pachakuti en Colombia: denuncia en zona indigena embera chamí

De este resguardo indígena es Hernando Hernández: que estuvo seis meses acogido a un programa temporal en Asturias. A su regreso hubo de desplazarse de su comunidad, y vivir lejos, en Bogotá. Allí asumió responsabilidades en Fensuagro. Meses después fue encarcelado, por los mismos policias encargados supuestamente de custodiar su seguridad, con el montaje habitual de los anónimos informantes (llamados popularmente sapos). Tras varios meses de cárcel salió en libertad, pero igualmente perseguido .
 
ALERTA. RÍO SUCIO-CALDAS

En la noche del día 30, un grupo de paramilitares pertenecientes al Bloque Central Bolívar, al mando del criminal Iván Roberto Duque, alias  Ernesto  Báez, irrumpieron en la comunidad de Portachuelo a altas horas de la  noche  con la intención de llevarse a varios de los líderes comuneros.

Con capuchas, indumentaria típica del ejército colombiano y armas de la  misma procedencia, intimidaron durante horas a la comunidad,  preguntando y  localizando a las personas previstas para ser arrancadas de su  comunidad.

Hartos de la situación y en un acto de valiente dignidad la comunidad  se les  enfrentó y logró finalmente que no se llevaran a nadie.

Lo que viene a continuación supone un acto más de descaro e impunidad  de las  fuerzas armadas colombianas:

En la huida cobarde de los criminales se dejaron una motocicleta y  varias  prendas con la marca del ejército colombiano.

A las pocas horas, el responsable del Batallón Ayacucho del Ejército  Colombiano instalado en la zona, acudió a reclamar los objetos  (motocicleta  incluída) abduciendo que le pertenecían.

La comunidad ha formado un consejo de seguridad que está 24 horas  alerta y  prácticamente sitiada.
Exigimos:

Al Gobierno Colombiano que se investiguen y clarifiquen los hechos. en  qué  clase de connivencia actúan ejército y paramilitares?.
 
Que se castigue a los culpables de haber promovido dichos actos,  directa o  indirectamente.

Que se garantice la seguridad de las comunidades emberá de Río Sucio.

Que desmantelen YA la implantación de los grupos paramilitares en la  zona y  del asentamiento del ejército que no ha provocado otra cosa que no sean desgracias para la población.

A las organizaciones de ddhh, nacionales e internacionales: Seguimiento del caso.

Comunicación con los estamentos del gobierno colombiano responsables  del  tema.

Denuncia ante las autoridades de sus países y organismos  internacionales,  sabiendo además que la comunidad tiene medidas cautelares, al haber sido  macartizados y reprimidos desde hace varios años por reivindicar sus  derechos.
 
Autoridades Indígenas . Riosucio. Caldas. Colombia.


DENUNCIA PÚBLICA

La Comunidad indígena de Portachuelo ubicada en el Resguardo de Cañamomo Lomaprieta perteneciente a los municipios de Riosucio y Supía Caldas reunida hoy 1 de diciembre en asamblea general nos permitimos dar a conocer a las ONGs defensoras de los Derechos Humanos y a la Comunidad internacional la siguiente agresión contra nuestro territorio:

Descripción de los hechos:

Siendo las 8: 00 p.m. del día 30 de Noviembre de 2006, se encontraba reunida la comunidad de Portachuelo en el Centro Cultural, con motivos de avanzar en los preparativos de la Asamblea Constitutiva de la Asociación de Paneleros del Resguardo Indígena de Cañamomo y Lomaprieta, programada para el día 4 de diciembre del presente año. A la hora anteriormente indicada, personas de la comunidad de Paneso, vecina a la de Portachuelo, alertan vía telefónica sobre la presencia de seis hombres encapuchados en tres motos, portando de manera visible armas largas y cortas.

A las 8:30 p.m. los seis hombres llegan con las luces de las motos apagadas a la vivienda de los comuneros indígenas, Luís Fernando Hernández Trejos de 21 años de edad, identificado con cédula 9.912.001 de Riosucio Caldas, Diana Marcela Hernández Trejos de 22 años de edad, identificada con cédula 30.415.447 de Riosucio Caldas, Dalidier Hernández Trejos de 15 años de edad, identificado con tarjeta de identidad 11900 de Riosucio Caldas, y los niños Huber Mairon Suárez de 8 años de edad, Jhon Alejandro Hernández Trejos de 6 años de edad, Jhojan Estiven Hernández Trejos de 6 años de edad y Jeison Daian Hernández Trejos de 2 años de edad; los hombres motorizados con gritos desde la carretera, piden que salgan todas las personas que se encuentran en la casa. Luís Fernando Hernández Trejos sale de la casa y lo primero que ve es un hombre encapuchado con un chaleco reflectivo, el hombre lo agarra de la mano y lo empuja para la carretera donde estaban ubicados otros dos encapuchados a un lado de dos motos quienes le obligan a subirse a una de ellas, hecho al que el comunero se resiste, acto seguido, el resto de familia intenta salir pero los encapuchados los obligan a entrarse, situación que genera pánico entre las personas presentes en la vivienda, quienes con gritos alertan al resto de la comunidad que se encontraba reunida en el Centro Cultural.

Los hombres al ver que Luís Fernando se resiste a montarse a la moto lo obligan a caminar carretera abajo apuntándole con una pistola en la cabeza; la familia al ver que se están llevando al Luís Fernando sale desesperadamente, los niños se le cuelgan del cuello y lo agarran de los brazos. Mientras los encapuchados gritaban “sino va a caminar quémenlo ahí”, “entren esos barrigones para dentro sino explótenselo ahí”, “suéltenlo que ahora se lo volvemos a traer”, a la pregunta de por qué se lo iban a llevar los hombres no responden nada. Mientras esto sucedía dos de los hombres entran a la casa y tiran todas las cosas que en ella se encontraba, también dañan el cielorraso de la misma.

La comunidad reunida en el Centro Cultural al escuchar los gritos, decide auxiliar a la familia que estaba siendo agredida. En el momento en que la comunidad se acerca al lugar de los hechos, es atemorizada con disparos de armas de fuego. La comunidad se agrupa y se resguarda para no ser afectada, pero con el fin de auxiliar continúan lanzando piedras y palos pidiendo que devuelvan al comunero Luís Fernando, hecho al cual los encapuchados responden desafiando a la comunidad diciendo, “quítenoslo si son hombres hijueputas” “Vengan por el si son hombres, perros bandoleros”. La comunidad sigue avanzando con piedras y palos, los encapuchados siguen disparando ráfagas de fúsil y retrocediendo al ver a la multitud indignada, circunstancia que los obliga a retirarse y dejar abandonada una moto, la cual posteriormente fue identificada con placa PHC47A, No. de chasis 9FSSFIIAXGC094578 y de motor F103-228372, y un sombrero verde desgastado de supuesto uso privativo de las Fuerzas Militares.

En este momento Luís Fernando y el resto de familia logra escapar tirándose a rodar por un monte. Mientras tanto, los agresores emprenden la retirada ante la valerosa reacción solidaria de la comunidad, la cual alcanzó a escuchar los gritos de uno de los maleantes que decía “Carlitos, aunque sea salvemos la moto, no dejemos tirada la moto”, a lo que otro le respondió “no no no, vamos saliendo, por ahí esta despejado, vamos saliendo”.

Acción de la Comunidad frente a los hechos

Ante las llamadas de alarma de la comunidad a las autoridades competentes, se recibe respuesta con presencia del Ejército aproximadamente a las 10:00 p.m. llegando al lugar en la misma dirección por donde salieron los agresores en dos motos, sin encontrárselos por el camino, según comentó el Teniente Molina mas adelante; posteriormente llega la policía por la vía que conduce de Riosucio a la comunidad aproximadamente a las 11:00 p.m.

El Ejercito en vocería del teniente Molina, perteneciente al Batallón Ayacucho, interpeló a la comunidad sobre los hechos ocurridos momentos antes, a lo cual la comunidad explicó y manifestó que los hombres encapuchados habían salido en dirección por donde el Ejército había llegado, Ellos responden no haberlos visto. Seguidamente reclaman una moto que les habían reportado como perdida y piden llevarse la que la comunidad retuvo.

Hacia las 11:00 p.m. llega el Gobernador del Resguardo con su delegación y al darse cuenta de lo ocurrido manifiesta la no existencia de garantías para notificar oficialmente los hechos, y propone realizar una jornada de socialización interinstitucional sobre lo sucedido para el día siguiente, 1 de diciembre de 2006.

La comunidad, en un gesto de resistencia civil, permanece toda la noche y el día siguiente concentrada en el sitió sagrado, Plazoleta de Portachuelo, hasta que culmine la jornada propuesta.

Sesión extraordinaria del Comité Interinstitucional de Seguridad y Convivencia Ciudadana

A las 9:30 a.m. del día 01 de Diciembre se instala la reunión con presencia de la comunidad, sus autoridades indígenas, Personera Municipal de Riosucio, Defensora Comunitaria de la Defensoria del Pueblo, Alcalde de Riosucio, Comandante del Cuarto Distrito Policía Nacional (Mayor Esteban Guzmán), Comandante General Batallón Ayacucho (Teniente Coronel Julio Cesar Rojas), Jefe del C.T.I. de la Fiscalía de Riosucio (Sr.Gildardo Alzate) y el Secretario de Gobierno de Riosucio (Sr. Orlando Trejos).

En esta reunión el Comandante del Batallón Ayacucho manifiesta, que lo sucedido obedece a una confusión, puesto que él había autorizado una operación de registro con unidades encubiertas de civil, ante una información telefónica sobre la presencia de subversivos en la zona. Dijo además, que los individuos de las motos no eran paramilitares, sino unidades militares bajo su mando, y que se movilizaban en motos oficiales donadas por la Gobernación de Caldas; también manifestó que los hombres no llegaron encapuchados sino con cascos, situación que la comunidad desmintió y mostró uno de los gorros decomisados. En cuanto a los disparos, el oficial negó que hubieran sido de fúsil, puesto que el comando venía dotado con armas cortas, lo que nuevamente fue desmentido por la comunidad que le mostró los cartuchos de arma larga disparados.

Frente a todo lo anterior nos preocupa la agresión e intimidación sistemática a una comunidad trabajadora y pacifica que enarbola las banderas de unidad, cultura, dignidad y autonomía territorial y que se prepara para la realización de la Asamblea constitutiva de la Asociación de Paneleros del Resguardo, como uno de los pocos patrimonios vigentes para sus futuras generaciones.

Solicitamos a todas las organizaciones amigas, defensores de los derechos humanos, sindicatos, organizaciones populares, partidos políticos amigos y a la Comunidad Internacional en general, que extiendan su solidaridad para con nuestro pueblo y la causa indígena Embera Chamí. Esperamos extiendan y hagan masiva ésta denuncia, y aporten como veedores para el esclarecimiento de los hechos aquí relatados y la judicialización de los responsables.

COMUNIDAD INDÍGENA DEL RESGUARDO DE CAÑAMOMO Y LOMAPRIETA

CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DE CALDAS