30
de enero. Día mundial de la paz
Cada año, desde 1964, el día 30 de enero se
celebra el Día Escolar de la
No violencia y la Paz en conmemoración del día
de la muerte de Mahatma Gandhi,
el hombre que con su lucha pacífica y sus acciones
de no-violencia, consiguió que la independencia de
la India, su país natal, se hiciera realidad. El respaldo
final llegó cuando en 1993 la UNESCO reconoció
la fiesta y convirtió en Día Mundial el 30 de
enero.
Es un buen día para ver cine, en el marco de las actividades
de Cine y Derechos Humanos, que
desde Soldepaz venimos desarrollando en Institutos y Centros
Culturales de Asturias.
Este día hemos proyectado: Internacionales
en Palestina, una película con numerosos reconocimientos,
del asturiano Alberto Arce.
Viajar a Palestina para unirse a un movimiento cuyo objetivo
es protestar, a través de la resistencia no violenta,
contra una ocupación que dura ya cincuenta y siete
años suena como una locura de difícil explicación.
Pero aun así, más y más personas lo hacen
cada año. El Movimiento de Solidaridad Internacional
(ISM) es uno de los grupos que apoya esta resistencia.
Este documental nos muestra esa lucha, el levantamiento de
barricadas y cómo se reta a los soldados que ocupan
casas en una ciudad bajo toque de queda; en definitiva, se
oponen desarmados frente a uno de los ejércitos más
poderosos del planeta.
Alberto Arce es politólogo
y periodista.
Su primer cortometraje «Nablus, la ciudad fantasma»,
consiguió un gran reconocimiento a nivel nacional.
A continuación realizaron «El guetto de Qualquilia»,
que aborda la situación actual en Palestina, al igual
que éste, su primer largometraje, «Internacionales
en Palestina».
Rafael Palacios, Director de
la Axencia de Cooperación, anunciado para el debate,
no pudo estar en el Club de Prensa por estar llegando desde
Argentina. Pero ese motivo, el viaje a la Argentina,
fue excusa utilizada por Javier Arjona para iniciar algunas
reflexiones, tras la proyección de la película
y los comentarios de Alberto Arce.
Como en Palestina, "A Cuerpo" se construyen solidaridades,
aportes para la Paz. Por ejemplo en la Plaza de Mayo: en el
año en que se cumplen 30 años del cruel golpe
militar: LAS MADRES , construyendo
la Paz, cada día, reclamando a sus Hijos Desaparecidos
por el ejército. Construyendo, y ayudando a construir,
Ellas, lo que sus hijos habrían estado haciendo: Escuelas,
la Universidad Popular de Madres, la Librería, Biblioteca,
Videotecha, los Mercados, los Trueques, las Fábricas
Recuperadas, la Marcha de la Resistencia,
en cuya 25 edición Asturias estuvo presente..contra
el Hambre que es un crimen..
No se construye la Paz, sino al contrario, si se guarda penoso
silencio cómplice sobre los asesinatos masivos, el
clima de persecución y guerra promovido por gente como
Uribe Vélez contra el pueblo colombiano. Si además
este señor ha sido y es amparador, creador, y legalizador
de los paramilitares que usan la motosierra
para provocar el horror suficiente para que indígenas
y campesinos abandonen las tierras y se apoderen rápidamente
de extensos territorios. No se construye la Paz, si desde
Trubia se le venden, en jugoso negocio, armas para matar indígenas
al genocida.
No se construye la Paz, teniendo tan cercana la experiencia
de Argelia, donde occidente se brutalizó al negar legitimidad
a un triunfo electoral y provocó miles de miles de
muertos, si ahora se repite neciamente el gesto respecto a
Palestina.
La Paz se construye por la gente.
Y ese es el ejemplo de Gandhi y tantos otros.
Los Valores de la Paz debieran
ser prioritarios en el trabajo de pedagogos y pedagogas, de
los sindicalistas, de los cristianos, de los activistas sociales..
Y en ese reto, siempre nos provocará Palestina. Colombia.
Iraq. Sahara. Haití. Afganistan, el Congo, etc..
Soldepaz.Pachakuti.