Bolivia-
Decisión por la amazonía.
La
primera hora del primer día del 2007, segundo año
de gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, quedará registrada
en los anales. No sólo porque, de forma inédita
y ejemplar, el presidente indígena y sus ministros iniciaron
el nuevo año trabajando en una sesión del gabinete,
sino también porque entre las medidas aprobadas, a través
de sendos decretos supremos, hay una que, en la perspectiva histórica,
parte las aguas y establece un hito paradigmático: la creación
de la Unidad de Desarrollo Integral de la Amazonía.
E l establecimiento de esta unidad para el desarrollo amazónico
es, sin dudas, una decisión que esperamos, no sólo
marcará el devenir presente y futuro de la región
más olvidada y postergada del país, sino que signará
el derrotero y el destino de toda la República. Por primera
vez, de manera clara y contundente, y anclada en los máximos
niveles de conducción y decisión política
del Estado, se funda un despacho especial y específico,
incluso de carácter desconcentrado en lo territorial, para
bregar por el desarrollo de la Amazonía , uno de los mitos
y frustraciones de la Bolivia contemporánea y una necesidad
imperiosa si lo que se busca es sentar las bases de un país
diferente.
Luego de una presentación a cargo del ministro Juan Ramón
Quintana, el Presidente boliviano Evo Morales aprobó el
decreto de creación de la Unidad de Desarrollo Integral
Amazónico, como Unidad Desconcentrada Territorialmente,
bajo dependencia directa del Ministerio de la Presidencia. En
sus artículos segundo y tercero del decreto, se señala
que la mencionada unidad tendrá la finalidad de formular
una estrategia de desarrollo integral de la Amazonía boliviana
y contará con oficinas regionales en Riberalta (Departamento
de Beni), Cobija (Pando) y San Buenaventura ( La Paz ). La histórica
decisión fue transmitida en vivo y en directo a todo el
país a través de los medios de comunicación
estatales.
Encarar un proceso para la elaboración de una estrategia
de desarrollo amazónico es aludir a una postergada política
estratégica de Estado boliviano, para culminar de nacionalizar
Bolivia y refundar territorialmente el país -en concordancia
con la refundación económica que se expresa en la
recuperación del control de los recursos naturales y la
refundación política a través de la Asamblea
Constituyente que impulsa el gobierno encabezado por Morales-
y de cara a la comunidad internacional, para afirmar la inserción
soberana de Bolivia en el mundo.
Por ello, se constituye en un proceso fundamental y es un mérito
a remarcar que el impulso y la conducción del mismo queden
en manos del propio Presidente Constitucional de la República
, Evo Morales Ayma, a través del Ministerio de la Presidencia.
L a región amazónica ocupa un tercio del territorio
boliviano y alberga en su seno al ecosistema clave en el ámbito
planetario como es el Bosque Húmedo Tropical, el reservorio
de diversidad biológica más importante del mundo
y factor esencial para la regulación del clima global.
A la vez, cobija en su seno a más de veinte pueblos indígenas
originarios, quienes son los responsables históricos de
la preservación de ese patrimonio natural único
e invalorable. La interdependencia de estos pueblos con sus territorios
aseguró la integridad de la biodiversidad y de vastas porciones
de la biosfera en buen estado de conservación. La Amazonía
boliviana es hoy uno de los últimos santuarios naturales
existentes en el mundo.
El ministro Quintana, en su presentación, destacó
la atención preferente que el Estado deberá brindar
a los que calificó como “pueblos indígenas
en situación de extrema vulnerabilidad”. Los pueblos
indígenas de la Amazonía han sufrido, desde el siglo
XVI, un genocidio y un etnocidio que continúa en el presente.
Un plan de desarrollo estratégico de la Amazonía
en el siglo XXI no sólo debería frenar esta injusticia,
sino reparar el daño causado contra los habitantes originarios
de uno de los territorios más ricos del mundo y donde,
paradójicamente, los indígenas son los más
golpeados por la pobreza, la marginalidad y la exclusión
social y cultural.
Para ello, el propio decreto de creación de la unidad de
desarrollo amazónico, establece que la elaboración
de la estrategia deberá canalizar el debate público
y las aspiraciones de la sociedad civil, promoviendo la conciencia
social entre la ciudadanía para la participación
activa de todos los sectores sociales en el proceso.
En ese sentido, considera clave la difusión de la información
relativa a la estrategia no solamente en la propia Amazonía
sino en el resto del país, para una toma de conciencia
generalizada en torno a lo imperioso de una integración
de la región al conjunto nacional y una reivindicación
de los pueblos indígenas amazónicos, testimonio
vivo de la dramática historia regional que es preciso recuperar
en su dimensión real, como un aporte crucial a la identidad
boliviana.
A mediados del siglo XVI, el cacique Tarano, con una efectiva
guerra de guerrillas donde aglutinó a diferentes pueblos
originarios como los Toromonas y los Araonas, no sólo frenó
el ingreso de los conquistadores españoles a la región
del río Manutata (Hoy río Madre de Dios), sino que
impidió su establecimiento en la zona por tres siglos.
También es preciso recordar la activa actuación
de los guerreros amazónicos en la Guerra de la Independencia
contra el poder colonial español, donde destacó
la figura indomable del caudillo de origen Leco, Santos Pariamo.
A principios del siglo XX, durante la Guerra del Acre, la acción
decisiva de Bruno Racua y sus flecheros tacanas en la batalla
de Bahía, aseguró la soberanía boliviana
en el territorio del actual Departamento de Pando.
La decisión asumida por el gobierno boliviano de Evo Morales
Ayma el 1° de enero del año 2007 se espera abra un
nuevo ciclo histórico para la Amazonía , donde los
derechos ancestrales de los pueblos indígenas de la región
sean ampliados y respetados.