30 años de VIDA. Venciendo
a la muerte.
Visitación de Loyola es una
de las Madres de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Ella
nació en San Tirso de Abres, y dice que: “Las madres
lo son todo; yo no podía entender por qué nos habían
llevado a los hijos, y ellas me hicieron comprender, entender,
que hacían un trabajo digno, pensando en los demás,
no en ellos mismos; ellas me enseñaron a pelear y luchar,
y a los treintamil los recuerdo con tanto amor y cariño,
me dan tanta fuerza que voy a la Plaza cada jueves tan altanera,
tan orgullosa, con mis compañeras…es maravilloso.”
Y, al igual que esta asturiana de origen, otras valientes viejas
locas de amor por sus hijos desaparecidos por los asesinos militares
siguen dando ejemplo al mundo.
La Asociación de Madres ha marcado en treinta años
su impronta y
personalidad. Ellas respetan a otras asociaciones, de madres,
de abuelas,
de hijos, de derechos humanos…pero “las Madres”
han ido aprendiendo y
asumiendo retos colectivos diferenciadores.
No aceptar la muerte, y no aceptar la reparación económica
por la muerte
de sus hijos, las ha diferenciado claramente de otros colectivos,
y las ha
reforzado en la larga pelea contra la Impunidad.
Hacerse Madres de los 30.000 Desaparecidos, colectivizar la
maternidad,
las llevó a dejar la foto de cada hijo, para asumir las
fotos colectivas
de todos.
Luego, las diferentes traiciones de los presidentes democráticos,
que pactaron con militares y jueces de la dictadura para propiciar
la impunidad de los masacradores, las obligó a distanciarse
de los partidos, aunque no de la política, donde juegan
en primera fila. Y por largo tiempo incluso llamaron a la abstención.
Mientras otros colectivos tienen diputados entre sus hijos o
entre sus
“encontrados”, permitiendo una cierta utilización
de la tragedia, las
Madres y su entorno no han permitido entrar en esa dinámica,
lo que les da
absoluta independencia de opinión.
Rechazan
las placas y monumentos a los desaparecidos, porque ello significaría
admitir que están muertos, o traficar con sus huesos, y
para Ellas, el reclamo de Aparición con Vida no ha perdido
validez, en tanto se admitan todas las responsabilidades de los
asesinos.
Ahora siguen reivindicando que la lucha debe ser alegría,
y por eso los 30
años lo celebran con festival, con concierto, con música
y alegría.
Entienden que América Latina vive un momento especial,
un escenario nuevo,
que debe aprovecharse para renovar y acumular fuerzas, formar
los
jóvenes, acompañar ese proceso de cambios: así
lo han entendido bien
líderes como Chávez o Fidel Castro, que en sus últimas
comparecencias
masivas, Fidel y Chavez en Córdoba, y Chavez en Buenos
Aires, han otorgado
a las Madres la batuta de organizar los actos multitudinarios,
por encima
de partidos y sindicatos.. o Correa y Evo Morales, que han pasado
por la
Universidad Popular de las Madres antes de ser presidentes de
Ecuador y
Bolivia..
El lunes 30 de abril se cumplen 30 años desde que empezaron
a juntarse,
organizadas, para buscar a sus hijos robados por los militares,
y en la
celebración en la Plaza de Mayo, entre Concierto Latinoamericano,
e
intervenciones varias, entregarán reconocimientos a grupos
con trayectoria
de apoyo :
entre ellos al Grupo de Asturias, territorio al que diferentes
Madres
han realizado sucesivas visitas organizadas, que han contemplado
actos
multitudinarios, entrevistas con alcaldes,(Grado, Luarca, Gijón,
Siero,
Langreo, Mieres) , con presidentes de gobierno y parlamento, con
colectivos sociales en movilización, mineros, duro-felguera,
naval,
ambulancias, funcionarios agrícolas, insumisos en la cárcel,
rectores de
la Universidad, etc,
De todo ello queda reflejo en el impresionante archivo de las
Madres, con
40mil fotos, con centenares de premios por todo el mundo, con
entrevistas
con decenas de jefes de estado, con las mejores investigaciones
que han
servido de base para algunas querellas en la Audiencia Nacional
española..
Un archivo que ahora está siendo digitalizado por un
equipo de jóvenes
profesionales, que tardarán no menos de dos años
en ponerlo en Internet al
servicio de todo el público.