Perú: Ley de la selva para
vender Amazonía
Luis Vittor
ALAI AMLATINA, 28/01/2008, Lima.- La expresión “ley
de la selva” hace referencia a una situación donde
el más fuerte se impone, que llevado a un contexto como
el peruano podría hacer referencia a la imposición
de una apuesta ideológica en que se basa el poder político
que gobierna el país. El Ejecutivo ha propuesto al parlamento
un proyecto de ley para promover la inversión privada que
de aprobarse pondría en venta las tierras de la amazonía.
Diversos sectores han manifestado su oposición a la iniciativa
al que han denominado la “ley de la selva”, suponemos
por la intención del gobierno por imponer su aprobación
y el objetivo que persigue al subastar la selva.
Hace un trimestre atrás, el presidente Alan García
lanzó su propuesta de poner en valor todos los recursos
naturales que no utilizamos para superar, lo que él llama,
la filosofía del “perro del hortelano”. García
planteó que debía ponerse en valor la amazonía
que tiene 63 millones de hectáreas en las que podría
hacerse forestación maderera sobre 8 millones de hectáreas,
para lo cual proponía la necesidad de su privatización
que asegure la inversión y genere empleo. Aunque existe
una ley de promoción de la inversión privada en
la reforestación y agroforestería por el cual se
puede entregar en concesión las tierras de la amazonía,
García insiste en la propuesta de otorgar en propiedad
las tierras.
Cuando García difundió sus ideas, un proyecto
de ley que proponía sustituir el “régimen
de concesión” vigente por el de “venta”,
presentado a finales del 2006, se encontraba en agenda del Congreso
de la República. La legislación vigente (Ley 28852)
establece que “el Estado podrá adjudicar en concesión
mediante subasta pública, tierras forestales sin cubierta
boscosa y/o eriazas de su dominio” por un plazo de 60 años,
con compromiso de inversión y que no excedan las diez mil
hectáreas. La propuesta del Ejecutivo plantea sustituir
la concesión por el régimen de venta, adjudicación
en propiedad y perpetuidad, con compromiso de inversión
y mediante subasta pública, las tierras forestales sin
cubierta boscosa y/o eriazas con capacidad de uso forestal de
dominio del Estado. Además, propone ampliar hasta 40 mil
hectáreas la extensión a adjudicarse.
La iniciativa tiene dos dictámenes contradictorios, a
favor del régimen de venta se ha pronunciado la Comisión
Agraria, controlada por el oficialismo al momento de su debate
(abril, 2007), y a favor de la vigencia del régimen de
concesión lo ha hecho la Comisión de Economía
(octubre, 2007). La Comisión Permanente del Congreso de
la República no logró un consenso para su aprobación
el pasado 23 de enero y ha propuesto reiniciar su debate el próximo
miércoles 30.
El dictamen de la Comisión de Economía, a diferencia
de la Agraria, recoge diversos puntos de vista en la que sustenta
su posición de mantener vigente el régimen de concesión.
Por ejemplo, el Gobierno Regional de Loreto, le expresó
a la comisión que “al otorgarse derechos de propiedad
se plantea un incentivo perverso que pondría en riesgo
la situación del bosque natural y promovería su
deforestación”; mientras que la Sociedad Peruana
de Derecho Ambiental (SPDA) le manifestó que “el
incentivo de otorgar propiedad puede ser contrario al deseado,
existiendo el riesgo de que el Estado promueva la deforestación
de los bosques primarios del país” y en el mismo
sentido lo haría la Unión Internacional de Organizaciones
de Investigación Forestal (IUFRO) al señalar que
“otorgar la propiedad de los recursos forestales puede generar
incentivos negativos que originen el aumento en la deforestación
del bosque natural, que afecten la diversidad biológica”.
El dictamen añade que el proyecto de ley podría
causar impactos ambientales negativos como la “introducción
de especies exóticas de plantaciones homogéneas
en el bosque amazónico”, que se caracteriza por su
diversidad, y que podría generar problemas sociales por
la inversión en grandes extensiones de tierras que afectarían
a comunidades y desplazar personas, o que un solo grupo podría
acaparar las tierras subastadas. La Comisión de Economía
considera que, también, podría generar incentivos
perversos, pues se estaría otorgando un premio a quien
deforeste para lograr nuevos cultivos forestales y concluye su
análisis señalando que la alternativa de venta no
resulta conveniente para garantizar el desarrollo sostenible y
proteger los recursos naturales. El proyecto ha generado un debate
en torno a los recursos naturales y sectores políticos
del parlamento la consideran inconstitucional, ya que según
la Constitución Política (Art. 66) los recursos
naturales son patrimonio de la Nación, el Estado es soberano
en su aprovechamiento y sólo pueden ser otorgados en concesión
a particulares. Además, la Ley Orgánica para el
Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales (Art. 3)
considera recursos naturales a todo componente de la naturaleza,
susceptible de ser aprovechado por el ser humano para la satisfacción
de sus necesidades y que tenga un valor actual o potencial en
el mercado, e identifica como tal el suelo y las tierras que por
su capacidad de uso mayor pueden mantener actividades forestales.
Según datos oficinales del Instituto Nacional de Recursos
Naturales (INRENA), se estima en 9.7 millones de hectáreas
las tierras por reforestar que podrían ser otorgadas en
venta de aprobarse el proyecto de ley. A la fecha no se cuenta
con un catastro de tierras deforestadas que señale cuales
son y la ubicación exacta de las tierras a subastarse,
lo que agrega la incertidumbre al debate sobre los posibles impactos
de aprobarse la norma. Aún cuando se realice un catastro,
llama la atención la norma pues ni en el caso del sector
minería, donde se realizaron millonarias inversiones, se
ha utilizado el incentivo de otorgar en propiedad las tierras
superficiales para el acceso y extracción de un recurso
del subsuelo. Parece que esta vez la obsesión de García
por la inversión esta llevando a exigir la aprobación
de una iniciativa que supera todo el modelo de aprovechamiento
de los recursos naturales, vía concesión, establecido
para otros sectores.
De la selva, sus voces
Tanto autoridades políticas y organizaciones sociales
de la amazonía han manifestados su oposición al
proyecto de ley. El 24 de enero, en la ciudad de Iquitos, el Frente
Patriótico de Loreto realizó una marcha de protesta
en rechazo a la iniciativa del gobierno, ya que podría
ser una de las regiones más afectadas de aprobarse el proyecto.
El presidente regional de San Martín, César Villanueva,
otra de las regiones afectadas, ha calificado la ley de inaceptable.
Por su parte el congresista por Ucayali, Róger Nájar,
ha manifestado que la oposición en el parlamento cerraría
filas para impedir que se apruebe la norma. Se anuncia una reunión
masiva de diversos sectores amazónicos para la quincena
próxima de febrero en la selva central con la finalidad
de analizar la iniciativa legal y definir estrategias para defender
la amazonía.
