La
"ley de la Selva" es una expresión con la que
algunos autores se han referido al proyecto del presidente Allan
García para vender la Amazonía.
Se trata de una vieja aspiración de las Multinacionales,
defendida con descaro por el gobierno de Estados Unidos.
Pero el término ley de la selva, por más coloquial
que resulte, vuelve a ser discriminatorio y falta de rigor: Porque
la Selva, el Bosque, y sus pobladores los Pueblos Indígenas,
tienen unas leyes ancestrales absolutamente contrarias a la depredación,
a la privatización, del destrozo colonial...
Aportamos la opinión desde la región amazónica
de San Martín, Perú, firmada por su Frente de Defensa.
Y SALUDAMOS a las gentes del IDPA (Instituto para el Desarrollo
y la Paz Amazónicos) en su 15 aniversario.
Ver: Amazonía en Venta
en Perú.
FRENTE CÌVICO DE DEFENSA Y DESARROLLO
DE SAN MARTÌN
FRECIDES
CARTA ABIERTA
Señores
Presidentes de los Gobierno Regionales Amazónicos
Sr. Premier Jorge del Castillo.
Ciudadanos Amazónicos
Los ciudadanos y ciudadanas integrantes de las diferentes organizaciones
que formamos parte del Frente Cívico de Defensa y Desarrollo
de San Martín, nos dirigimos a ustedes para una vez mas
levantar nuestra voz de denuncia y propuestas en la presente carta
abierta.
1. Que “la Amazonía en el Perú tiene 63 millones
de Has y es el territorio donde está la mayor biodiversidad
del planeta, la más vital reserva de agua dulce, los invalorables
bancos de conocimientos indígenas, el gas y el petróleo,
es decir, la renta estratégica del Perú en el siglo
XXI”.
2. Que desde la conquista española, “la Amazonia,
entre ellas San Martín, siempre han sido pensadas “desde
fuera”, y tenidas como un almacén en propiedad
de los grandes capitales nacionales y extranjeros, que protegidos
por el Estado Peruano con mirada centralista, han sacado todo
aquello que, en cada momento de la historia, a interesado a los
grandes centros de poder económico”, imponiéndose
para ello “la ley del más fuerte” conocida
como la “ley de la selva”, que altero las relaciones
hombre naturaleza, al privilegiar el lucro económico por
encima del bienestar humano y ambiental.
3. Que el siglo XX estuvo marcado por los “boom extractivos
mercantil”, siempre bajo la ilusión óptica
de la mono producción, impuestos desde el estado que contribuyo
al saqueo de nuestros recursos naturales [1] como el caucho, la
madera fina y el petróleo, en beneficio solo de reducidos
sectores económicos nacionales y extranjeros. Con las carreteras
se acentuaron las colonizaciones y profundizo el monocultivo migratorio,
que sentaron las bases del cultivo ilegal de la coca y la economía
“narco adicta”, en los años 80/90 en San Martín,
profundizando la pobreza humana y ambiental [2], abriendo conflictos
sociales, guerras internas y corrupción en los poderes
públicos. Hoy con los mega proyectos IIRSA a la avalancha
migratoria le acompaña la avalancha de grades grupos económicos
que compran propiedades.
4. Pero desde los inicios de la penetración externa, los
pueblos amazónicos vienen luchando a través de sus
organizaciones, hoy “frentes cívicos”, contra
gobiernos sin visión de estadistas y futuro, desconocedores
de la realidad amazónica, que entregan nuestro patrimonio
subordinándose al capital nacional y foráneo, que
entiende por desarrollo el saqueo, sin interesarles la amazonia
y sus ciudadanos. A eso se agrega hoy el contexto de la crisis
energética y ambiental planetaria que vivimos, producto
de dos siglos de destrucción capitalista, donde el agua,
nuestra biodiversidad y energía que poseemos en la amazonia
es de interés y conflictos geopolítico internacional,
que pueden ser negociados de acuerdo a los intereses de la nación
y para beneficio de todo.
5.
Que el actual gobierno Alanista de la súper convivencia
de derecha, lanzo primero una ofensiva ideológica, haciendo
ver que quienes defendemos los recursos naturales y la soberanía
nacional asumimos una “ideología deformante”,
que llevan a la "intolerancia", a un “comunismo
primitivo”, que se opone al “desarrollo y modernidad”
en este siglo XXI. Su anti nacionalismo y ausencia del Estado
en las regiones, no le permite ver que el pensamiento indígena,
el panteísmo y el animismo, son los dos mayores aportes
al pensamiento de la pos modernidad porque son las posibilidades
“mas tolerantes” de rearticular al hombre con la naturaleza,
convertida por Occidente y el materialismo neoliberal, en insumo,
en materia muerta, en ganancia y utilidad, causa y origen del
Apocalipsis ambiental en el siglo XXI.
6. Que en los últimos 100 años se han dado 18 mil
leyes para el “desarrollo de la Amazonía”,
muchas con buenas intenciones como la Ley 28852, que busca estimular
la reforestación a través de “concesiones
en áreas deforestadas”. En San Martín INRENA
entrego a 24 empresas, casi 500 mil Has. Pero como siempre ocurre
en el Perú, se concesionaron bosques primarios [3], virtualmente
vírgenes con fines de “producción forestal”.
Y con el cuento del bionegocio se entrego en el Bajo Huallaga
otra cantidad menor. Hasta ahora no hay un informe de ello. Solo
conocemos las demandas y las luchas de las comunidades campesinas
y nativas [4]
que están siendo expulsadas de sus tierras. Las denuncias
de tala indiscriminada de bosques para el impulso del monocultivo,
por estas grandes empresas trasnacionales como el grupo chileno
romero. Como la demanda de los presidentes regionales amazónicos
que exigen la anulación de estas “concesiones madereras”,
pidiendo se transfieran estas competencias a las regiones, existiendo
oídos sordos en el poder central.
7.
Que por el contrario, ante la demanda del sector empresarial que
exige derechos de propiedad privada, el Ejecutivo ha presentado
el proyecto de ley 00840/2006 – PE, para modificar los Arts.
2º y 7º de la Ley 28852 que sustituye el “régimen
de concesión” vigente por el de “venta”
a personas y empresas, tanto nacionales como extranjeras, incluyendo
a concesionarios de reforestación vigentes, con el objeto
de “asegurar inversión privada, generar empleo y
utilidades con la venta de la madera en la amazonía”.
Pero con el peligro de que estos introduzcan en la selva especies
exóticas trnasgénicas de plantaciones homogéneas
que puedan alterar la salud humana y ambiental.
8. Que este proyecto de ley, no solo promueve la deforestación,
al no partir de un catastro, no poner limites al aprovechamiento
de la madera, ni exigir condiciones mínimas de manejo forestal
responsable, sino que lo mas grave, reduce casi todo el valor
del bosque amazónico a la madera. Con el cuento de que
Chile exporta más de 2 mil millones de dólares en
madera y nosotros somos importadores. Eso es cierto. Pero no hay
comparación entre la uniformidad de los bosques chilenos
y nuestra gran biodiversidad amazónica. La política
forestal en Chile es más o menos exitosa y en el Perú
ha colapsado porque como hemos visto en la historia, los que gobiernan
el Perú, no mueven un dedo para corregirla, al contrario,
ponen improvisadamente a PROINVERSION, que no cuenta con la capacidad
técnica ni el conocimiento de la problemática forestal
para atender la demanda que ello representaría, superponiendo
de sus funciones a INRENA.
9.
Se dice que la única alternativa para garantizar empleo
y desarrollar la amazonia es la privatización. No es cierto.
Para los amazónicos, la madera representa solo el 10% de
todo el bosque y es ahora más valioso en pie que talado,
porque puede ser vendido como servicio ambiental, como sumidero
de carbono. No como productor de oxígeno, que son los océanos
los encargados de ello, sino como el riñón del planeta
que absorbe todo lo dañino del ambiente. Se ha estimado
que una hectárea de bosque absorbe 642 TM. de dióxido
de carbono, la causa principal del efecto invernadero y del calentamiento
climático. El precio de una tonelada de dióxido
ha estado oscilando entre 3 a 15 dólares en la Bolsa de
Londres. Si sólo fuera de 3 dólares, una hectárea
de bosque en pie le generaría a un bosque indígena
o comunidad ribereña 1,284 dólares en el programa
a implementarse muy pronto por el Protocolo de Kyoto [5] y los
acuerdos de Bali. Además hay que imaginarse la riqueza
que pueden generar los 5 millones de hectáreas de aguajales
de la Amazonía Peruana (Mauritia flexuosa) que tienen la
mayor capacidad de absorción de dióxido de carbono,
el uso de las plantas en la industria, la alimentación,
la producción de biomedicamentos, el etnoecoturismo y todo
el biocomercio y la bioindustria que de ella se pueden derivar.
Sin descartar la importancia forestal, y el aprovechamiento de
la madera. ¿Donde entonces se generaría mas trabajo?.
¿Donde se daría mayor empleo y obtuviera mayor utilidad
para todos?... ¿En la privatización monocultural
de mamadera que beneficia al propietario o en la diversificación
productiva y manjo de bosques dirigidos por gobiernos locales
y organizaciones campesinas y nativas y empresas interesadas?.
10.
Que es cierto que en la amazonia hay 9.7 millones de Has deforestadas
y que en San Martín el 20% de nuestro territorio esta “pelado”,
siendo un problema macro regional su recuperación. Pero
los que hicieron el Proyecto de Ley 840/2006 desconocen la amazonia,
hablan de “adjudicar en venta” no bosques sino a “áreas
desprovistas de bosques, pelados, deforestados, sin cubierta boscosa
y/o eriazas de dominio del Estado”. Si solo miramos el mapa
de San Martín veremos que en las áreas deforestadas
están asentados los pueblos, las comunidades campesinas
y nativas. No son lugares vacíos. Por eso lo rechazamos.
Porque aun con la actual ley 28852 “de concesión”,
se vienen produciendo conflictos violentos e inequidad en el bajo
huallaga donde el grupo romero anda sacando con gente armada y
protegido por las FFAA a los originarios y tumbando montes para
hacerse de la propiedad, generando solo al comienzo opacos sociales
y culturales muy fuertes. Y eso no es imaginación, ni astrología
apocalíptica, sino una realidad conflictiva que viven los
originarios amazónicos.
11. Que la alternativa para reforestar esos shapumbales, tierras
peladas, donde viven nuestros pueblos y comunidades no es el Proyecto
de Ley 840/2006 privatista y expulsor de comunidades, pueblos
y familias campesinas de sus tierras, para entregarlos a empresarios
nacionales o extranjeros entre 5 a 40 mil Has, sino la organización
de estos para que en formas asociativas y cooperativas inicien
el proceso de recuperación de suelos bajo sistemas agroforestales
ya sea con el piñón blanco para la producción
del agro diesel o plantaciones forestales, que de paso estaría
capitalizando sus tierras, además de recuperarla y diversificar
su producción con otras plantas alimenticias o industriales
como el “sacha inchi”. Solo en este proceso, tierras
sin valor, como las que están hoy comprando los grupos
económicos por 50 a 500 soles la Ha de tierra, en siete
meses el valor de sus tierras iniciaría un proceso de valor
ascendente, no solo por la venta de su producción diversificada
que produciría energía limpia y alimentos, sino
porque a la vez estaría aportando a la absorción
de carbono y con un buen manejo desde el estado estarían
recibiendo un fondo por sumidero de carbono. ¿Quien entonces
no quiere promover la reforestación real, impulsar el desarrollo
sostenido de la vida amazonia, fortalecer las culturas, economías
locales y regionales? ¿Los privatistas monoculturales y
su gobierno que buscan adueñarse de la amazonia para sacan
sus utilidades al exterior o los que deseamos un proceso diversificado
que respetando nuestro frágil ecosistema genere a la vez
movimiento económico local y bienestar en su población?....
Este cambio de modalidad de impulsar el desarrollo económico
es clave.
12.
Dicen de que no hay capital?... Claro que si la hay. Esta en la
fuerza de trabajo y la organización de los miles de comuneros
y comuneras campesinos y nativos amazónicos, que bajo formas
asociativas como el choba choba, durante siglos producen sus tierras;
están nuestras tierras (art.66) que son patrimonio de la
nación, o se a de todos y todas, siendo la única
figura jurídica aceptable de adjudicación “la
concesión“; están nuestros técnicos
y estudiosos amazónicos, que pueden dar la asesoría
que eleve capacidades, desarrollen tecnología adecuada,
elaboren las maquinas necesarias para transfórmalo en cadenas
productivas que den nuevos valores agregados a la producción
en las propias comunidades, contribuyendo a mover las economías
locales; están los gobiernos locales, regional y nacional
(Art.69) que por mandato constitucional tienen el encargo de “promover
el desarrollo sostenido de la amazonia”, lo que significa
invertir fondos para ello; están las oportunidades que
se presentan con el problema de los cambios climáticos
en el mundo; están las instituciones financieras internacionales
y los pueblos de los países hermanos que pueden aportar
con fondos frescos para cambiar la cara de un planeta que se muere.
En si están todos los que quieren un desarrollo soberano
con paz, justicia y dignidad. Es bajo esta mirada que la propuesta
del Ministerio del Medio Ambiente, que busca ser creado improvisadamente
en 20 días para cumplir con la demanda americana en el
TLC, pueda ser el real impulsor del desarrollo amazónico,
y no el que se le quiere dar hoy de tramitador de la demanda americana,
sin capacidad de decisión.
No señor
Alan García, los bosques amazónicos tienen dueño.
No están ni vacíos, ni se venden, ellas se defienden
Semira
Pérez Saavedra
PRESIDENTA FRECIDES
DNI 01109313
Lucinda Vásquez Vela
Sec. Organización
Ricardo Rojas Vargas
Sec. Producción
Julio Cesar Paredes
Sec. Prensa
Rene Rengifo
SEc. Defensa
Victor Cachique
Sec. Astos Indígenas
Edwing Orbe Pinchi
Sec. Astos. Campesinos
[1] La Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible
de los Recursos Naturales (Art. 3) considera recursos naturales
a todo componente de la naturaleza, susceptible de ser aprovechado
por el ser humano para la satisfacción de sus necesidades
y que tenga un valor actual o potencial en el mercado, e identifica
como tal el suelo y las tierras que por su capacidad de uso mayor
pueden mantener actividades forestales.
[2] En San Martín: 63% pobreza rural y 20% deforestado
[3] INRENA los clasifica como degradados para ser entregados para
supuesta “reforestación”. Las áreas
más claras son chacras y purmas, con dueño.
[4] Se ignora los derechos adquiridos de las comunidades indígenas
y campesinas, consagrados en el Convenio 169 de la OIT, y se entrega
sus territorios tradicionales a terceros, con la excusa de que
carecen de título de propiedad
[5] El Protocolo de Kioto autoriza a los países desarrollados
que no logren cumplir con sus cuotas de reducción de contaminación
el denominado canje de deuda por ecología. Es decir que
dichas naciones se comprometen a realizar tareas de conservación
en la Amazonía a cambio de reducciones de la deuda externa
de los países poseedores de bosques tropicales húmedos
o selvas primarias. Es por aquí que se podía y debía
dar un futuro a la selva. En el caso de EEUU no firmo el protocolo
y no esta sujeto a ello.
FRENTE CÌVICO DE DEFENSA Y DESARROLLO
DE SAN MARTÌN
FRECIDES