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Las realidades de la migración /* Crítica al Foro
Global sobre Migración y Desarrollo *
Actualmente
hay más de 250 millones de migrantes en el mundo. A través
de la historia humana, las personas han sido migrantes o descendientes
de migrantes - con la excepción de los y las indígenas
quienes residen en sus tierras ancestrales.
Hay muchas causas estructurales
de la migración, incluyendo el conflicto armado, la persecución,
la discriminación, la pobreza, el subdesarrollo,
el desplazamiento forzado, y la destrucción ambiental. La
migración también ocurre debido al matrimonio, la
búsqueda de unidad familiar, y
el deseo de buscar una vida mejor o mejores oportunidades educativas,
de aprendizaje, y de crecimiento personal. En las últimas
décadas, las olas
de migración se han intensificado debido a la globalización
neoliberal enfocada en las corporaciones, como la que ha sido promocionada
por la
Organización Mundial del Comercio (OMC); los acuerdos de
libre comercio, la reducción de los servicios sociales, la
desregulación del mercado, y
la expansión del poder de las corporaciones. Estas políticas
han aumentado la riqueza de las elites económicas, pero al
mismo tiempo han
incrementado consistentemente la división entre los pobres
y los ricos, y profundizado la vulnerabilidad de la situación
de las personas y las
comunidades.
A pesar de haber sacado
grandes provechos económicos del trabajo de los y las migrantes,
la mayoría de los países en el mundo han adoptado
continuamente políticas anti-migrantes, usando a la gente
migrante como chivos expiatorios de los males sociales y las supuestas
amenazas a la
seguridad nacional. La adopción de políticas que simultáneamente
"abren" trabajos poco protegidos de sueldos bajos pero
"cierran" las
posibilidades de la migración regularizada o la protección
de los derechos humanos básicos, ha empeorado la vulnerabilidad
de los y las
migrantes hacia el abuso y la explotación de parte de empleadores/as,
reclutadores/as, el crimen organizado, y oficiales corruptos/as.
Las
mujeres migrantes, incluyendo a los trabajadores domésticos,
las trabajadoras domésticas y otros/as trabajadores y trabajadoras,
están
particularmente en situación de riesgo.
Los estados han intensificado
la vigilancia fronteriza e implementado duras políticas anti-migrantes
en el nombre de la seguridad nacional,
incluyendo en el contexto de la llamada "guerra contra el terror."
Algunos estados han implementado regímenes para detectar
e interceptar a migrantes "indeseables", incluso antes
de que lleguen a las fronteras.
De esta manera, los países "desarrollados" han
incrementado las divisiones territoriales, especialmente entre el
"Norte" y el "Sur," y
facilitado la continuación de sus privilegios económicos.
En cuanto a la migración Sur-Sur, la situación de
los derechos humanos de los y las
migrantes es igualmente preocupante. Muchos gobiernos, en los países
que son simultáneamente de procedencia y receptores de migrantes,
mantienen
un discurso ambiguo y esquizofrénico, pidiendo la protección
de sus propios ciudadanos quienes han migrado a otros países,
pero al mismo
tiempo aumentando el control y la represión de los y las
migrantes en su propio territorio; y fracasan en proveer protecciones
suficientes para
solicitantes de asilo y refugiados/as. Todas estas políticas
han alimentado las tensiones y divisiones entre trabajadores/as
en
diferentes países, elevado la discriminación racial,
y aumentado la inseguridad de todos/as los y las migrantes, especialmente
quienes
quedan en la zona gris, incluyendo a los y las exiliados/as, los
y las migrantes indocumentados/as, ciertos/as niños/as migrantes,
refugiados/as y solicitantes de asilo.
*/
Migración, Desarrollo _y_ Derechos Humanos /*
El
paradigma actual de "migración y desarrollo" del
FGMD no logra afirmar la dignidad humana de los y las migrantes
y de los y las trabajadores/as migrantes, respetando sus derechos
inalienables como el aspecto más relevante del desarrollo,
y abordando los múltiples aspectos que determinan su situación
vulnerable. Además, si los derechos de las mujeres no forman
una base del debate, las mujeres migrantes seguirán batallando
contra políticas discriminatorias de empleo y migración,
que mantienen y refuerzan la desigualdad de género.
Muchos estados, a través
del FGMD, están buscando fomentar un régimen internacional
de migración que dirige a los y las trabajadores/as
temporales para el beneficio de la producción global y de
las ganancias, y al mismo tiempo institucionalizar políticas
migratorias coactivas y
restringidas que penalizan a las personas migrantes y juntan en
un grupo indeseado a los y las llamados/as "irregulares",
"indocumentados/as",
"no cualificados/as", y otros/as que quedan en la zona
gris. Tales políticas migratorias restringidas y la criminalización
de migrantes,
combinado con el fracaso en proveer protecciones laborales iguales
para trabajadores/as migrantes, perpetúan y aumentan la vulnerabilidad,
el
abuso, y la explotación de los y las trabajadores/as migrantes.
Las oportunidades sumamente
limitadas de las organizaciones de la sociedad civil (incluyendo
organizaciones de migrantes, sindicatos
laborales, organizaciones de mujeres y otras) para contribuir a
debates e intercambiar ideas con gobiernos dentro de la estructura
actual del
FGMD presenta un gran obstáculo al desarrollo de las políticas
migratorias y de desarrollo que respeten los derechos humanos. Su
participación ha sido severamente restringida, mientras que
el papel de los bancos, los intermediarios de financiamiento, y
el sector de
negocios ha sido elevado.
El FGMD tiene que permitir
que /todos/ los gobiernos tengan la misma oportunidad de contribuir
al desarrollo de políticas. Para contribuir a
la creación de un sistema global efectivo basado en las políticas
migratorias y de desarrollo que garanticen los derechos humanos
de los y
las migrantes, el FGMD tiene que permitir la participación
equitativa de los países "desarrollados" y "subdesarrollados"
tanto en la creación de
la agenda del foro como en los debates subsiguientes.
*/
Nuestra petición a los gobiernos participantes del FGMD /*
*Los
gobiernos tienen la obligación de garantizar los derechos
humanos, incluyendo los derechos laborales, de todos/as los y las
migrantes como seres humanos. *Por consiguiente, tienen que establecer
políticas migratorias y de desarrollo que respeten, protejan,
cumplan y promuevan los derechos humanos de los y las migrantes,
incluyendo de los y las trabajadores/as migrantes, y que promuevan
el desarrollo sostenible basado en los derechos. El FGMD tiene que
ser utilizado para aumentar la implementación de las obligaciones
de los estados en cuanto al respeto de los derechos humanos, y en
particular:
*Los gobiernos tienen
que implementar efectivamente sus obligaciones bajo los principales
instrumentos de la ONU**ssss y la OIT*, incluyendo
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención
internacional sobre la protección de los derechos de todos
los
trabajadores migrantes y sus familias de la ONU, la Convención
internacional sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación
racial, la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer, la Convención
de la ONU sobre el
estatuto de los refugiados de 1951, las Convenciones 97 y 143 de
la OIT y el Esquema multilateral sobre la migración laboral,
y todos los
instrumentos regionales e internacionales de derechos humanos.
*Los gobiernos deben
"proteger el núcleo vital de la vida humana"* de
manera que aumente las libertades y el bienestar de los humanos"
especialmente al tratar los temas del conflicto, la pobreza, y la
migración (Comisión sobre seguridad humana 2003).
*Los gobiernos deben
amplificar, en lugar de ignorar, el esquema de desarrollo basado
en el enfoque de derechos humanos.* Todos los
gobiernos deben honrar su compromiso a la Declaración sobre
el derecho al desarrollo (resolución 41/128 de la AGNU, 4
diciembre 1986), la cual
afirma que "el desarrollo es un derecho global económico,
social, cultural, y político, que tiende al mejoramiento
constante del bienestar
de toda la población y de todos los individuos sobre la base
de su participación activa, libre, y significativa e el desarrollo
y en la
distribución justa de los beneficios que de él se
derivan."
*Los gobiernos tienen
que garantizar el derecho a la participación de migrantes
y de todos los seres humanos* en la creación de nuevas
políticas. Las discusiones sobre las políticas migratorias
y de desarrollo a nivel nacional e internacional tienen que asegurar
la
participación genuina y significativa de los y las migrantes
y otros/as actores y actrices. Esto requiere el fortalecimiento
de protecciones y
el empoderamiento de los grupos de migrantes. El FGMD tiene que
asegurar la participación genuina y más amplia de
la sociedad civil, reflejando
una diversidad de actores internacionales, incluyendo una fuerte
representación de los y las mismos/as migrantes, y también
debe tomar
medidas para asegurar el acceso a diferentes idiomas tanto como
el acceso económico y la representación de todas las
regiones del mundo.
*Los
gobiernos tienen que reconocer y respetar los derechos de todos/as
los y las migrantes, incluyendo de trabajadores/as migrantes, sin
diferenciar entre el estatus "regular" o "irregular."
*A pesar de su estatus, los y las migrantes son partícipes,
contribuyentes e integrantes de las comunidades y los países
en que viven y trabajan.* *Están dotados/as de dignidad humana
y poseen el rango completo de derechos humanos, incluyendo los derechos
sindicales. Todos/as los trabajadores y las trabajadoras migrantes,
incluyendo los trabajadores domésticos y las trabajadoras
domésticas, tienen el derecho de ser reconocidos/as como
trabajadores y trabajadoras. Las soluciones no se encuentran en
políticas migratorias restrictivas; sino que deben incluir
avenidas más expandidas hacia la migración legal y
la regularización, y la provisión de oportunidades
en los países de procedencia y destino.
*Los gobiernos deben
asegurar que los y las migrantes disfruten derechos
equitativos y la falta de discriminación en los lugares donde
viven.* La discriminación basada en cualquier estatus, incluyendo
en el origen
nacional, la nacionalidad, el estatus migratorio, la raza, el género,
la clase social, la orientación sexual, las creencias espirituales,
y el
idioma, está prohibida por la ley internacional y los principios
de derechos humanos. La política gubernamental también
debe confrontar la
discriminación /de facto/ (las condiciones desiguales), y
promover el empoderamiento y la equidad para los y las migrantes."
*Los gobiernos tienen
la obligación de proteger y respetar los derechos humanos
de las mujeres migrantes, *tomando en cuenta una larga historia
de discriminación de género. Los derechos de las mujeres
al trabajo decente, la salud, la seguridad y la justicia; tanto
como su derecho de
no ser discriminadas cuando entran o salen de un país, son
cruciales en el proceso migratorio. Se tienen que adoptar regímenes
nacionales e
internacionales que reconozcan y protejan los derechos de los trabajadores
domésticos y las trabajadoras domésticas y otros/as
trabajadores y trabajadoras informales, muchas de las cuales son
mujeres. Estas políticas también tienen que promover
el empoderamiento
de las mujeres migrantes y el logro de la igualdad de género.
*Los gobiernos tienen
que adoptar políticas efectivas para combatir el tráfico
humano. *Las políticas dirigidas hacia la terminación
del
tráfico humano tienen que ser evaluadas para asegurar de
que las causas estructurales sean confrontadas desde una perspectiva
de derechos
humanos, sin facilitar la continuación de situaciones de
explotación y abuso. Esto incluye la necesidad de examinar
el papel de las políticas
migratorias restrictivas y las protecciones laborales insuficientes
en la profundización de la explotación y el ciclo
de la pobreza, lo cual
puede alimentar el tráfico humano.
*Los gobiernos tienen
que dejar de implementar políticas migratorias que constituyen
o causan violaciones de los derechos humanos.* Entre estas
políticas son las que: niegan a los trabajadores y las trabajadoras
migrantes (especialmente los trabajadores domésticos y las
trabajadoras
domésticas) el derecho al trabajo decente y la protección
de sus derechos básicos como trabajadores y trabajadoras;
criminalizan a los y
las migrantes, incluyendo a los y las que tienen estatus irregulares;
militarizan las fronteras y externalizan el control migratorio en
las
aguas internacionales o en países de origen y de tránsito;
discriminan en contra de los y las migrantes según su nacionalidad,
clase social, o
estatus migratorio; permiten deportaciones colectivas que intensifican
las violaciones de los derechos humanos, incluyendo el derecho a
la protección de la familia, el debido proceso legal, el
derecho a la seguridad personal, y el principio de no devolución
(non-refoulement);
imponen detenciones y arrestos arbitrarios, y otras privaciones
de la libertad de los y las migrantes en contravención de
los estándares
internacionales sobre privación de la libertad, tanto los
referidos a las causas que justifican una detención, como
sus condiciones de
ejecución, el procedimiento y el plazo razonable; y políticas
que fallan en prevenir y eliminar la explotación y el abuso
hacia los y las
migrantes, incluyendo el tráfico de las personas.
*Los
gobiernos tienen la obligación de establecer un sistema internacional
viable de políticas migratorias y de desarrollo que garantice
los derechos de los y las migrantes, los trabajadores y trabajadoras,
y de todas las personas, y que promocione un desarrollo sostenible
basado en los derechos humanos.* Esto requiere que los foros para
discusiones multilaterales sobre las políticas migratorias
y del desarrollo aseguren la participación genuina de los
y las migrantes y de la sociedad civil. También requiere
que _todos_ los gobiernos de los países en vías de
desarrollo tengan la misma oportunidad de participar y expresarse.
Los gobiernos del Sur no deben adoptar políticas o entrar
acuerdos con los países del Norte, que aumenten la migración
forzada de sus poblaciones, como los acuerdos de libre comercio.
Tampoco deben hacer acuerdos multilaterales o bilaterales como convenios
de repatriación, control fronterizo, y acuerdos de trabajo
temporal o circular, que no respeten y protejan completamente los
derechos humanos de los y las migrantes.
/El FGMD tiene que respetar
los principios elaborados en esta declaración para ser legítimo
y efectivo. En su forma actual, el FGMD no
contribuirá al desarrollo de políticas que confrontan
las vulnerabilidades de migrantes y aumentan su protección,
ni tampoco
producirá un coherente y efectivo régimen migratorio
internacional que tiene la capacidad de tratar las muchas complejidades
involucradas en la
migración. Llamamos a todos los gobiernos a responder a esta
petición, cumplir con sus obligaciones, y crear nuevos mecanismos
globales y
procesos que sean genuinamente democráticos, transparentes,
y responsables y que aseguren significativamente los derechos humanos,
la
libertad, y el desarrollo sostenible de cada persona. Todos los
gobiernos, incluyendo de los países de procedencia y destino,
tienen que confrontar las causas estructurales de la migración
masiva, especialmente su feminización, a través del
empleo completo y la
generación de trabajo local con dignidad, y el combate de
todas formas de abuso contra las mujeres y todas las personas.
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