Dispersar
el Poder. Libro de Raúl Zibechi.
Prólogo de Raquel Gutierrez/Luis A. Gómez
dicen los prologuistas que el libro aparece en un momento
gozoso y festivo, en medio de la casi siempre dura, esforzada
y con frecuencia trágica historia de Bolivia.
Desde diciembre Bolivia está de fiesta, y no es para
menos. Después de un largo ciclo de rebeliones, levantamientos.
movilizaciones y sublevaciones indígenas y populares,
hoy se disfruta un triunfo que además de dulce, también
tiene el ácido y placentero sabor de la revancha.
Evo Morales, hace 4 años era expulsado del Parlamento
Nacional por "sedicioso",y "terrorista"
y ahora ocupa el sillón presidencial.
Alvaro García Linera, hasta hace apenas ocho años
encarcelado en el penal de máxima seguridad de Choncocoro
por "alzamiento armado y terrorismo" es el hoy vicepresidente.
Casimira Rodriguez, mujer quechua vestida con pollera, empleada
doméstica, tenaz luchadora por el reconocimiento de
derechos laborales para las mujeres que sirven en las casas
de los ricos, es hoy Ministra de Justicia.
Sacha Llorenti, joven activista de los derechos humanos, experimentado
mediador en mil conflictos y muchas veces amenazado por represores
de todos los partidos, es el embajador de Bolivia ante EEUU....etc,
etc...
Bolivia está festejando, y no son sólo unos
cuantos. Festejan las dos terceras partes. Se sienten satisfechos
los miles y miles de hombres y mujeres que desde el 2000 una
y otra vez han estado dispuestos a deliberar y movilizarse,
a tomar la calle, a bloquear caminos, a defender los cocales,
a enfrentar al ejército oponiendo tan sólo sus
cuerpos, su número y su audacia.
¿Cómo ha sucedido este cambio? Cómo se
ha producido esta posibilidad auto emancipativa que hoy representa
Bolivia?
Pues no valen simplificaciones, y conviene no caer en esquematismos:
Un poquito de atención y comprensión para con
las propuestas indígenas, sin sectarismos preconcebidos.
Un poquito de atención se nos reclama para entender,
que otras Culturas, otras acumulaciones de fuerza, se han
producido en la pauperizada Bolivia, más allá
de clichés occidentales.
Una mirada distinta, para comprender las luchas, y también
para conseguir acompañar sus construccíones:
la recuperación parcial de los recursos naturales.
El inicio de reforma agraria. La Alfabetización en
sus lenguas. El internacionalismo.
Y también para enjuiciar y castigar a Sánchez
de Losada y sus ministros represores.