La escuela normal de Warisata data
de los años 30 del siglo pasado. Está ubicada en
el municipio rebelde de Achacachi.
(de esa escuela es profesor y dirigente sindical, por ejemplo,
el actual Alcalde de Achacachi, Eugenio Rojas.)
Bolivia: El pensamiento
de la Escuela Ayllu de Warisata
(Por Jaime Vargas Condori)*
»»Introducción.-
La cuestión es la reconstitución del pensamiento
filosófico productivo educativo de la Escuela Ayllu, bajo
los principios de complementariedad y reciprocidad con la comunidad
y la naturaleza. Las preguntas del problema son: ¿Si existe
una tradición del ocultamiento del aprendizaje productivo
por las políticas educativas, las bases filosóficas
de la Escuela Ayllu no están visibilizadas actualmente?
¿El aprendizaje productivo de la Escuela Ayllu se manifestará
como opción para el país?
Existe el ocultamiento de muchas experiencias entre ellas la práctica
pedagógica de la Escuela Ayllu, una educación que
favorezca a las mayorías nacionales, es decir, el Estado
Boliviano fundado en 1825, ha seguido las líneas educativas
implantadas en el coloniaje. Un modelo educativo para grupos privilegiados
por la corte de España en América.
Ya en la República, el modelo educativo se ha profundizado
llegando a un estado calamitoso y egoísta incluso con la
Reforma Educativa de 1994, porque nos impusieron una educación
que respondía a los intereses de las empresas trasnacionales
e ideologías imperialistas, por ejemplo, el empleo en las
aulas las estructuras de las “competencias” cognitivas,
que construyen solamente el conocimiento ideal del individuo y
se olvidan de las prácticas en sí de la ciencia,
tecnología y la técnica.
No se habla de talleres, de industrias ni mucho menos de trabajo
socializado productivo, como sobrevive en las comunidades indígenas
originarias.
El aprendizaje productivo sin duda es una opción para el
país, a través de la reconstitución del pensamiento
filosófico productivo educativa de la Escuela Ayllu de
Warisata, porque si no retomamos las huellas productivas del pasado
aymara -quichua, de otras nacionalidades indígena- originarias
y la experiencia de Warisata, estaremos al borde del colapso económico
y al filo de la culminación como cultura y como país.
»»Avance.-
La Escuela Ayllu de Warisata[i] es un hito de resistencia educativa
en la historia de ideas pedagógicas en Bolivia porque ha
iniciado y desarrollado la educación productiva-comunitaria.
La experiencia del aprendizaje productivo de la Escuela Ayllu
en Bolivia, tuvo su expresión más alta en los años
1931 hasta 1940, donde se ha ejercitado el trabajo ligado no solamente
a la economía sino esencialmente a la sabiduría
aymara - quichua.
Consistía en construir el aprendizaje fructífero
en la producción de los alimentos, las vestimentas y el
funcionamiento de las famosas “industrias warisateñas”,
talleres de telares para alfombras, carpintería para muebles,
fabricación de tejas, etc. Toda esa experiencia pedagógica
fue primero calumniada, saqueada y luego ocultada. La calumnia
consistió en acusar a la Escuela Ayllu de “comunista”
y de “explotador del indio”. El saqueo consistió
en la destrucción total de los talleres.
En fin, fue ocultada la experiencia pedagógica de la Escuela
Ayllu para beneficio de la clase élite gobernante y el
mantenimiento de millones de personas de la clase popular indígena
en la ignorancia y la pobreza.
Por eso, la resistencia educativa de la Escuela Ayllu tiene mucha
importancia actualmente, ya sea como respuesta ideológica
y la concientización a través de la educación
para la liberación no sólo de las ataduras o miedos
de pueblos oprimidos y esclavizados, sino esencialmente la reconstitución
del amor al trabajo socializado y la producción comunitaria.
La responsabilidad productiva tiene raíces en los pensamientos
y las prácticas profundas de la cultura andina a través
de las ayudas recíprocas concientes como el Ayni, Minka
y otros. Por ejemplo, el Ayni, “su ser y esencia está
en el principio de reciprocidad y complementariedad. El Ayni es
una síntesis de diversidad y unidad, de libertad y necesidad
en vivir comunidad, por eso es particularidad y totalidad.
Es una relacionalidad que recupera la tercera opción lógica,
el elemento incluyente como característica fundamental
del pensamiento andino”[ii]. Estas sabidurías han
permitido la transmisión de labores comunitarias en generaciones
a través de la educación por el ejemplo. Así,
existe en el país un accionar ético - moral como
responsabilidad productiva en las sabidurías andinas.
En Warisata, los gestores en complementariedad son la educación
pragmática y activista de Elizardo Pérez, orientado
por una estructura lógica del monismo, como se basa el
pensamiento griego - europeo, es decir, bajo el modelo individual.
Y el aprendizaje comunitario de Avelino Siñani que en su
estructura lógica de conocimiento establece “nosotros
primero y después el yo”.
Dichas
formas de vida en complementariedad ha dado una unidad consistente
con la creación de la primera Escuela Indigenal en Bolivia
denominada Escuela Ayllu. Por eso, la Escuela Ayllu de Warisata
fue fundada en un medio rural para preparar al indígena
y solucionar el problema; socio-económico y cultural del
indígena. Surgió como resistencia comunitaria -
filosófica a varios siglos de explotación colonialista
que se ejercía y se ejerce actualmente contra los pueblos
indígenas originarios.
Sin embargo, siempre han entendido los pueblos originarios de
los Andes, de dónde venimos, qué estamos haciendo
y adonde vamos, a partir del reconocimiento de sí mismos
como entidad cultural autentica. Sin duda, es existencia desde
lo más profundo del ser y lógica, una forma de vida
y de morir con identidad propia, es la visibilización de
nuestras potencialidades para no sólo trascender sino comprender
la misión de vida en equilibrio con la naturaleza.
Por eso, el trabajo pedagógico en la Escuela Ayllu estaba
en reciprocidad con la comunidad y la naturaleza a través
de las labores agropecuarias y los talleres, concibiendo así
una “escuela productiva” bajo una trilogía
de “estudio, trabajo y producción”. Este hecho
nos muestra que la educación estaba dirigida con una visión
trascendental que establecía un nuevo tipo de relación
entre la educación y la producción.
Sorprendiendo, altamente esta pedagogía en esos tiempos
en el ámbito nacional e internacional, cual es la de preparar
al estudiante por, en y para la vida con un trabajo creativo dentro
la comunidad. Según la filosofía de los fundadores
de la Escuela Ayllu el nuevo educador debía ser capaz de
construir su escuela, equipar, implementar talleres, fundar núcleos
con producción agrícola, organizar asistencia social,
impulsar el mejoramiento del hogar, bilingüe, etc.
Precisamente, orientaron los lineamientos transformadores de la
educación hacia el aprendizaje productivo en la Escuela
Ayllu. Actualmente, la educación se caracteriza por una
idealización del “intelectualismo” y la separación
perversa del estudio del trabajo en el sistema nacional educativo;
como resultado existen actitudes en la población que menosprecian
el trabajo manual y productivo. Por eso, exhortaba Carlos Salazar
Mostajo:
“Los reto públicamente a asumir el papel tal como
nosotros lo hicimos, a cumplir con el más supremo valor
la responsabilidad inherente, a sacudirse del marasmo en que ha
caído la profesión de profesor, a imitar las virtudes
de la generación de Warisata”[iii]. Es decir, el
“imitar las virtudes de la generación de Warisata
(1931 - 1940)”, es practicar la educación productiva
integral en el ejercicio de la docencia, por cierto, ahora ocurre
lo contrario porque así lo determinaron las políticas
educativas imperantes.
Aunque,
el plan estatal de 1926 de educación popular de Simón
Rodríguez planteaba una escuela de “artes, oficios
y talleres”, pero los habitantes de la capital de Bolivia,
Sucre, tildaron de “loco” a Rodríguez, porque
afectaba a los intereses de la clase dominante. En el Código
de la Educación de 1955, se enuncia como base de la educación
boliviana, “es activa, vitalista y de trabajo”[iv].
Pero, en realidad no se ha llevado a cabo en la práctica.
En las bases filosóficas de la reforma educativa (1994)
ya no se menciona la educación productiva. Por lo tanto,
revisadas las bases filosóficas de las políticas
educativas anteriores del país, parece que no se han establecido
las bases filosóficas de la educación productiva
como políticas educativas del Estado. Como resultado de
aquello, la población actual desprecia al trabajo manual
y técnico, valorando el intelectualismo doctoril, militarismo
y sacerdotal - cristiano.
Al extremo no sólo de aniquilar la cultura madre de los
pueblos originarios, sino exterminar todo rasgo de economía
comunitaria. Eso, ha sido la labor central del modelo neoliberal
pro imperialista de los gobiernos entreguitas de los recursos
naturales, asimismo ha afectando seriamente la sabiduría
de los pueblos andinos originarios.
Frente al problema es construir una educación respondiendo
a la realidad cultural, económica, social, y política.
En base a las necesidades reales de la población escolar
y de la comunidad como se ha trabajado en la Escuela Ayllu.
»»Conclusión.- La investigación y la
reflexión sobre cómo transponer la crisis del país
con la ayuda de la educación en democracia, impulsa a hablar
de acciones importantes en las políticas educativas del
Estado:
a) Reconstruyendo las experiencias pedagógicas del aprendizaje
productivo y el trabajo en comunidad, porque la “educación
orientada en y hacia el trabajo constituye una educación
liberadora y emancipadora”[v].
b) Articulando una filosofía de la educación del
trabajo creativo socializado - comunitario que responda a la necesidad
de la sociedad plurinacional.
Por
lo tanto, la visibilización y la sistematización
del pensamiento filosófico educativo productivo de la Escuela
Ayllu y de otras experiencias pedagógicas es base esencial,
ahora, para una convivencia humana liberadora que genere una Revolución
Educativa hacia el aprendizaje productivo - comunitario, tanto
para salir de la dependencia y la pobreza como para la reconstitución
del país plurinacional.
* Jaime Vargas Condori, natural de Marka Qallapa, provincia Pacajes
del departamento La Paz, Bolivia. Es Licenciado en Filosofía
de la Carrera de Filosofía, Facultad de Humanidades y Ciencias
de la Educación, UMSA. Magíster en Educación
Superior, CEPIES - UMSA.
[i] Ayllu, concepto aymara y quichua, significa núcleo
base social conformada por grupos familiares y personas afines
en vivir en comunidad. Warisata, comunidad o Ayllu originario,
actualmente Marka de Warisata, donde se creó la primera
escuela indigenal de Bolivia, situado a 12 Km. de la ciudad de
Achacachi, provincia Omasuyos, del Departamento La Paz.
[ii] Vargas C. Jaime. El concepto AYNI. CEA. 2006. La Paz - Bolivia.
Pág. 44.
[iii] Salazar Mostajo, Carlos. Warisata mía, Juventud.
1983. La Paz - Bolivia. Pág. 111.
[iv] Código de la Educación Boliviana. año
1955. Tíitulo primero, capítulo 1, artículo
1, inciso 8.
[v] Mora, David. Trabajo y educación. Campo iris. 2004.
La Paz – Bolivia. Pág. 34•