....Eso dice el Movimiento de los Sin Tierra en su postal de
final de año, con una foto de los Sin-Tierriñas
movilizándose, como ejemplo de esa lucha y esa semilla
esperanzadora.
Si esa valoración la trasladásemos a Asturias, tendríamos
que decir que este ha sido un año extraño,
en cuanto a los logros indudables, al cambio de gestión
en cooperación en gobierno y ayuntamientos, y las indefiniciones
del último medio año.
Así, mientras apenas hay cambios en Xixón y Oviedo,
y se mantienen incertidumbres en Castrillón, Carreño,
y otros, hay un peligroso descenso de expectativas en Avilés
(que ojala se supere rápido) debido a la rebaja
de competencias, se mantiene el retraso considerable en lo administrativo
en Siero, y se desciende en compromiso y participación
en Langreo, mientras el resto de aytos, sin Consejos, y sin partidas
explícitas de cooperación, tienen difícil
forma de valoración, si no es la de que deben superar ampliamente
sus compromisos..
Compromisos, que en cuanto al porcentaje, sólo Siero y
Xixón han cumplido con el 0,7% del total, Oviedo y gobierno
lo rebajan al aplicarlo a los recursos propios, y los demás
están bastante alejados de la vieja recomendación
de la ONU.
En la Agencia, aparte de síntomas nada anecdóticos
relacionados con el idioma asturiano, las dos mitades del año
han sido muy diferentes, dependiendo del equipo gestor distinto.
La Ley de Cooperación Asturiana aprobada, asegura la continuidad
en calidad y cantidad, pero precisa de un desarrollo reglamentario,
que sólo se ha iniciado en el diseño del nuevo
Consejo de Cooperación y del nuevo Registro de ONGs, en
ambos casos discutido en el viejo Consejo de Cooperación
con las ONG.
Esa Ley determina el 0.7 de los recursos propios del gobierno
asturiano, como mínimo, y ha significado en 2007 un aumento
de los recursos importante, con el porcentaje mayor de subida
a la Ayuda Humanitaria y menos al resto, y en conjunto todavía
insuficientes.
El cambio parcial de gobierno, que ha afectado a los dirigentes
de la cooperación, con cambio también de la Consejería
de ubicación, y la adecuación de las nuevas personas,
incluido el lugar geográfico, han determinado, junto a
otros motivos, un medio año final de escasa iniciativa,
de indeterminación en algunos aspectos esenciales, aunque
con manifestaciones de decisión de continuidad
en lo esencial respecto a la etapa anterior.
Esa indeterminación y espera, ha signado también
a las asociaciones del ramo, indecisas en su relación de
incidencia política, para darle empuje a las propuestas
pendientes.
La Federación Asturiana de Consejos, por su parte, también
ha tenido renovación, pero no ha puesto aun en su agenda
política la cooperación, con la creación
pendiente del Fondo Asturiano, para el que el gobierno asturiano
viene destinando varios años unos recursos económicos,
que no se utilizan, y que ahora, la Ley incide en su creación.
Los retos son pues, muchos, para avanzar en más participación
social en la solidaridad y en la cooperación, y en una
coordinación mayor de las políticas de cooperación
en Asturias, que puede realizarse desde la Agencia.
En términos más cercanos, desde esa Axencia
se realizó en febrero un tercer viaje oficial a Colombia,
con el resultado de interlocución con autoridades y movimientos
de aquel país, y con un Tercer Informe de derechos humanos
de importante repercusión, y se apoyaron en primavera dos
Encuentros trascendentes, uno de la Vía Campesina Europea,
con actividades en Siero, Navia, Llanes. Xixón y Oviedo,
y otro en el Auditorio de Oviedo, sobre Territorio y Vida, de
la Red de Alternativas a la Impunidad y la Gobalización
del mercado, cuyas conclusiones y compromisos,
bien podrían marcar línea de actuación para
Aytos, Gobierno y Asociaciones.