| Palestina y Palestinos.
Ese es el título de la gruesa guía
turística
que fue presentada en la Semana Negra por el oftalmólogo
palestino Mohamed Safa.
450 páginas, de elaboración del Grupo de Turismo Alternativo,
traducidas por el mismo grupo al francés y al inglés,
de una edición impresa en castellano en la ciudad de Gijón.
En el acto de presentación , preparado por el Comité
de Solidaridad con la Causa Arabe, Mohamed Safa comentó que
a él le gustaría tener un museo del holocausto, como
en Sudáfrica, como en Israel..porque eso significaría
que el HOLOCAUSTO PALESTINO sería cosa del pasado, de la
Memoria..
Pero que no es así: que el holocausto palestino es cosa del
pasado y es cosa demasiado del presente, y que se invita a desbaratarlo
de diferentes formas: contradiciendo la idiotez de la información
tan abrumadoramente sesgada (que pretende normalizar la ocupación
de Palestina), editando Guias Turisticas tan diferentes como esta.
Contó Safa la anécdota de un enfermo que le decía
al doctor que padecía de rechinar y titilar de dientes. El
médico le tranquilizaba diciendo que si eso se producía
de noche podria ser normal en ciertos casos..pero el paciente le
contradecía asegurando que esa manifestación de los
dientes chocando entre ellos sin control solo le ocurria en la hora
de la mañana, en la hora en que leia los diferentes periódicos..
tal era la cantidad de mentiras que éstos reproducian sobre
Palestina, totalmente diferente de la realidad que él veía
y padecía cada día.
Rami Kassis, el Director Ejecutivo del Grupo de Turismo Alternativo
que ha elaborado la Guía, escribe en su Prefacio que con
este trabajo marcan un giro importante en la forma de mostrar Palestina
a los visitantes. Hasta ahora el turismo a Palestina lo controlan
empresas y turoperadores israelitas. Los guías turisticas
también son israelitas. Eso además de distorsionar
la información elemental sobre la historia y cultura, e introducir
puntos de vista hostiles a Palestina, supone una falta de trabajo
para los guias y empresas palestinas del ramo. Nunca los turistas
pasan la noche en áreas palestinas. Ni saborean las comidas
de los restaurantes palestinos. Si acaso entran y salen presurosos,
y con frecuencia ni se les menciona la existenacia del pueblo palestino,
y se presenta su territorio como si fuera parte del propio Israel.
La guía se basa en un modelo contemporáneo de turismo
integral, que cambia la intención de la simple visita a los
lugares, con una descripción puramente histórica e
impersonal, por una que ofrezca oportunidades para establecer contactos
entre los visitantes y la población local. La historia de
Palestina y su patrimonio cultural van más allá de
los sitios religiosos. Se trata de explorar también la historia
de la gente, así como la actualidad social, politica, cultural,
ambiental.
http://www.atg.ps/
El doctor Mohamed Safa en su disertación aseguró que
Israel se ha convertido en una gran feria de muestras: de las nuevas
armas llamadas "contra el terrorismo". Que es una nueva
Meca con ese fin de la industria armamentista, el país más
beneficiado por el 11 de septiembre.
Una economía que funciona con éxito con la violencia
permanente: su mejor negocio es la guerra.
Por ello previno a los presentes sobre nuevos planes de guerra:
si en Iraq la destrucción total de las infraestructuras,
de la economía y de la sociedad, contribuye de forma rentable
para las multinacionales al auge del negocio de la reconstrucción,
en otros países pretenden hacer lo mismo.
Mostró Safa datos de cómo el pueblo palestino sufre
al mismo tiempo la Ocupación de su territorio y el Apartheid.
Si en otros lugares se reconocía el apartheid porque unos
pobladores, blancos iban en un autobus, y los otros, negros, en
otros, y las escuelas eran diferentes y los barrios también...en
el caso palestino hasta las carreteras son diferentes para ocupantes
y ocupados, entre colonos y palestinos.
Que mientras que la ocupación le da 2500 metros cúbicos
de agua a los colonos llegados de fuera, los palestinos tienen que
conformarse con 50. Que la electricidad, una vez destruidas todas
las centrales palestinas, los ocupantes obligan a comprarsela a
Israel, y aun así los precios a los colonos son mucho más
baratos que a los palestinos, con lo que las víctimas de
la ocupación son obligadas a a financiar la colonización
extranjera.
Además de los 600 puntos militares de control que rompen
todo el territorio palestino y la "normalidad" de su pueblos.
Una realidad que muy poca gente de fuera puede ver, por el control
económico también del posible turismo, a manos de
las empresas israelitas, y que con guias como esta del Grupo de
Turismo Alternativo de Palestina se puede empezar a contrarrestar.
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