La
página web del pachakuti asturiano ha estado recibiendo
acidos comentarios contra el gobierno boliviano procedentes de
la extrema derecha racista, que en esta época , (y en todas),
pero ahora que se celebra el día mundial de lucha contra
el racismo, y que la Asamblea de Naciones Unidas aprobó
además la DECLARACION Universal de los Derechos de los
Pueblos Indígenas, tal vez amerite alguna aclaración
por nuestra parte.
Y la primera es que nosotras no representamos al gobierno boliviano.
Ni de lejos.
Una cosa es que se nos considere por algún comentarista
"la oenegé con más presencia social" en
Asturias, y otra muy distinta que pretendamos o pretenda nadie
sustituir en interlocución, ni a un gobierno, ni mucho
menos a movimientos sociales poderosos, como aquellos con los
que tenemos fértil relación en Bolivia.
Una
cosa es que el actual presidente, Evo Morales Ayma, haya estado
en nuestra sede cuando era un dignísimo representante de
esos movimientos sociales, o que hayamos tenido la suerte de entrevistarnos
con el actual vicepresidente Alvaro García Linera, y otra
muy distinta que nos permitamos ninguna licencia en cuanto a representaciones
se refiere.
Abundando más, de las varias personas, siempre representando
a organizaciones, de mujeres, de colectivos indígenas,
de la Universidad de El Alto, de los campesinos, de diputados
, de la alcaldía de Achacachi, que han aceptado nuestra
invitación y han enriquecido con su sabiduría los
encuentros que periodicamente organizamos, la mayoría de
ellas y ellos, han mantenido o mantienen una posición independiente,
y con frecuencia crítica, con el actual gobierno, del que
querrían lograr mayores avances en beneficio de la gente
pobre de Bolivia.
Todas y todos sin embargo han reconocido que ha habido una alianza
natural, estratégica, no escrita, en las comunidades, para
llegar a la conclusión de que este era el tiempo para un
presidente indígena, en representanción de las aspiraciones
mayoritarias en aquellas tierras biodiversas.
El
siguiente encuentro de Soldepaz.Pachakuti, los días
4 y 5 de abril, va a versar en torno a la Declaración Universal
de los DERECHOS de los Pueblos Indígenas.
Ahí sí, tendremos la oportunidad de tener representantes
directos de la Embajada y del Gobierno Boliviano: es una suerte
y tiene toda la lógica: Ha sido ese gobierno el primero
en todo el mundo-mundial en llevar a la práctica la aceptación
y desarrollo de la Declaración aprobada en la ONU el 13
de septiembre pasado. ¿por algo será?.
Y es la nueva Constitución boliviana, aprobada en medio
de enormes presiones de la extrema derecha racista y separatista,
la que de momento, en todo el mundo, aporta mayores y mejores
elementos relativos a esos Derechos Universalizados por la ONU.
Uno de los mensajes recibidos, tiene una prosa elocuente:
" Bolivia no necesita ni merece este tipo de "personas"
que están más ocupados en hacer reuniones o cabildos,
marchas, protestas, y tener media docena de hijos.
Lo que mi patria necesita es un golpe de estado, un gobernador
que se haga respetar por todas las clases sociales, un militar
que tenga al ejercito de su lado y no a un chapulin como el que
tenemos ahora, correrá mucha sangre pero no será
la nuestra si no la de los denominados ponchos rojos, y solo así
Bolivia saldrá de su pobreza ..."
No merece comentario, por innecesario, a no ser que se lea fuera
de contexto, y los destinatarios no tengan referencia histórica:
Golpes de estado, en verdad, ha habido por montones en Bolivia,
y sus consecuencias están estudiadas y ampliamente sentidas.
Uno de ellos lo protagonizó el militar Hugo Banzer. Que
tiempo después, amparado en la Impunidad y privilegios
conseguidos, volvió a ser presidente con menos de la mitad
de votos de los que obtuvo Evo Morales. Y Banzer murió
de cáncer y le sustituyó un joven delfín
en la presidencia: "Tuto" Quiroga. Es el mismo personaje,
que pasa la mitad de su vida en Estados Unidos, que lidera a la
extrema derecha que pretende separar Santa Cruz y el Beni del
resto de Bolivia, utilizando para ello toda la artillería
racista, mata-indios, despreciativa, criminal.
No se habla pues del pasado, sino del preocupante presente: Un
presente en el que el neocolonialismo tiene instrumentos diferentes
para acentuar su dominio: bien sea intentando ridiculizar a "los
indios", despreciando de nuevo su Cultura y su Respeto escrupuloso
a la Pachamama, bien sea dedicando en los medios de comunicación
más espacio a las "chompas" y vestimentas del
presidente, que a las propuestas de interculturalidad, y de elemental
recuperación de los recursos naturales para su Pueblo.
Nuestro
apellido "pachakuti", ciertamente aprehendido de aquellas
tierras, habrá producido ese equívoco en los interlocutores-internautas
del racismo anti-boliviano.
Lo lamentamos. Pero mucho más lamentamos los procedimientos
antidemocráticos que pretenden utilizar para acabar con
la actual democracia boliviana, o los elementales Derechos de
sus pobladores a decidir su destino.
Desde esta parte del mundo, únicamente somos testigos,
no mudos, de los avances significativos logrados, gracias al acumulado
de fuerzas de mucha y muy poderosa comunidad organizada. Y dentro
de ella, lo sentimos por los racistas, en Bolivia parece que muestran
mayor fortaleza las que se han alimentado de las expectativas
y sueños de las Comunidades, o del "volveré
y seré millones" de Tupac Katari, que tanto atormenta
a los colonos viejos y nuevos de las tierras bolivianas.
soldepaz.pachakuti