ENTREVISTA CON LA ORGANIZACION
NACIONAL INDIGENA DE COLOMBIA, ONIC.
Bogota,
20 de febrero de 2007.
Parte importante de la resistencia colombiana al neoliberalismo
y a la guerra, son los pueblos indígenas, sus organizaciones,
su cosmovisión.
La Constitución Política de 1991 reconoció
que Colombia es un país diverso, multietnico, pluricultural
y estableció una serie de derechos orientados a proteger
la existencia de estos pueblos en sus territorios y con sus culturas.
Sin embargo una cosa es la Ley y otra la realidad sobre la cual
nos hablaron los dirigentes Lizardo Domico (secretario general,
pueblo Embera), Higinio Obispo (responsable de derechos humanos,
pueblo Siapidara), Silsa Arias (oficina de prensa, pueblo Kankuamo).
Esto expresaron:
PROBLEMAS DE LOS INDÍGENAS y AFRO COLOMBIANOS
El saqueo de los recursos naturales de sus territorios
El desarrollo de megaproyectos del capital en sus territorios
El negocio capitalista del narcotráfico que se extendió
por el país
Las políticas del gobierno de Álvaro Uribe que propician
las violaciones de los derechos de los pueblos y personas en beneficio
del capital. El conflicto militar dentro de los territorios indígenas,
el bloqueo impuesto a las regiones donde hay indígenas;
el reclutamiento de indígenas por los ejércitos.
La penetración de los narco paramilitares en las estructuras
del Estado; el falso proceso de paz con estos grupos y el apoyo
de varios países y de la OEA a esta farsa.Los pueblos indígenas
están entre la espada y la pared. Por un lado el abandono,
la marginación y por otro la guerra entre el Estado, los
paramilitares y las guerrillas dentro de los territorios indígenas.
Todo junto determina una situación de crisis de los derechos
humanos de los indígenas que tiene a 18 pueblos al borde
de la extinción, a miles de indígenas en la mendicidad
en las ciudades y a muchos otros sitiados en sus territorios.
En
Nariño y Putumayo, frontera con Ecuador, el enfrentamiento
de la guerrilla con los grupos paramilitares, los recientes enfrentamientos
entre las guerrillas, los campos minados y las fumigaciones aéreas
con glifosato, están incrementando el desplazamiento forzado
del pueblo Awa, al tiempo hay algunos enfrentamientos por territorios
entre indígenas y afrocolombianos.
En la Guajira, frontera con Venezuela, la empresa venezolana PDVSA
construye un gasoducto por territorio del pueblo Wayuu generándose
división en la comunidad sobre la conveniencia de estas
obras, al tiempo que han sido asesinados varios indígenas
por paramilitares que defienden el control del contrabando de
drogas y gasolina.
En Arauca el pueblo U’wa enfrenta la decisión inconsulta
del gobierno de autorizar –desde el 17 de enero de 2007-
trabajos de exploración petrolera en su territorio ancestral
violando el Convenio 169 de la OIT.
Además de las nocivas leyes sobre aguas y bosques, hace
transito en el Congreso el proyecto de Ley Estatuto Rural, una
estrategia de los latifundistas para eliminar los derechos territoriales
conquistados por los indígenas en la Constitución
Política de 1991 y en normas anteriores. El gobierno pretende
frenar la constitución y ampliación de resguardos
indígenas, la titilación de los territorios de los
afro colombianos y la adquisición de tierras para los campesinos.
El gobierno teme que la campana “Liberación de la
madre tierra” se extienda por el país, por eso ha
dado respuesta militar a las acciones civiles de los indígenas
En la Sierra Nevada de Santa Martha, continua el etnocidio del
pueblo kankuamo: masacres, asesinatos selectivos, amenazas de
los paramilitares, desplazamiento forzado. Los indígenas
piden reparación colectiva pero el gobierno insiste en
imponerles las reparaciones individuales; el pueblo Wiwa esta
confinado por el Ejercito Nacional que no les permite el ingreso
de alimentos ni medicamentos alegando que son para las guerrillas.
En el Choco la situación es grave porque las partes altas
de los territorios indígenas son controlados por las guerrillas,
las partes bajas por los paramilitares y el Ejercito Nacional,
haciendo peligrosa la movilidad y cortando el abastecimiento de
alimentos para indígenas. Ante esto se proponen hacer una
Brigada humanitaria a la zona que verifique la situación
de los derechos humanos de los indígenas y los afro colombianos
del Choco.
Con
el monocultivo de la palma africana se genero una situación
grave para los pueblos indígenas y afros de Tumaco –Pacifico
sur-, Choco –ríos Atrato, Curbarado, Jiguamiando,
así como en los departamentos del Vichada y Casanare. Se
trata de cultivos de palma propiedad de políticos y empresarios
de Colombia en sociedad con inversores extranjeros y con custodia
de los grupos paramilitares. Son proyectos que violan los derechos
de los pueblos y personas indígenas y afros, los desplazan
y desterritorializan, no son proyectos para gentes pobres, no
generan empleo de calidad y son destructores de la biodiversidad.
No son prioridad de los indios sino de los ricos criollos y de
los países desarrollados, son la excusa para quitarles
los territorios ancestrales.
En Bogota y en otras regiones se han recibido por lo menos ocho
amenazas de muerte contra lideres indígenas por parte de
los grupos paramilitares con sus nuevos nombres de Águilas
Negras, Nueva generación, Machos, etc.
Por todo el país de quiere imponer a los jóvenes
indígenas el que tienen que engrosar las filas de los armados,
legales o no; convencidos o forzados los indígenas no deben
entrar a la guerra. Quienes se involucran voluntarios en el conflicto
militar pierden sus derechos colectivos y a quienes son involucrados
a la fuerza la tarea es recuperarlos para sus comunidades. No
se puede seguir dejando solos a los jóvenes indígenas
frente a quienes insisten en reclutarles; es necesaria una campana
de información en la dirección orientada por el
Consejo Indígena de Paz: los indígenas deben estar
exentos de cualquier obligación de tipo militar, en cualquier
ejercito. La Guardia Indígena solo porta bastones de mando
y así debe continuar.La MISIÓN INTERNACIONAL DEL
2006, integrada por delegados / as de 20 países, funcionarios
de la ONU y la OEA, pudieron constatar que 18 pueblos están
al borde de la extinción y que el informe y las recomendaciones
del Relator Especial de la ONU para los pueblos indígenas,
Roberto Stavenhagen, formuladas en el 2004, siguen tan vigentes
como incumplidas. La difusión del Informe de la Misión
Internacional de 2006 es una tarea que la ONIC encarga a los movimientos
de solidaridad. ACCIONES y PROPUESTAS
Cada pueblo indígena define como resiste dentro de su territorio,
como defiende los derechos humanos y la paz porque la denuncia
no es suficiente.
Es necesario el acompañamiento internacional a los pueblos
y autoridades indígenas en diferentes regiones donde se
presentan señalamientos, amenazas, asesinatos, desplazamientos
forzados.
Es necesario profundizar el trabajo de formación en derechos
de los pueblos indígenas, derechos humanos, Derecho Internacional
Humanitario.
Es necesario que la ONIC continúe su interlocución
con los actores armados incluidos los del Estado aunque el gobierno
nacional se oponga porque se trata de explicarles los planes de
vida de las comunidades y su decisión colectiva, autónoma
de no participar en la guerra. En esta dirección los indígenas
construyen su política de paz frente al conflicto, tarea
encargada al Consejo Nacional Indígena de Paz que de entrada
rechaza la Ley de Justicia y Paz por no garantizar a los indígenas
ni la verdad, ni la reparación.
Es necesario seguir las actividades dentro y fuera de Colombia
para visibilizar el conflicto armado aunque el gobierno niegue
su existencia o afirme que “estamos en el pos conflicto”.
En esta dirección es necesario afianzar las relaciones
con otros pueblos indígenas del mundo, y con los movimientos
y organizaciones solidarias, para beneficio no solo de los pueblos
indígenas, sino de la población en su conjunto recogiendo
las diferentes miradas sobre esta guerra, las formas de resistencia
incluidas las espirituales y simbólicas que son vitales
en estos momentos difíciles.
Adelantar con otros sectores sociales y desde marzo de 2007 la
CAMPANHA POR LA LIBERTAD Y LA LIBRE EXPRESIÓN, con el propósito
de romper la mordaza impuesta a los indígenas y sectores
populares.
Realizar en noviembre de 2007 el Congreso Nacional de los pueblos
indígenas de la ONIC con el fin de reacomodar el movimiento
indígena, ajustar su plataforma política y la organización.
Se necesita además apoyo internacional para publicar un
estudio sobre el desarrollo de los megaproyectos en territorios
de los indígenas.
Los pueblos indígenas del Cauca, Valle, Quindío,
Huila, Antioquia, Nariño y Choco, se movilizarán
en junio de 2007 contra el Estatuto Agrario propuesto por el gobierno
Se necesita cooperación internacional para financiar el
retorno del pueblo indígena Nukak Maku, nómadas
expulsados de sus territorios en la selva amazónica por
los bombardeos del Plan Patriota; actualmente estan en malas condiciones;
actualmente estan en malas condiciones muriendo de enfermedades
para las que no tienen defensas y sufriendo un proceso acelerado
de aculturizacion,
La ONIC considerara la posibilidad de proponer indígenas
amenazados de muerte para ser atendidos por el Programa Asturiano
de Protección a Sindicalistas y Defensores / as de los
Derechos Humanos.
Z/220207