datos
del video
Se
estrenó en Local Cambalache de Oviedo
el documental Chokokue
de Miriam Paz y Guillermo Koen
sobre Paraguay.
El mismo día se estaba proyectando también en Asunción.
Los seis campesinos paraguayos presos en Argentina, enviaron una
Carta que fue leida en el coloquio posterior.
Un viaje al interior del Paraguay campesino, la lucha por la tierra,
por sus derechos, por mantener su identidad cultural y sus formas
de producción frente al avance del modelo sojero agroexportador.
La organización, la persecución, la cárcel.
La voz que no se escucha, pero grita y se expresa.
Buenos Aires 20 de enero 2008
Queridos compañeros:
Un fuerte abrazo de combativos luchadores patriotas desde la prisión
de máxima seguridad de Marcos Paz.
En primer lugar queremos agradecer vuestra presencia en el lanzamiento
de este documental, en este momento histórico que vive
nuestro pueblo con la miseria y el hambre sometido por un grupo
minoritario por más de 60 años, condenando a nuestro
pueblo a la injusticia social.
Movidos por una fuerte esperanza de días mejores para la
patria nos hemos entregado con alma y espíritu revolucionario,
pero la oligarquía Paraguaya se encargo de convertir nuestros
sueños en pesadillas, nos sentimos hoy como aquellos primeros
cristianos que cuanto mas los perseguían los romanos, cuanto
mas los mataban se multiplicaban sus esperanzas, su fe que estos
sentimientos nos mueven hoy a seguir firmes en nuestros pensamientos,
en la esperanza de días mejores para la patria.
Queremos
hacer un llamado en la construcción de un futuro mas digno
para el pueblo paraguayo, tejiendo sin prejuicios los vínculos
entre los ciudadanos. Promoviendo la fraternidad, la audacia,
la cooperación, la solidaridad entre quienes luchamos contra
el orden establecido.
Nos atrevemos a compartir con ustedes nuestra reflexión
sobre el proceso de nuestro pueblo, donde observamos la imperiosa
necesidad del trabajo de concientización, la educación
del pueblo por el pueblo mismo que desarrolla el potencial de
transformación y cambio en los actores sociales.
Si se controla el poder pero se descuida el desarrollo del ser
humano, de la conciencia, de la batalla de ideas, si se quiere
construir una nueva sociedad sin cuestionar la base ideológica
sobre la que se asienta el viejo modelo, al final seremos vencidos.
Es necesario un programa que permita unir en un bloque político
social a quienes sufren diferentes opresiones y al mismo tiempo
ir creando en los sectores populares nuevas relaciones, construidas
sobre la base del humanismo, del respeto, de la ternura, de la
solidaridad.
Relaciones que comiencen a anticipar, en nuestras experiencias
de poder popular, de forjar de autonomía y autoconciencia
el tipo de sociedad por la cual luchamos.
En estos tiempos de barbarie y de guerras, ser luchador, dispuesto
a transformar la realidad, obliga al compromiso ético de
involucrar el sentimiento junto al pensamiento, el amor y el dolor
junto a la razón, la sensibilidad junto a la conciencia.
Proponer, en todos los terrenos, un pensamiento de rebeldía,
de una rebeldía que cuestione incluso la rebeldía.
Se trata de poner todos los sentidos en pie de guerra contra la
pasividad que posibilita la agresión de los opresores.
Se trata de trazar un plan de resistencia que tienda también
lazos hacia los Latinoamericanos y Tercer Mundistas que habitan
estas tierras y hacia todas las fuerzas políticas y sociales
que emergen en el mundo, desafiando la lógica de una globalización
que se construye sobre la base del exterminio de los pueblos.
Por
ultimo les expresamos que nuestras reflexiones no están
exentas de error, y esperamos sean bien recibidas, por que al
final de todo confiamos en el pueblo organizado, somos concientes
que esta en manos del pueblo nuestra libertad y de todo el pueblo
oprimido.
Este momento histórico que nos toca enfrentar donde nos
ha colocado la lucha antagónica que se desarrolla en nuestro
país entre la oligarquía mafiosa y el campesinado
que sigue resistiendo y avanzando en la lucha política.
Queremos desearles toda la fuerza y valentía para la difícil
tarea que tenemos enfrente, la construcción de un país
socialista.
Les dejamos nuestro abrazo revolucionario, nuestro cariño
y toda nuestra esperanza puesta en el pueblo organizado.
Desde la injusta prisión de Marcos Paz, Argentina.
Los seis campesinos Paraguayos.
Agustín Acosta
Roque Rodríguez
Gustavo Lezcano
Arístides Vera
Basiliano Cardozo
Simeón Bordón
presos paraguayos : presosparaguayos@gmail.com
Chokokue
Por Osvaldo Bayer
La realidad supera toda imaginación. Quién iba
a pensar que aquella Argentina de donde salieron los ejércitos
libertadores de América, después de aquel increíble
25 de Mayo de 1810, hoy tuviera presos políticos paraguayos,
hombres que sólo cometieron el delito de luchar por algo
que les pertenece a los trabajadores de la tierra: precisamente,
la tierra. Los he visitado en la cárcel de Marcos Paz y
escribí una contratapa de esa causa, mostrando la absoluta
injusticia que estábamos llevando a cabo. Pero el silencio
de nuestros organismos oficiales de derechos humanos se mantuvo.
Los campesinos paraguayos que lucharon por su tierra en Paraguay
siguen presos en la Argentina. A todos los responsables de este
proceder les presentaría el Informe Chokokue sobre "Ejecuciones
y desapariciones en la lucha por la tierra en el Paraguay, 1989-2005",
de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay presentada
al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Ahí
figuran una por una las víctimas, con fotografía,
biografía y lugar y fecha de su asesinato. Impresionante
la cantidad de jóvenes asesinados. Chokokue, en guaraní,
significa campesino. Los que engendran vida en la tierra con la
semilla.
El mundo entero lucha por la libertad de los cinco cubanos que
mantiene presos Estados Unidos, hasta en nuestras calles se marcha
por ellos. Pero la otra realidad es que la Argentina mantiene
en cárceles a luchadores de aquí muy cerca, del
Paraguay, la misma gente de origen guaraní que nuestros
misioneros, correntinos, formoseños y chaqueños.
Los norteamericanos, a cinco cubanos; los argentinos a seis paraguayos.
He conocido a las esposas de los luchadores presos. Sus rostros,
muy tristes. ¿Por qué para la Justicia los culpables
son siempre los pobres y no los que tienen el poder y el dinero?
Esas mujeres han venido a Buenos Aires, dejando a sus niños
de muy corta edad atendidos por sus abuelas, allá, bien
en el interior, entre selvas, plantíos y caudalosos ríos.
Los seis presos paraguayos me han escrito una carta que me llegó
al alma. Me dicen, entre otros párrafos, lo siguiente:
"La realidad que nos toca enfrentar, trágica por cierto,
nos conduce a una afirmación: que la historia del Paraguay
está signada por la fatalidad y la pobreza, pues la corrupción,
la exclusión y la discriminación continúan
minando la estructura institucional de la República. Si
bien es cierto que se fue el dictador Stroessner, quedó
la estructura que se construyó en sus treinta y cuatro
años de gobierno autoritario. Aquí tenemos que los
propietarios de las tierras malhabidas tienen nombre y apellido,
son personas que formaron o siguen formando el entorno del poder
político, militar y económico en el Paraguay".
La realidad la denuncian las estadísticas: 1.191.000 de
seres humanos viven en condiciones de pobreza extrema. Ya esto
bastaría para comprender por qué los labriegos de
la tierra dicen basta y se organizan para terminar con la injusticia,
el privilegio y las dictaduras "legales" de los dueños
de todo.
Qué
hubieran pensado nuestros Castelli y Moreno, con aquellos profundos
escritos sobre la Justicia y el derecho de todos, acerca de que
hoy los argentinos protegemos indirectamente las acciones de los
miserables dictadores del privilegio paraguayo. Por eso se ha
levantado el sacerdote Fernando Lugo en tierras guaraníes
contra la cadena de corrupción y antidemocracia que, como
decimos, inició Stroessner y ahora continúa Duarte
Frutos. El ex obispo Lugo siempre estuvo en las grandes marchas
campesinas de reivindicación.
Las autoridades argentinas tendrían que preguntar a Lugo
quiénes son estos presos paraguayos y no a las "autoridades
oficiales" producto del poder del dinero. Me escriben esos
presos paraguayos de los argentinos: "Por denunciar nuestra
realidad estamos presos, por ser libres, por educar a los humildes,
estamos presos porque somos del pueblo, somos la voz de los sin
voz, estamos presos porque somos coherentes con nuestro discurso,
somos patriotas y pensamos en días mejores para las futuras
generaciones".
Para juzgar los hechos debemos tener en cuenta que el Partido
Colorado, que gobierna Paraguay desde siempre, colaboró
en el Operativo Cóndor, repudiado por todos los organismos
de derechos humanos del mundo, que entregó perseguidos
políticos con Pinochet y Videla. No podemos los argentinos
escondernos en supuestas obligaciones judiciales para mantener
presos a estos hombres. Sería volver a los conceptos seudolegales
en que se basaron los jueces de la dictadura de la nefasta y cruel
época de la desaparición de personas. Y preguntarnos
por qué en las falsas denuncias contra estos presos guaraníes
intervino el señor Blumberg. Lo único que falta
es que se mezclen ahora Bussi, Patti y Rico para dar fuerza "ideológica"
a la infame acusación contra estos latinoamericanos que
luchan, como en nuestro Chubut resisten los Nahuelquir y los Curiñanco
contra el poder del dinero de Benetton.
Mientras los campesinos paraguayos Agustín Acosta, Roque
Rodríguez, Basiliano Cardozo, Arístides Vera, Simeón
Bordón y Gustavo Lezcano están detrás de
rejas argentinas, los verdaderos culpables especuladores de la
tierra están libres y manejando fondos con los cuales se
podría terminar el hambre en nuestras tierras. Creo que
es una cuestión de honor para los argentinos abrir las
puertas de la cárcel para los humildes luchadores de la
tierra. Debemos organizar una larga marcha por nuestras calles
para que esas manos, que hoy están separadas del mundo
en la cárcel, vuelvan a arrojar las semillas en sus cálidas
tierras mojadas por sus generosas aguas. Debemos encolumnarnos
hacia el sol, acompañados por todos los cantores que cantan
la poesía de la libertad y el trabajo. Iremos acompañados
por la música de guitarras y arpas guaraníes. Sin
hierros y sin armas, con las manos abiertas, poniendo el rostro.
Una marcha como soñó Salvador Allende cuando antes
de morir por la dignidad nos habló de las anchas alamedas
por la cual iban a volver los trabajadores en busca de la dignidad.
Los generosos de los pueblos no se rinden. Días pasados,
en el espléndido acto por los presos políticos argentinos
se pidió la libertad de ellos. Pocas horas después
se recibió la limpia noticia que los tres estudiantes del
Colectivo Amauta, que dirige el intelectual argentino Néstor
Kohan, que estaban presos por participar del acto en recuerdo
de las jóvenes vidas masacradas en Trelew por la dictadura
militar de Lanusse, habían sido dejados en libertad. El
acto se hizo frente al Bauen, lugar de encuentro de los que creen
en el futuro, los que no se resignan, los que se dan la mano por
una sociedad más justa y en paz.
También en estos días de septiembre asistimos a
un acto enternecedor: cuando las Madres desparramaron por los
jardines de la Plaza de Mayo las cenizas de la bella Madre Marta
Badillo, quien se fue por los cielos para seguir buscando a su
hijo desaparecido. Hubo lágrimas generosas y palabras de
despedida llenas de esperanza y noble orgullo. Marta Badillo,
sus cenizas están en la Plaza Rebelde, y ella está
escalando el paraíso de los que no se rindieron nunca en
la búsqueda de la justicia. En cambio, los torturadores
estarán ocupados eternamente en intentar liberarse del
barro que los cubrirá para siempre. La ética siempre
se impone finalmente en la Historia.
para mas informacion sobre
los seis campesinos presos
www.noalaextradicion.blogspot.com