Aprobada
Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas
ALAI
ALAI AMLATINA, 29/06/2006.- En la tarde de este jueves 29,
el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó
en
Ginebra la Declaración Universal de Derechos de los
Pueblos Indígenas, por 30 votos a favor, doce abstenciones
y dos votos en
contra (Canadá y Rusia). El texto será presentado
para su sanción final a la Asamblea del organismo mundial
que tendrá
lugar en el segundo semestre de presente año.
La Declaración establece que los pueblos indígenas
tienen el
derecho, como colectividades o como individuos, a todos los
derechos humanos y a las libertades fundamentales reconocidas
por la ONU. Además reconoce el derecho de estos pueblos
a su
autodeterminación y a preservar y fortalecer sus diferentes
instituciones políticas, legales, económicas,
sociales y culturales,
al tiempo que mantienen sus derechos a participar de manera
plena, si así deciden, de la vida económica,
social y cultural de los
países donde viven.
La aprobación de la Declaración que se venía
discutiendo en las
Naciones Unidas desde 1995 provocó regocijo entre los
indígenas
que asisten a las reuniones de la ONU en Ginebra. Este proyecto
fue declarado prioritario por el recientemente creado Consejo
de
Derechos Humanos, que sustituyó a la Comisión
de Derechos
Humanos, incluyéndolo en la agenda de una de sus primeras
sesiones.
Los países que se abstuvieron en la votación
sobre la Declaración
fueron Ghana, Marruecos, Nigeria, Argelia, Túnez, Senegal,
Argentina, Filipinas y Ucrania. Estuvieron ausentes Gabón,
Djibouti y Malí. La posición de Argentina quebró
la unidad
latinoamericana que apoyó la proposición presentada
por Perú.
Las razones habría que buscarlas en el diferendo que
mantiene
con Gran Bretaña por la posesión de las Islas
Malvinas. Buenos
Aires teme que los habitantes de las Malvinas, descendientes
de
los británicos, podrían reivindicarse como población
autóctona y
reclamar el derecho de autodeterminación.
Los representantes indígenas reunidos en el Caucus
de los Pueblos Indígenas emitieron la siguiente declaración:
En esta memorable ocasión, en nombre del Caucus indígena,
queremos expresar nuestra emoción más profunda
sobre la
adopción de la Declaración Universal de los
Derechos de los
Pueblos Indígenas.
La Sociedad de Naciones no reaccionó ante las demandas
de los
representantes de los Maori y de la Confederación Iroques,
así que
las raíces de la actual Declaración tienen lugar
en 1974 y con el
monumental informe de Cobo.
En 1977, la decisiva reunión de los pueblos indígenas
aquí en las
Naciones Unidas apremió a la comunidad internacional
para que
prestara atención a los pueblos indígenas de
las Américas.
En este contexto se tomó la importantísima recomendación
de
establecer el Grupo de Trabajo sobre las Poblaciones Indígenas.
El importante trabajo de los cinco expertos independientes
del
GTPI, dos de los cuales están aquí hoy con nosotros,
Erica Irene
Daes y Miguel Alfonso Martínez, refleja que nuestras
constantes
demandas por el reconocimiento de nuestro carácter
específico y
de nuestros derechos deberían ser consideradas.
Persistimos en nuestros esfuerzos y nos mantuvimos vigilantes
en
contra de las fuerzas estatales más importantes del
mundo.
Nosotros confiamos en nuestra capacidad para involucrarnos
en un
debate sustancial, con posiciones que se mantuvieron
consecuentes con el derecho internacional.
Uno de los resultados más importantes ha sido que
a través de
todas nuestras expresiones, algunas de ellas en nuestras propias
lenguas, hemos podido educar a la comunidad internacional
sobre
el estatus, los derechos y las condiciones de vida de los
pueblos
indígenas en todos los rincones del mundo.
Nosotros continuaremos haciendo esto en el Foro Permanente.
El
verdadero legado de la Declaración, será la
manera en que los
pueblos indígenas de mundo, en colaboración
con los Estados,
daremos vida a estas palabras.
La verdadera prueba será el cómo esto tendrá
un impacto en la
vida diaria de nuestros pueblos.
Mientras que este reconocimiento del carácter específico
y
fundamental de los derechos humanos individuales y colectivos
es
importantísimo, es su implementación en el ámbito
de las
comunidades lo que tendrá un impacto y dará
a nuestros niños la
esperanza de un futuro en el que sus vidas e identidades serán
respetadas.
Sería injusto por nuestra parte nombrar a aquellos
Estados que
han tenido un papel de liderazgo en llegar a donde nos
encontramos hoy.
Ellos saben quienes son y nosotros sabemos quienes son ellos.
Han trabajado con nosotros para asegurar que se consiguiera
este
importante instrumento de derechos humanos.
No les olvidaremos y pediremos a nuestros pueblos que les
rindan
homenaje.
Confiamos que cada de uno de ustedes estará también
con
nosotros en la Asamblea General.
Finalmente queremos expresar nuestro agradecimiento al
Presidente- Relator Chávez por sus grandes esfuerzos
para llegar
a la finalización con este texto. Su paciencia para
asegurar que
los Estados y los Pueblos Indígenas contribuyó
efectiva y
equitativamente al resultado final y merece nuestro mayor
aprecio.
Expresamos nuestra aspiración como Pueblos Indígenas
por una
armonía de acuerdo con la naturaleza y tenemos la esperanza
de
que nuestros futuros como pueblos indígenas y Estados
se
encontraran para hacer posible nuestra contribución
positiva a la
humanidad.