| El jueves 26 de junio se cumplen
Cien Años del nacimiento
de Salvador Allende.
Cine
años, Mil sueños. Es el lema
escogido por la Fundación que lleva su nombre.
El gobierno de Chile realiza su propia interpretación politica
de la Vida de Allende, manteniendo distancia con su época,
con su compromiso, con la gesta de los Mil días del gobierno
de la Unidad Popular, truncado por el golpe de estado auspiciado
por Estados Unidos y protagonizado con traición vergonzosa
por Pinochet.
El periodista e historiador valenciano Mario Amorós, que
recién publicó "la mejor biografía sobre
Salvador Allende" según palabras del escritor y cineasta
chileno Luis Sepúlveda, Compañero
Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo.
Editorial Universidad de Valencia. escribe en la introducción:
El nombre de Salvador Allende tiene
proyección universal y lo divisamos inscrito en calles y
avenidas, centros educativos y culturales en ciudadaes de numerosos
países: incluso en algunos, como España, aparece en
los espacios públicos más que en Chile.
La conmemoración del centenario de su nacimiento, el 26 de
junio de 2008, será, por tanto, un acontecimiento internacional
que debiera motivar la reflexión no sólo sobre su
trayectoria política y la evolución de Chile en el
siglo XX, sino también sobre los desafíos del socialismo
del siglo XXI.
En 2008 Salvador Allende regresa. Regresa el joven que fue capaz
de asumir un compromiso temprano con los valores de la democracia
y del socialismo y que consagró toda su vida a hacerlos realidad.
Regresa el diputado y el senador que impulsó numerosas iniciativas
para mejorar las condiciones de vida de las clases populares. Regresa
el militante socialista que dedicó sus energías a
unir a la izquierda en torno a un programa político para
transformar la realidad chilena. Regresa el dirigente que nunca
abandonó la crítica al capitalismo y no claudicó
en el anhelo de construir el socialismo. Regresa el Presidente de
la República que nacionalizó el cobre y erradicó
el latifundio, que promovió la participación de los
trabajadores en la dirección de la economía nacional,
que convirtió en ciudadanos a los campesinos, que impulsó
el reparto del medio litro de leche diario a todos los niños,
que defendió ante las Naciones Unidas un nuevo orden económico
mundial y ante la nación más poderosa del planeta
la determinación de su pueblo a construir el socialismo.
Salvador
Allende y la izquierda perdieron la primera batalla, sólo
pudieron ser derrotados por la violencia brutal de unas Fuerzas
Armadas que quebrantaron sus obligaciones constitucionales. Sin
embargo, hoy renace la esperanza en América Latina y las
grandes alamedas del socialismo vuelven a surgir en el horizonte:
se trata de la lucha por una profunda y radical democratización
de la sociedad, en todas las esferas, incluida la económica.
En este camino nos acompañará "el metal tranquilo"
de su voz, el ejemplo inolvidable del Compañero Presidente.
La semilla de Allende está
germinando. dijo Gladys Marín, que fuera
joven diputada en el periodo de gobierno de la Unidad Popular.
Unidad, Socialismo, Etica revolucionaria, son aportes universales
de Salvador Allende.
Telesur le está dedicando especiales documentales, películas
y contribución a la memoria colectiva.
El Che, en sus ochenta años, también apela a su memoria
internacionalista,
lo mismo que el Pueblo Mapuche, que no olvidan el rescate de Territorios,
la incipiente transformación con los tractores aportados
por el gobierno de Allende, y la fortísima represión
sufrida a manos del pinochetismo, que destruyó esos avances,
y aun hoy día perdura, con el consentimiento del gobierno
"socialista" de Bachelet, con el robo de territorios,
plantación masiva de eucaliptos, y multitud de presas y presos
politicos mapuches.
Mil
dias de gobierno. Mil sueños. Marrici Weu, dice la consigna
mapuche: Mil veces VENCEREMOS.
Estudiantes chilenos, se dieron cita en el Centro Memorial Salvador
Allende, residencia de grandes proporciones que fuera Embajada de
Chile en La Habana antes de que fuera el golpe de estado de 1973.
Nuria Barbosa León de Radio Habana Cuba
Una cantata por el centenario del natalicio de Salvador Allende
hizo que la unidad latinoamericana saliera del misticismo y se volviera
realidad, el sábado 21 de junio, en el céntrico reparto
del Vedado de la capital cubana.
Los estudiantes chilenos, acompañados por los movimientos
universitarios y juveniles de latinoamericanos que estudian en Cuba,
se dieron cita en el Centro Memorial Salvador Allende, residencia
de grandes proporciones que fuera Embajada de Chile en La Habana
antes de que ocurriera el golpe de estado de 1973.
Muchachos con largas melenas, andar peregrino y vestir desenfadado
entonaron canciones protestas para una realidad latinoamericana
que tiene ansias de justicia y libertad.
Letras
melódicas de Víctor Jara, Mercedes Sosa, León
Cieco, Atahualpa, Violeta Parra, junto a los de Silvio Rodríguez,
Pablo Milanés y Santiago Feliú fueron cantadas en
un ambiente juvenil con aspiraciones de protagonizar el cambio en
cada uno de sus países.
Allí estaba representado Bolivia, Perú, Argentina,
Uruguay, Paraguay, Ecuador, Colombia, Venezuela y hasta Brasil.
Usaron el lenguaje común de la unidad y abogaron por desterrar
al imperio desde el sur del Río Bravo hasta la Patagonia.
Manifiestos, proclamas, convocatorias, programas para la lucha fueron
leídos por los estudiantes, quienes toman las riendas sociales
y son consciente del fin del capitalismo para un mundo mejor.
Se bailaron ritmos latinos e indígenas con grupos musicales
surgidos en la Escuela Latinoamericana de Medicina. Presente estuvo
el rock con su timbre rajado en la garganta pero clamando por el
cambio para el continente.
El silencio llegó y el gran coro enardeció cuando
se cantó el estribillo:
“Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes”
La nostalgia nos invadió a todos.
(Kaosenlared)
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