Siete
Veces Infame" califica Héctor Mondragón al
proyecto de ley de Estatuto Rural presentado por el Ministro de
Agricultura colombiano.
Analizado en la Escuela de Formación Indígena Avelino
Ul en el norte del Cauca por Indígenas Avelinos y Nietos
de Quintín Lame se descubre a los ojos de todos los asistentes
la trampa tras cada artículo presentado por el Gobierno
Colombiano.
Por medio de él se modifican las normas que regulan el
INCODER (Instituto Colombiano de Desarrollo Rural) y en general
refleja los intereses de quienes a través de la violencia
han concentrado la propiedad o la posesión de las mejores
tierras del país o de aquellas donde se realizarán
inversiones y megaproyectos aspirando a entrar como cola de león
al TLC con Estados Unidos.
Cuentan sobre siete consecuencias atroces y primeras....
- Vivan las escrituras Chimbas: Se permitirá legalizar
escrituras fabricadas ilegalmente en cualquier notaría.
Tras haberse conseguido con las luchas populares y campesinas
del siglo XX, con Quintín Lame, con Jorge Eliécer
Gaitán y con Erasmo Valencia entre otros que la Corte Suprema
de Justicia sentenciara que para que alguien demostrara la propiedad
sobre una tierra habría de presentar la existencia de un
título originario expedido por el Estado la nueva ley da
un paso atrás y refuerza la corrupción, la picaresca
y el robo de propiedades a manos de paramilitares, multinacionales
y terratenientes.
- Contra Indígenas y Afros:
Se impone a los resguardos indígenas y a las tierras de
comunidades negras la condición de que no será posible
adquirir para ellos las tierras que pretendan ser reivindicadas
mediante violencia.
¿Cuál violencia? la de quienes asesinaron a 28 indígenas
Nasa en la Hacienda Nilo en 1991? la de quienes asesinaron a sacerdote
Álvaro Ulcué por apoyar a indígenas en una
toma de tierras?. No claro que no!!!. El estatuto se refiere a
la Liberación de la Madre Tierra que emprendieron por ejemplo
los indígenas caucanos meses atrás, evitando ahora
que esas tierras puedan ser compradas por ellos.
- Estatuto Anticampesino.
Prohíbe igual que con los indígenas la adquisición
de tierras que los campesinos han ocupado a terratenientes y hacendados
ociosos que las poseen improductivas. A la vez deja la opción
de adquisición a la decisión del hacendado, terrateniente
explotador que sin duda ofrecerá las zonas más baldías,
estériles e infértiles y ni una sóla de las
4.700.000 has. aptas para la agricultura que el latifundio tiene
intensamente desperdiciadas.
- Las Selvas para las Multinacionales:
Se elimina la obligación de equilibrar la producción
con la oferta ambiental y además se determina que las zonas
de desarrollo empresarial son para inversiones grandes (monopilios
y transnacionales).
Por un lado se da rienda suelta a proyectos con impacto ambiental
desastroso y por otra parte se excluye al pequeño y mediano
empresario.
- Producción Nacional:
Omite el mandato constitucional de proteger la producción
nacional de alimentos y guarda silencio sobre la soberanía
alimentaria.
Es de todos sabido que las multinacionales estadounidense de la
alimentación, los insumos y las semillas esperan dominar
el mercado colombiano. Colombia no debe producir alimentos, sino
dedicarse a enviar combustibles de origen agrícola como
el agrodiesel
(de la palma aceitera) o el atanol de la caña de azúcar.
esto a costa de destruir soberanía alimentaria, dañar
suelos y ecosistemas con el monocultivo.
- Extinción de dominio:
Pretende dar vía de escape a la extinción de dominio
de los latifundios ociosos permitiendo a los latifundistas venderlos
al Incoder, cuando hasta ahora si se demostraba su abandono por
tres o más años se perdía su propiedad.
Pero lo que aún es peor es que esta parte de la ley podría
afectar a la población desplazada por la violencia al derogar
la ley que protege a fincas pequeñas y medianas.
- Negativa al debate democrático:
No se ha contemplado el proyecto de ley elaborado por las organizaciones
campesinas, indígenas, afrocolombianas y de trabajadores
rurales, trabajado durante años, presentado en foros, debatido
ampliamente en la sociedad y presentado al senado en su día.