ACTO político
- cultural
II ANIVERSARIO DEL ASESINATO DEL SINDICALISTA COLOMBIANO
LUCIANO ROMERO MOLINA.
Paseo
Begoña, Gijón, martes 11 de septiembre, 20 horas.
Hace
dos años, el 11 de septiembre de 2005, fue asesinado de
manera atroz el sindicalista colombiano, obrero despedido de la
multinacional Nestlé y defensor de los derechos humanos
LUCIANO ROMERO MOLINA,
quien estuvo refugiado en Asturias y vivió en el barrio
Pumarín de Xixón.
A Luciano lo mató un grupo paramilitar al servicio de las
multinacionales. Uno de los sicarios está preso, el otro
en búsqueda y captura, pero los autores intelectuales siguen
gozando de la impunidad.
Este crimen es la continuidad de un plan de exterminio
contra los sindicalistas colombianos que se oponen con su vida
a los planes de expolio de las multinacionales, a la corrupción
y a la impunidad que campean en la democradura colombiana. Sectores
del empresariado criollo y del capital internacional, los narcotraficantes
que son los nuevos ricos y sus secuaces en el poder en y la fuerza
pública, convirtieron a Colombia en el país más
peligroso del mundo para la actividad sindical. De 115
sindicalistas asesinados en el mundo el año pasado, 77
lo fueron en Colombia.
Recientemente se descubrió que el Departamento Administrativo
de Seguridad, DAS, policía secreta que depende del despacho
del Presidente de Colombia, había entregado a los paramilitares
del Caribe, información confidencial sobre los sitios de
residencia, y trabajo, horarios y rutinas de los dirigentes sindicales
y de la oposición, que luego han venido siendo asesinados.
Durante los cinco años de gobierno del “demócrata”
Uribe Vélez, han sido asesinados 537 sindicalistas,
centenares han sido apresados mediante montajes judiciales, miles
han sido amenazados de muerte y convertido en refugiados, sobre
todo en los sectores agrario, salud, energético y educativo.
Y el genocidio no se detiene: en lo corrido del 2207 van
19 sindicalistas asesinados.
Asturias acogió solidaria a LUCIANO, cuando amenazado de
muerte por la extrema derecha, fue acogido en el Programa Asturiano
de Atención a Sindicalistas y Defensores de los Derechos
Humanos Víctimas de la Violencia en Colombia. Luciano era
un hombre sencillo, una persona que temía ser asesinada
porque quedarían solas sus hijas; un hombre que desplegó
su compromiso en la solidaridad con centenares de presos políticos
y puso su vitalidad al servicio de la causa de los más
pobres.
Fue una persona generosa cuya huella recorre sindicatos, cárceles,
territorios indígenas y las calles del puerto de Gijón
donde vivió hasta abril del 2005.
POR LA
VIDA, CONTRA LA IMPUNIDAD, POR EL RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS
Y A LAS LIBERTADES BASICAS,
ALTO AL GENOCIDIO SINDICAL Y AL TERRORISMO DE ESTADO EN
COLOMBIA.
CONVOCA: COLECTIVO DE COLOMBIANOS REFUGIADOS EN
ASTURIAS “Luciano Romero Molina”.





