informe entregado a la fiscalia de colombia

FISCALÍA


· PUERTO TOLEDO (DEPARTAMENTO DEL META). La comunidad denuncia que por el río Guejar bajaron 10 cadáveres que fueron recogidos por la misma comunidad y que aún están pendientes de identificación. Se exige la investigación de los referidos hechos y una Comision que identifique a als victimas.

· KANKUAMOS. Denuncian que durante el gobierno del presidente Uribe, 112 Kankuamos fueron asesinados. Esta comunidad indígena señala como responsable de los citados crímenes al grupo paramilitar de “Jorge 40”. Un 80% de estos casos no han sido siquiera investigados. Así mismo denuncian que 22 miembros de la comunidad se encuentran presos, víctimas de diferentes montajes.

· JOSÉ MURILLO. Tras 31 meses sindicado y preso en la cárcel de La Modelo, aún está pendiente de juicio.

· COMUNIDAD DEL CASANARE. Esta comunidad denuncia que hasta el momento, la fiscalía no ha iniciado procedimiento alguno en orden a la averiguación y esclarecimiento de la desaparición de más de 60 personas, 91 según datos de la propia defensaduría.

· CIUDAD BOLÍVAR. Comunidades de la zona denuncian hechos gravísimos: la muerte de más de 170 jóvenes en 2005 de edades comprendidas entre los 12 y los 19 años a manos de los paramilitares con la complicidad de la policía. Estos crímenes de ciudadanos menores de edad en su mayoría no han sido investigados.

· HÉCTOR DÍAZ. Empleado de la empresa ECOPETROL, fue asesinado el día tres de marzo del año en curso, en presencia de su familia cuando salía de su casa para dirigirse a su lugar de trabajo. Ante el temor de que el crimen quede impune, se exige la investigación de los hechos.

· MARTA GIRALDO. Denuncia el asesinato de su padre, quién fue ejecutado extrajudicialmente por tropas militares del Batallón de Alta Montaña nº 3 de Rodrigo Llorera. Los hechos descritos se sucedieron la pasada semana en su vivienda, situada en una finca próxima a Chipichapa. Se denuncian también las diferentes y graves irregularidades que se sucedieron tras el asesinato: manipulación del cadáver y la escena del crimen, prohibición por parte de las autoridades al acceso de los familiares y abogados al lugar de los hechos hasta 12 horas después de la perpetración del crimen. (Existe soporte gráfico de los hechos relatados).

· JHONY SILVA. Estudiante de 5º curso de químicas de la Universidad del Valle, asesinado en la propia Universidad el día 22 de septiembre de 2005. La policía nacional intenta desviar la investigación, inculpando a los estudiantes y compañeros del joven asesinado; denuncia además la familia el nombramiento de cinco fiscales distintos para la investigación del caso en los seis meses que el proceso lleva abierto.

· ORIVAC. Denuncian la masacre acaecida el 17 de septiembre de 2001 en Ladrillo y Palmira, cerca de Pradera; una familia entera es detenida, torturada y posteriormente ejecutada; incluido un menor de edad. La comunidad responsabiliza al Bloque Calima de los paramilitares –Alias Roger-, denunciando la impunidad en que estos crímenes han quedado hasta la fecha.

· JUAN JOSÉ RAMÍREZ VÉLEZ. Reinsertado del M19 y establecido en España desde el año 2000, donde goza de la condición de asilado. Es vinculado por la fiscalía en seis procesos distintos, por delitos de secuestros masivos, homicidio, hurtos, fuga de presos y otros; todos ellos cometidos tras su llegada y permanencia en España. Concretamente está radicado por las fiscalías de Cali con los números: 19000 364522 364587 364738 390832. También es radicado por la fiscalía de Pompayan con el número 54262. En el caso de Juan José, sorprende igualmente que el ejército nacional ofrezca por su captura, vivo o muerto, una recompensa, al tiempo que en los últimos años, el mismo ejercito nacional, anunció en más de una ocasión su detención.

17 de Marzo de 2006