Nos invitaron a compartir en una parroquia, gente
de iglesia organizada, que ha estado acompañando a la APPO
y formando parte de ella como Comunidades Eclesiales de Base,
CEBs.

Distanciados de la iglesia jerárquica cuentan de la fortaleza
de las movilizaciones, de cómo era tanta la gente que llegó
a sumarse a la sublevación pacífica que llegaron
incluso a hacer retirar y retroceder a 8000 efectivos militares
que llegaban a desalojar el zócalo.

Con una alta valoración de los logros populares en las
jornadas de lucha de hace un año, cuentan cómo los
obispos, en su mayoría, se alinean con los gobernadores,
y han contribuido a la represión retirando de sus parroquias
a los sacerdotes comprometidos con el pueblo.

Su visión de la iglesia mexicana no es optimista, porque
a muy pocos obispos progresistas, como don Samuel Ruiz o don Raúl
Vera, los contrarrestan una mayoría de obispos muy conservadores
o derechistas, que incluso están revirtiendo las conquistas
pastorales, las más importantes las relacionadas con el
respeto a los Pueblos Indígenas, o a la participación
de mujeres, en algunos lugares donde por falta de sacerdotes estaban
actuando como párrocas en la práctica, con la aceptación
de la población.
Era el aniversario de las jornadas de lucha, y las CEBs y los
pocos sacerdotes comprometidos jugaron un papel central en los
homenajes y celebraciones relacionadas con los mártires
del 2006, asesinados por mandato del gobernador de Oaxaca.ejidatarios
de S.Salvador Atenco.
