La junta directiva
de soldepaz.pachakuti
considera pertinente trasladar la siguiente opinión,
en relación con los hechos ocurridos en la Cumbre Latinoamericana
en Chile.
Aun no siendo seguramente el tema y contenido central de dicha
Cumbre, la trascendencia de los gestos producidos , evocan actitudes
incorrectas que deben superarse, para evitar repercusiones negativas
en la dignidad del pueblo latinoamericano y del pueblo español.
Parece más que evidente que ningún jefe de estado
puede decir a otro que se calle, sean estos designado por regímenes
anteriores, o electo y ratificado más veces que ninguno
en menos tiempo y por más electores de lo que nunca había
ocurrido en otras latitudes.
Más allá de la cortesía y modos diplomáticos,
lo que hay al fondo es el papel de los jefes de estado y de gobierno,
para defender y representar los intereses de empresas multinacionales,
por encima de los intereses de los pueblos.
Así, al exigir silencio sobre las repercusiones que las
actividades y actitudes de un político (que fue jefe de
gobierno electo, pero que ya no lo es), en el
pasado con responsabilidades o no en un golpe de estado , que
sería obligado dilucidar, y en el presente representando
abiertamente los intereses de empresas transnacionales, difundiendo
propuestas racistas antiindígenas, o manejando complicidades
con otras propuestas que abiertamente incitan al magnicidio en
un estado supuestamente amigo, podría interpretarse equivocadamente,
que se está promoviendo complicidad con las acciones y
actitudes del citado político.
Y puede resultar de una grosería insoportable para un pueblo
que está sufrendo por años los abusos, apagones,
ilegalidades, estafas y manipulación de una empresa que
se ha apropiado del monopolio de la distribución eléctrica
(Unión Fenosa), el que un jefe de estado se levante molesto
cuando otro jefe de estado muestre la razonable preocupación
por esa lamentable situación, que ambos jefes de estado
tendrían la obligación de contribuir a solventar.
Como colectivo de Solidaridad hemos tenido la fortuna de conocer
de primera mano, una semana después del golpe en Venezuela,
con la presencia en Asturias de la Presidenta del Instituto Nacional
de la Mujer, María León, en cargo de equivalencia
a ministra, los hechos ocurridos en su país, y cómo
de la complicidad internacional destacó el papel del gobierno
español de aquel 2002, con la que todos los documentos
demuestran que los golpistas fracasados contaban.
Y este mismo mes, en Audiencia del Tribunal Popular de los Pueblos
celebrado en la Universidad de Managua 11 y 12 de octubre, hemos
podido escuchar las fundamentadas acusaciones de pobladores, asociaciones
de usuarios, sindicalistas, movimientos comunales, de Honduras,
Guatemala, El Salvador y Nicaragua, y autoridades nicaragüenses,
contra el abuso de la multinacional Unión Fenosa , y la
declaración de culpabilidad de dicho Tribunal.
Desconocemos si en la jerga diplomática y sus normativas
corresponde pedir disculpas al jefe de estado español a
los jefes de estado venezolano, nicaragüense,
o a todas y todos los jefes de estado presentes en aquella Cumbre.
Pero sí tenemos el convencimiento de que las actitudes
de nuestros representantes políticos, los que gobiernan
, y los que gobernaron, debieran ser estrictamente respetuosos
con los sufrimientos, las aspiraciones y esperanzas de los diversos
Pueblos en Latinoamérica, en razón de la cacareada
afinidad cultural, de las relaciones históricas y de la
presencia desmesurada de empresas multinacionales (supuestamente
españolas pero que su reparto accionarial demuestra que
no lo son tanto) que controlan sectores estratégicos de
aquellos países, y producen padecimientos silenciados a
sus pueblos y deterioros graves a su Pachamama.
Soldepaz.Pachakuti
Asturias 11 de noviembre 2007