extracción de petróleo, convertida en blanco de apetencias y construida por esfuerzos múltiples, entre los que preponderan los colectivos de las organizaciones populares.

La USO, el sindicato estatal de los trabajadores petroleros, tiene aquí el 80% de su afiliación, y también del centenar de dirigentes asesinados, algunas de cuyas fotos nos reciben en la sede sindical…

La delegación asturiana llega, para escuchar diversos informes y testimonios, del Obispo, del Defensor, de la Veeduría Regional Electoral, y para acompañar en un almuerzo a Lili, viuda de Hector Díaz, trabajador temporal de ECOPETROL, afiliado a la USO, asesinado la semana pasada por sicarios a la puerta de su casa cuando iba para el trabajo en el turno de noche..

En la Barranca mítica, las horas que la delegación asturiana permanece bajo el calor sofocante, no dejan de producirse y prolongarse nuevos hechos de apropiación de lo público, a golpe de terror, aun en la calma chicha que precede al día electoral, y que magistral y sencillamente nos traslada el Defensor Regional del Pueblo, una instancia gubernamental creada en la Constitución del 91, que realiza su trabajo con solo dos profesionales, para atender a 42 municipios de 8 departamentos que conforman el Magdalena Medio.

150 personas asesinadas en 2005. 500 familias tuvieron que irse por amenazas paramiliatres. 90% de impunidad para los asesinatos. 100% de impunidad para las desapariciones. Ese es el balance escueto del doctor Jorge Gómez.

Y es que el paramilitarismo nació aquí, en esta región. Y permanece y aumenta su poderío y control.

Un control marcado por el tráfico de cocaína, el robo masivo de petroleo a las cañerías de la empresa estatal, en las extorsiones a comerciantes y a los mismos municipios.

El señor Defensor hizo un análisis muy crítico de la ley de impunidad del gobierno, en base a los elementos comprobables en el Magdalena Medio, diciendo que el estado se muestra públicamente muy respetuoso con las estructuras paramilitares, mientras estas siguen operando después de la firma. Y afirma que si en Barrancabermeja hay tan altísimos índices de violencia es por que la población, históricamente se ha resistido a aceptar la lógica del terror paramilitar.

La petición pública de Uribe de que los desmovilizados paramilitares se adscriban a la red de informantes es interpretada por el Defensor en Barranca como un daño tremendo a la democracia, a su imagen y a su integridad.

Considera el doctor que el ejecutivo le apuesta todo a la guerra y todos los recursos van allí, con lo que instituciones del estado, como la Defensoría y otras quedan como adornos sin recursos , personal ni presupuesto para realizar la encomienda constitucional.

El Defensor nos informa que ha hecho llegar a las autoridades militares un reclamo de petición de libre tránsito en las zonas rurales, que no sabe si los militares atenderán: si así no fuera los campesinos no saldrían a votar el domingo, pues es tal el terror, que cuando la fuerza pública está cerca la población deja de transitar, mucho menos si la distancia es larga… (los militares consideran y tratan como tales de sospechosos a todos los campesinos por el sólo hecho de serlo).

Anuncia el Defensor una preocupación sobre que el radicalismo verbal ostentado por los candidatos amigos de los paramilitares durante la campaña se convierta en nueva violencia después del domingo, cuando los resultados se conozcan, e interpreta que si el presidente Uribe sigue propiciando el armamentismo generalizado podría estar promoviendo una guerra civil: ante lo cual la propuesta más lógica y contraria sería instar al refuerzo de la ciudadanía, al comportamiento civil, al libre juego democrático sin amenazas.

Durante la campaña, además de la fuerza, se ha utilizado la sutileza de otras presiones, como el regalo de mercancías, de almuerzos, de promesas de puestos, para buscar el voto en la población empobrecida, y nos segura que eso no se puede detectar en una breve Misión Internacional como la nuestra.

Muy parecidas son las interpretaciones, datos y análisis entregados por el Vicario General de la Diócesis, y por los diferentes “testigos” (interventores) de la Veeduría Regional, que se aprestan a hacer seguimiento a las elecciones.

Si acaso se abunda en que el aeropuerto de Barranca se ha convertido en un centro para la fumigación masiva con venenos (glifosato) y que a pesar de recibir el obispo a una delegación de la Unión Europea que decían haber obtenido del presidente Uribe promesa de cese de las citadas fumigaciones, en realidad Uribe engañó a la Unión Europea, y tras quince días volvió a fumigar masivamente a plantaciones, campesinos, indígenas..

Afirma el señor Vicario que la desmovilización es un cuento, y que ahora a los paramilitares les pagan desde el estado directamente, y que la población vive una gran preocupación, miedo, en medio de la pobreza, la injusticia, la desigualdad creciente.

Su tesis es que en Barranca se está en una transición del paramilitarismo basado en la barbarie, hacia el paramilitarismo basado en la seducción, donde la estrategia pone las millonadas de plata habida ilegalmente, para legalizarla por una parte, y para hacer campaña política que consolide el botín de guerra, con el lavado y planchado de dinero del narcotráfico, del robo de gasolina, de las extorsiones…

15 de Marzo de 2006