Homenaje a Gaspar Garcia Laviana en Avilés

Gaspar García Laviana. Aviles 30 de noviembre 2007. palacio Valdecarzana.

Invitados por EMIR, participamos en una actividad en Memoria de Gaspar:

El día 21, hubo una actividad en LNE de Uvieu sobre Chile, con una peli corta sobre el sacerdote Antonio Llidó, y con la intervención del historiador Mario Amorós, autor de la tesis doctoral y libro “Antonio Llidó sacerdote revolucionario”, que fue asesinado por Pinochet en el primer año de la dictadura militar.

Este mismo autor ha escrito artículos relacionados con la hipocresía de la curia eclesiastica en Valencia, que está realizando una gran campaña, mediática y económica, para megamonumentos a curas “martires” en la cruzada española, mientras no dice una palabra sobre este otro cura valenciano que se la jugó por el pueblo chileno, y que cuando estaba desaparecido el obispado valenciano se negó a reclamar su libertad.

Sin embargo, una investigación histórica, o un libro de similares proporciones sobre Gaspar García Laviana, está aún por escribirse.

Un buen día nos llegó a tiempo completo Gaspar, de Asturias el misionero que araba sobre el mar. Dice la canción de Carlos Mejía Godoy.

-Soy Marvin, comandante Marvin, desde algún lugar de la montaña diciéndoles, hermanos, les quiero transmitir una dolorosa noticia. Que el comandante Martín, Gaspar García Laviana, el cura de Sandino, ha caido muerto en combate hace unas horas. Pero que no vamos a llorarlo, no. Lo que tenemos que hacer es seguir su ejemplo, el heroico ejemplo de nuestros mártires... fue la transmisión de la noticia en radio

"no se me raje mi compa,
agarra bien la guitarra,
jodido", decía Gaspar.
Su corazón guerrillero
nunca dejó de cantar.

Sin conocer cuantas referencias de Gaspar García Laviana teneis cada una de las personas aquí presentes, podemos hacer una breve ,referencia, de aquella época y momento, y trasladarla al presente para favorecer comparaciones con la Nicaragua de hoy.

Particularmente, me permito hablar de este tema desde la militancia en el COSAL y Soldepaz, y desde ahí con la presencia en la Nicaragua revolucionaria por tres años, que con gusto recordaré si hace falta, y por haber estado allí brevemente este mes de octubre.
Por todo ello agradezco la invitación a esta actividad, que me trae buenos recuerdos, y porque obligado es recuperar Memoria de la buena gente, este año que estamos celebrando los 40 años del Che.

Gaspar García Laviana
Nació en 1941 en Les Roces, (San Martín del Rey Aurelio), y su familia minera se trasladó despues a Tuilla. Se ordena sacerdote en 1966, se traslada a Madrid donde terminó un cursillo de sociología. trabajó de obrero en una carpintería de barrio y en 1969 se fue a Nicaragua para trabajar como misionero en Tola. Con los campesinos locales fue tomando contacto intensamente con las dificultades que afrontaban en la dictadura de los Somoza. Criticó duramente la práctica del secuestro de las jóvenes que posteriormente eran obligadas a ejercer la prostitución, secuestros que eran amparados por el ejército del dictador .
Gaspar expresó su desacuerdo en la opresión de los campesinos pobres y su marginación en la sociedad en varios poemas que fueron publicados como una colección en 1979 las Canciones de Amor y Guerra; siendo éste el primer libro publicado por el Ministerio de Cultura del gobierno de sandinista.
Enfin las contradiciones en aquella región, en San Juan del Sur también, le llevaron finalmente a sumarse a las filas sandinistas, como lo hicieron en Nicaragua numerosos cristianos, que tuvieron una fuerte influencia en el tipo de revolución popular que allí prendió.

Gaspar García Laviana murió en diciembre de 1978 en combate dirigiendo la columna “Benjamín Zeledón”.
Actualmente en Nicaragua hay numerosos hospitales, escuelas y bibliotecas que recuerdan su nombre, dentro de una larguísima lísta de asesinados por la dictadura y de muertos en combate guerrillero.
Aquella muerte, su repercusión, daría origen primero a los Comités de Solidaridad con Nicaragua en Asturias, y luego, a los COSAL que iban a adesarrollar una intensa labor en la década siguiente en toda centroamérica, con centenares de personas de esta tierra que viajaron en brigadas.
Cuando se cumplieron los veinte años, celebramos varias actividades, y el año próximo a los 30, sería bueno que también se propicie la memoria, el análisis, las valoraciones del aporte de este cura asturiano.

Ahora bien, para trasladar impresiones de la actualidad en Nicaragua, me permito recordar aquí una breve nota que escribimos hace pocos días:


Ay, Nicaragüita.

16 años después de haber perdido por vía electoral lo ganado por insurrección popular, los sandinistas (¿divididos?) han vuelto al gobierno, en un extraño entramado de alianzas, que incluye pactos en la Asamblea Nacional con la bancada liberal de los anteriores presidentes neoliberales, y pacto con los antiguos paramilitares de “la contra”, que incluye la figura del electo vicepresidente de la República.

16 años es tiempo suficiente para ver envejecer (¿sin honra?) a muchos de los antiguos comandantes, y para establecer en tres periodos presidenciales de la derecha el destrozo mayor posible de los logros de la Revolución Sandinista, echar al basurero la alfabetización, quebrar los avances en asistencia sanitaria, devolver latifundios a los poderosos que cobran hasta tres veces indemnización, y hacer prosperar hasta lo indecible a cuatro familias que dominan todas las ramas de la economía.

No bastarían los 16 años para explicar la ausencia de programa del actual régimen, sustentado sin embargo en una retórica pletórica, que choca cada día con la realidad nacional e internacional.

Así en cada cruce de carreteras y entrada a las ciudadades grandes carteles con la figura de Daniel Ortega anuncian el “arriba los pobres del mundo” con un Sandino desdibujado en segundo plano, y los acordes de “la internacional” acompañan las celebraciones oficiales, (mientras se deja de cantar por decreto el himno del FSLN porque su letra es demasiado antiimperialista) , así como las proclamas radícaloides del Presidente sobre expulsar a Unión Fenosa de Nicaragua, o echar a las maquilas de las zonas francas, o la “avanzada” alianza de Nicaragua con el ALBA..

Todo contrasta poderosamente con los acuerdos llevados a término con la multinacional española, para que siga en Nicaragua, pese a sus barbaridades, o con las medidas económicas que favorecen la continuidad de las maquilas y por tanto el trabajo esclavo en pleno centro del país, o el tenebroso pacto con el cardenal Obando, que ha dejado sin habla a todo el sector progresista del sandinismo, o el silencio culpable tras cinco meses de acampada de las familias afectadas por el nemagón, a las puertas del Congreso Nica, o las excelentes relaciones con las cuatro familias que controlan a destajo toda la economía nacional, los Pellas, los Chamorro, etc..

La misma contradicción entre retórica vociferante y realidad aplastante de las relaciones prometidas con China, y la competencia feroz con Taiwán, que el Presidente ha manejado con exceso de publicidad y escasez de sensatez, para acabar, al parecer, optando por la relación estratégica con la segunda, y contraviniendo así los supuestos avances en la alianza continental que tiene a Bolívar y Venezuela como abanderados..

El hecho concreto de que sólo un comandante de los antiguos esté en el gobierno, (y otro en el parlamento), y todos los demás estén o en otro partido, o en su casa, o de empresarios exitosos, o de embajadores lejanos, marca una imagen de lo que se parece el gobierno insurreccional que llegó hasta 1990, y el que ha llegado a gobernar desde 2006.

Nadie foráneo, sin embargo, debiera analizar de forma acelerada la aparente contradicción de alianza electoral entre Fsln y Rn (antiguos contras) pues para ello debiera analizarse en profundidad los efectos de la tremenda devastación producida por la guerra provocada por Reagan, y las ansias de paz y reconciliación, sentidas seguramente en la población nicaragüense con más fuerza que lo que las siglas parecieran representar.

Claro es que, por efecto de esa alianza, que es anterior a la campaña electoral, los nicas tienen ahora un vicepresidente, que en caso de que pasara algo con el presidente sandinista, pasaría a ser el presidente, y la “contra” llegaría por vía electoral a conseguir lo que nunca pudo por vía de las poderosas armas yanquis.

¿Es menos malo un gobierno de estas características que otro gobierno más de los liberales..? ¿se hace factible algún tipo de cambio profundo en un gobierno que no contempla en su programa ninguna medida en tal sentido? ¿Las aparentes relaciones internacionales del gobierno de Ortega en el campo progresista, favorecen o entorpecen las aspiraciones de los otros gobiernos de avanzada de esa alianza, Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia..?

A pesar del desbrozo realizado por la dirigencia de Ortega en el Fsln, para dejar fuera a cualquier dirigente que le pudiera hacer sombra, también es admitido que el porcentaje de población militante, por historia, por familia, por herencia sentimental, en el sandinismo es muy amplio, como puede verse en los 19 de julio, aniversario de la Revolución, con medio millón de participantes en la Plaza, que ningún otro partido consigue, excepto la iglesia católica..

Y que de esa abundancia de esperanzas que nutre el poder intermedio de algunos centenares de cuadros sandinistas, que nunca han tenido oportunidad de propiciar ninguna renovación interna, y por lo tanto son bastante funcionales al diseño caudillista actualmente vigente, que rompe con aquella otra tradición de “la comandancia”, con nueve comandantes que representaban las tres tendencias del frente, y que se mantuvo (?) hasta la debacle de 1990.

Sin oportunidad para la dirección colectiva ni para el cuestionamiento de los “malos pasos” de la presidencia y la asesoría tan directa de la esposa del presidente, tampoco son factibles procesos de participación verdadera que pudieran enriquecer las actuales gestiones sandinistas en alcaldías y gobiernos, siendo los consejos de poder ciudadano un “invento” demasiado mecanicista, demasiada mala copia de otros procesos como el bolivariano, pero desvirtuado por el sólo hecho de haberse decretado que todos los secretarios políticos del Frente son delegados directos del Presidente, y por tanto se despoja a estos consejos de la posibilidad de hacer participes a otros sectores de la población.

Todo pinta bastante mal, en términos de posibles transformaciones, como para no hacerse ni una sola ilusión, y como para que, si surge alguna novedad positiva, se comprenda que será fruto de parciales movilizaciones sectoriales, o de acuerdos forzados en el entramado internacional, siempre y cuando un nuevo bandazo Orteguiano no vuelva a dejar de lado de forma grosera los acuerdos firmados con las gentes bolivarianas.



Si resulta duro este comentario, pues dispuestos al dialogo. No hacemos sino recoger impresiones y testimonios de los propios nicas, y claro está desde el dolor y deseo de que otra cosa distinta estuviera ocurriendo, pero sin dulcificar nada.

Aun así habría valoraciones más duras, realizadas aquí mismo en Avilés por Ernesto Cardenal, poeta insigne, que fuera ministro de cultura en el sandinismo de la revolución, cuando leyó su poema Somos Polvo de Estrellas, y mostró que a su edad sigue teniendo un amplio coraje antiimperialista.

Para acabar: en la página de internet del gobierno actual, en Nicaragua, podeis encontrar la recepción este año a la delegación española encabezada por la vicepresidenta De la Vega: hago referencia a esto porque fue un momento, diplomático, de muchas expresiones.

Una que tiene que ver con el tema central de hoy: Daniel le hizo entrega a de la Vega de un libro de poemas de Gaspar García Laviana y glosó la figura del cura asturiano.

Otra porque allí se habló de la Unión Fenosa. Se habló, pero ese mismo día y al siguiente, el gobierno español propició reuniones, o presionó, para llegar a acuerdos, para que no expulsaran ya, a esa empresa estafadora del país.

Esas notas, y las que soldepaz tiene en su pagina sobre el juicio del TPP en Octubre en la Universidad en Managua, os ayudarán a entender lo ocurrido hace pocos días en Chile, cuando nuestro jefe de estado tuvo la grosería de levantarse cuando el Presidente de Nicaragua expresaba opinión sobre los desaguisados de la multinacional española.


Nora Astorga, comandante sandinista, abogada, viceministra y representante de Nicaragua en la ONU, que murío a los 39 años, decía que:

Más que maestra yo fui allí una alumna y quienes más me enseñaron fueron los campesinos. Lo que yo sabía en teoría en ellos era vigencia. Resultaba una experiencia extraordinaria ver cómo se llegaban a fusionar las experiencias de cada uno y desaparecían las diferencias. Compartir con alguien el no comer, la lluvia, el peligro, la posibilidad de la muerte, te va dando un sentido de grupo muy fuerte, un sentido de solidaridad humana que yo no he vuelto ha sentir en ninguna otra época de mi vida.

En ese tiempo me tocó compartir la covacha con Gaspar García Laviana. Yo no lo conocí hasta entonces, cuando ya era cura-militar, cura-guerrillero. para mí fue un compañero, un amigo; tuve con él una relación inolvidable. Yo estaba entonces embarazada de mi tercer hijo. Hacía todo, como todos, pero me cuidaban. Sin paternalismos, pero me cuidaban. Me buscaban guayabas, por ejemplo, y si aparecía una fruta siempre me la daban a mí. Gaspar me cuidaba mucho también, por el niño que iba a nacer. Recuerdo que una vez me dijo: "Puede que yo no llegue al triunfo. Pero si vos llegás a llorar cuando yo me muera, me voy a poner molestísimo. Lo más que te permito es que me llevés alguna que otra vez unas florcitas, pero que sean del campo. Y nada de andar llorando, que yo voy a estar siempre metido en esto".

Tanto me impresionó la muerte de Gaspar que no pude llorar. Cuando me lo dijeron me quedé impasible y todo el mundo que sabía el gran cariño que yo le tenía me preguntaban por qué no lloraba. Cuando después del triunfo vinieron sus papás aquí a Nicaragua yo no fui a verlos. No tenía fuerza. Realmente, yo no pude digerir la muerte de "Martín".

Fue hasta dos años después que fui con mi hijo a Tola, en donde él fue párroco. Llegué, me senté en la iglesia y me empecé a imaginar a Gaspar allí, en su iglesia, de sacerdote... Es una iglesia tan bonita, toda encaladita. Después salí a ver su tumba, que está allí mismo. Y lloré. Lloré no sé cuantas horas. Mi hijo me decía: "¿Por qué lloras, mamá?" Le dije que estaban llorando a un amigo que había muerto hacía dos años y que hasta entonces no había podido hacerlo. Y es que cuando tenés un sentimiento muy fuerte no encontrás la forma de expresión. El dolor lo llevás ahí y te sale sólo cuando ya sos capaz de enfrentar el dolor. Yo sé que a Gaspar no le hubiera gustado que yo llorara, pero... ¡También fue muy injusto de parte de él el darme esa orden!

Creo que soy la única nicaragüense que no ha hecho un poema en su vida. Lo cual me da un enorme complejo. Yo tengo sensibilidad para el arte, para la literatura, la poesía, la pintura, para la música. pero no tengo nada de poeta. ¿Si me pusiera a escribir un poema?Me inspiraría nuestro pueblo. El pueblo de Nicaragua es mi fuente constante de inspiración. Cuando me siento cansada o me siento impaciente, entonces me pongo a pensar en los cachorros de Sandino que están en las montañas, en las mamás que están con sus hijos movilizados, en tantos compañeros que han muerto, en todo lo que hace cada uno aquí, en esa fuerza vital que tiene esta revolución para ir adelante, para resistir, y termino diciéndome: no tengo derecho a cansarme.

Yo he sido una privilegiada. Nací donde nací, en este país único. Encontré a la gente que me ayudó a crecer. Tuve la oportunidad de participar en la lucha contra la dictadura y ahora en la reconstrucción y en la creación de una nueva sociedad. ¿Qué más? Creo que no existe hoy otra realidad como la nuestra, en la que con limitaciones tan serias, cada uno de nosotros siente que tiene una obligación hacia la sociedad y la trata de cumplir con imaginación y con sentido del humor. ¡Que si no tenemos con qué, ya buscamos cómo! El espíritu que existe aquí de superación, de defender lo poquito que tenemos en medio de condiciones tan duras, ese espíritu de lucha de la gente, esa generosidad, esa fraternidad, me dan el orgullo de ser nicaragüense".