| Cosmovisión
Indígena como alternativa al neoliberalismo:
Marlos Santi, Presidente de la CONAIE:
La
lógica del Sumak Kawsay es la del “buen vivir”,
la de vivir en un ambiente sano, comer bien, tener un espacio de
vida, una educación acorde a nuestra realidad, salud... todo
un conjunto de esquemas que el ser humano necesita para mantenerse
y que genere la vida de las futuras generaciones. Del “buen
vivir” han incluido el tema de la economía social,
pero era muy difícil hacérselo entender a los asambleístas,
para quienes vivir bien es tener un edificio de 50 pisos, 5 carros,
viajes a Europa y Nueva York... es decir, el esquema occidental
de “buen vivir”; al que no le importa el medio y el
entorno, ni si la Naturaleza sigue existiendo o no. Por ello más
o menos lo acoplaron en el modelo económico: compartir equitativamente,
respetar a la Madre Tierra... De ahí nace la inclusión
de la Madre Tierra como sujeto de derecho y un capítulo dedicado
a los Derechos de la Naturaleza.
Pablo Dávalos:
Los indígenas proponen un concepto nuevo para entender el
relacionamiento del hombre con la naturaleza, con la historia, con
la sociedad, con la democracia. Un concepto que propone cerrar las
cesuras abiertas por el concepto neoliberal del desarrollo y el
crecimiento económico. Han propuesto el “sumak
kawsay”, el “buen vivir”.
Es probable que la academia oficial, sobre todo aquella del norte,
sonría condescendiente, en el caso de que logre visibilizar
al concepto del buen vivir, y que lo considere como un
hecho anecdótico de la política latinoamericana. Sin
embargo, es al momento la única alternativa al discurso neoliberal
del desarrollo y el crecimiento económico, porque la noción
del sumak kawsay es la posibilidad de vincular al hombre
con la naturaleza desde una visión de respeto, porque es
la oportunidad de devolverle la ética a la convivencia humana,
porque es necesario un nuevo contrato social en el que puedan convivir
la unidad en la diversidad, porque es la oportunidad de oponerse
la violencia del sistema.
Sumak
kawsay es la expresión de una forma ancestral de ser
y estar en el mundo. El “buen vivir” expresa, refiere
y concuerda con aquellas demandas de “décroissance”
de Latouche, de “convivialidad” de Iván Ilich,
de “ecología profunda” de Arnold Naes. El “buen
vivir” también recoge las propuestas de descolonización
de Aníbal Quijano, de Boaventura de Souza Santos, de Edgardo
Lander, entre otros. El “buen vivir”, es otro de los
aportes de los pueblos indígenas del Abya Yala, a los pueblos
del mundo, y es parte de su largo camino en la lucha por la descolonización
de la vida, de la historia, y del futuro.
Es probable que el Sumak Kawsay sea tan invisibilizado
(o lo que es peor, convertido en estudio cultural o estudio de área),
como lo fue (y es) el concepto del Estado Plurinacional. Mas, en
la prosa del mundo, en su signatura de colores variados como el
arcoiris, en su tejido con las hebras de la humana condición,
esa palabra, esa noción del “buen vivir”,
ha empezado su recorrido. En los debates sobre la nueva Constitución
ecuatoriana, junto a los derechos de la naturaleza y el Estado Plurinacional,
ahora se ha propuesto el Sumak Kawsay como nuevo deber-ser
del Estado Plurinacional y la sociedad intercultural. Es la primera
vez que una noción que expresa una práctica de convivencia
ancestral respetuosa con la naturaleza, con las sociedades y con
los seres humanos, cobra carta de naturalización en el debate
político y se inscribe con fuerza en el horizonte de posibilidades
humanas.
Edgar Isch:
El “buen vivir” enfrenta además la imposición
de una cultura globalizada única con la que el imperialismo
viene aplastando culturas y pueblos. El concepto del “buen
vivir” parte de su versión indígena ancestral,
el “Sumak Kawsay”, que propone medidas de equilibrio
y complementaridad entre los seres humanos tales como la minga,
el randi-randi, el cambia-mano y la integración con la Pacha
Mama, la naturaleza tan violentamente agredida por los capitalistas,
que anteponen el lucro individual sobre cualquier otro elemento.
Proyecto Constitución Ecuatoriana:
sumak kawsay, o Vida Plena: El Sumak Kawsay, una
palabra proveniente del quichua, aparece como el hilo conductor
y el fin último del proyecto constitucional .
En el preámbulo del texto, que dice: “Celebrando la
naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital
para nuestra existencia (…) Decidimos construir una nueva
forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con
la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay…”

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